La fragilidad del Director Técnico

La urgente necesidad de obtener resultados positivos a costa de lo que sea, ha provocado que en nuestro fútbol, la figura del Director Técnico se vuelva día a día más frágil y prácticamente desechable

La urgente necesidad de obtener resultados positivos a costa de lo que sea, ha provocado que en nuestro fútbol, la figura del Director Técnico se vuelva día a día más frágil y prácticamente desechable. Es increíble, con que facilidad los clubes contratan y despiden directores técnicos con el único argumento de los resultados. Salvo contadas excepciones. Da la impresión que en las instituciones no hay una idea clara de cuales son los objetivos a mediano y largo plazo y sólo buscan ganar el siguiente partido. Para ello tampoco reparan en cuál tendría que ser el perfil ideal de su entrenador y en muchos casos sólo responden a sus posibilidades económicas. Si no hay recursos, apuestan por entrenadores jóvenes que se tiran de cabeza por una oportunidad y aceptan cualquier condición. Y si alguna vez jugaron en la institución, mejor. Pero si las arcas lo permiten, entonces la baraja se amplia y seguramente buscaran a la figura internacional que de entrada sea un gran golpe mediático y con esto distraer la atención de los medios de comunicación y que se hable sólo de las expectativas que genera la llegada del nuevo mesías. Ahora que si no le llegan al precio a dicha figura, entonces estas directivas buscarán al técnico de moda. Por ejemplo, al último campeón o aquel que rescató del descenso a un equipo en desgracia o calificó a uno con un plantel limitado. Con esa facilidad los entrenadores llegan a los equipos, pero como se dice "lo que viene fácil, fácil se va" y es cierto. Sin contar la chamba de los muchos promotores y representantes que se encargan de zopilotear los campamentos de equipos en malas rachas para llenar de nombres la cabeza de los directivos y ya saben, ofrecen bueno, bonito y barato. Claro que nunca es bueno generalizar y hoy en México tenemos que reconocer que de los dieciocho equipos de Primera División, existen instituciones que por política o filosofía buscan generar sus propios directores técnico y podemos hablar de Atlante, Chivas y Pumas. Equipos con diferentes exigencias que han intentado en los últimos años no sólo generar nuevos talentos en la cancha, también ofrecen oportunidad a sus entrenadores de cantera. Aunque no han estado exentos de las tentaciones e históricamente también han buscado en muchas ocasiones al salvador ó bombero en el mercado nacional e internacional. Si la gran mayoría estamos conscientes que cuando un equipo no camina es producto de una responsabilidad compartida entre directiva, Cuerpo Técnico y jugadores. ¿Por qué aceptamos y hasta justificamos que la guillotina caiga sólo sobre la cabeza del técnico? Satanizando la figura del entrenador y liberando a los jugadores quienes mantendrán la oportunidad de demostrar su capacidad con el nuevo timonel. Y que me dicen de los directivos que se mantienen al frente de las instituciones y que pasan los años y siguen contratando y corriendo técnicos y futbolistas con la única justificación de los resultados. Y ¿ellos?. Es un hecho, la figura del Director Técnico en nuestro fútbol es sumamente frágil y se ha convertido en un auténtico pararrayos que evita que en el análisis de los fracasos toquen a jugadores y directivos. Siempre será más fácil correr a uno que a veinte y las directivas a seguir confiando en las corazonada y a ver si con el siguiente entrenador sí le atinan. La gran exepción es Ricardo "Tuca" Ferreti quien a pesar de lo difícil del medio futbolero, cumplió la semana anterior veinte años consecutivos de dirigir en la Primera División y nunca lo han separado del cargo durante el torneo. Todo un record para estos días. Eso digo yo. Pero y tú ¿Que piensas?.

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