Futbol de campeones

Lo vivido previo, durante y después de los recientes partidos de la Champions League me parece algo sin precedentes al menos en nuestro país.

Lo vivido previo, durante y después de los recientes partidos de la Champions League me parece algo sin precedentes al menos en nuestro país. En mi casa editorial, Medio Tiempo, sin duda hay personas mucho más calificadas que yo para hablar de futbol pero siento que es tan vasto lo que se puede escribir de estas dos eliminatorias que no interferiré con la opinión de los verdaderos expertos que lo hacen aquí. No recuerdo, ni en los tiempos de Hugo Sánchez que en México se viviera la pasión por el futbol europeo de la manera en la que se vive ahora, los aficionados han arropado las Ligas del otro lado del charco con mayor cariño y atención que la que tenemos en casa; esto se ha convertido en un fenómeno social más allá de las fronteras europeas. La posibilidad de ver al Real Madrid y al Barcelona en la Final del torneo de clubes más importante del orbe era suficiente para paralizar al mundo, se daba por hecho que así sería, la rivalidad actual entre los mejores clubes de Europa se daba por un hecho pero ninguno de los dos logró superar a su rival, pero, cayeron de diferentes maneras. Barcelona en la Ida y en la Vuelta siempre fue propositivo, siempre buscando el arco rival, superando al Chelsea en prácticamente todos los aspectos, los goles son los que cuentan claro, sin embargo no se les puede reprochar la actitud constructiva que tuvieron durante los 180 minutos. La abrumadora posesión del balón de los culés suele ser por momentos contraproducente, difícilmente sus rivales tienen el balón ni el tiempo suficiente para abrirse y desacomodarse en el fondo, además de que el desgaste que ellos tienen es mucho mayor al que provocan, los partidos se juegan en un cuarto de cancha. Que quede claro, el Chelsea tiene un mérito enorme, jugó muy feo, cero propositivo, destructor pero defenderse así de bien es tan difícil como el ofender del Barcelona y con diez hombres más aún, a muchos nos puede no gustar el futbol que desplegaron, pero esto no se trata de gustos se trata de ser efectivo y el Chelsea lo fue 180 minutos, que tuvieron la suerte de su lado y un Cech impenetrable, también. El Real Madrid en cambio perdió traicionando al madridismo, 45 primeros minutos de poderío, de fuerza, de potencia, de superioridad; llenos de lo que por años ha sido el Real Madrid. Mourinho volvió a traicionar todo lo que hay detrás de ese uniforme blanco, todo lo que está impregnado en las gradas del Santiago Bernabéu, salió en el segundo tiempo a defenderse y esperar a que una genialidad de Cristiano le resolviera la dureza que representaba el Bayern, Mourinho es la antítesis del madridismo, los Blancos no se pueden echar para atrás en el partido más importante de la temporada, no lo concibo. Sí, muchas veces le ha resultado, sí, es de los mejores Directores Técnicos del orbe –si no el mejor- y si me apuras, de la historia; un visionario, un inventor pero sin derechos para cambiar la ideología, la filosofía del Club más grande de este deporte. El trance del partido pasa a ser lo de menos con el tiempo, lo que se recuerda es el resultado. ¿Los penales? Para mí son más suerte que otra cosa, -el de Ramos la excepción-. Debemos quedarnos con el error de subestimar a dos rivales como el Chelsea y el Bayern que ante los deseos de el mundo entero (menos de sus aficiones) no tenían mucho que perder, sin duda merecedores de estar en la Final y más por haber superado a los que ahora son los mejores clubes de Europa aun que la Final no diga eso. Las declaraciones de Mourinho después del partido son sin duda muy sensatas; aplaude al rival, magnifica los logros de equipos que han logrado ser multicampeones en un mismo año víctimas de una calendarización brutal para los grandes de Europa. En México, Santos y Rayados descansaron a sus titulares en la Liga de cara a la Final de la Concachampions. ¿En Serio? ¡Que grosería! Acaso han visto el ritmo de partidos que llevan los europeos, eso sí es profesionalismo. Sin embargo, INSISTO en que la UEFA debe de replantear la participación de los grandes europeos en la primera fase de la Champions, los equipos y jugadores estrellas llegan fundidos a la parte más importante del calendario, sinceramente creen que las fallas de Messi y Cristiano son circunstanciales, el ritmo de partidos y desgaste físico de las estrellas del futbol es insostenible, de todas maneras, los grandes llegarán a los Octavos de Final estén en el grupo que estén, por qué no darles el pase automático a la segunda fase y de esa manera ahorrarles seos partidos que no tienen necesidad de jugarlos. Les puedo asegurar que clubes como el Partizan de Belgrado, Panathinaikos, Leeds United, Nottingham Forest, Brujas, Steaua de Bucarest, Estrella Roja de Belgrado ó similares, jamás volverán a ser finalistas o campeones de la Champions League, el Futbol de hoy es diferente, el lado comercial es elemental, no cualquiera tiene la posibilidad de tener en sus planteles a las máximas figuras, esto ya está reservado para los verdaderos grandes, históricos y poderosos. Eso es un cáncer, nos terminará por apagar a las estrellas del futbol muy jóvenes, ¿Creen que a este ritmo, Messi, Cristiano, Özil, Rooney, Robben y demás seguirán jugando a los 35 años? Imposible, el cuerpo no les dará para ello, el Madrid extrañó tener a sus jugadores frescos para los penales y tiempos extras, el Barcelona extraño tener a un Messi, Iniesta y Xavi al ritmo que juegan en diciembre y enero, no se diga a Villa que se quebró a la mitad, nosotros seguramente extrañaremos ver una Final entre Culés y Merengues pero los merecidos finalistas están ahí por méritos propios y quizá también por el beneficio de poder llegar más descansados a partidos tan importantes.

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