¿Séptimo del mundo?

Por el momento, la recuperación mexicana no parece haber sido reflejada con suficiente rapidez por el ranking de la FIFA. Tras el triunfo en la Copa Oro y sin contar aún los partidos eliminatorios.

Por el momento, la recuperación mexicana no parece haber sido reflejada con suficiente rapidez por el ranking de la FIFA. Tras el triunfo en la Copa Oro -y sin contar aún los partidos eliminatorios-, el Tri ascendió seis lugares en la lista, pero sigue apareciendo en un discreto vigésimo cuarto lugar en la edición de septiembre. En general, ese es (o era) el argumento principal de Ricardo La Volpe para comparar su proceso con los posteriores. Cuando el argentino era el técnico, el equipo llegó a ocupar el cuarto lugar de la tabla, algo que nunca había sucedido antes y gracias a esa posición pudo ser considerado como cabeza de serie por primera vez en su historia en un Mundial fuera del país. Lo que nunca menciona es que la fórmula para hacer la clasificación fue cambiada justo al terminar Alemania 2006, para favorecer más a los equipos europeos y sudamericanos. México cayó de un momento a otro al lugar 12, y entre el cambio en la fórmula y su mal momento fue perdiendo posiciones, hasta quedar en un terrible puesto 33 en julio de este año. Pero el ranking de la FIFA no es el único que existe. De hecho, hay otro que es, en general, mucho más confiable, que analiza los partidos de las selecciones en tiempo real y los procesa mediante una fórmula matemática que es la misma utilizada para las clasificaciones mundiales del ajedrez. Se llama ELO rating y se puede encontrar en www.eloratings.net. En esa clasificación, y tras sus triunfos recientes, México aparece nada más y nada menos que en séptimo lugar, muy por encima de sus rivales de CONCACAF. Estados Unidos está colocado en el 15, Honduras en el 29 y Costa Rica hasta el 43. A diferencia del ranking FIFA, este sistema de puntuación incluye todos los partidos que ha jugado una Selección en su historia. Así que vale la pena comparar el momento actual de la Selección Nacional con el cénit de la época La Volpe, en la Copa Confederaciones 2005. En aquél entonces, y tras el triunfo contra Brasil, el Tri llegó a estar en la posición más alta de su historia, la sexta, aunque descendió a la octava al terminar el campeonato. Es decir, si nos atenemos a la fórmula matemática, el equipo de Javier Aguirre está esencialmente en el mismo lugar que aquella escuadra que tanto presume el argentino. Suena descabellado, pero si analizamos las circunstancias no lo es tanto. Ese equipo de La Volpe sumó la racha más larga de partidos sin perder en la historia, 21, el del Vasco lleva la segunda, 12. El Bigotón ganó en el Azteca contra Estados Unidos y en Costa Rica, Aguirre también. Y si bien es cierto que el equipo de 2005 jugó amistosos contra rivales más importantes, tampoco es que haya tenido grandes resultados (1-1 con Polonia, 0-0 con Suecia). Así que los momentos de ambas son bastante similares. Ahora vale la pena la pregunta. ¿Realmente somos el séptimo mejor equipo del mundo? Francamente lo dudo, pero los equipos que aparecen debajo de nosotros en la clasificación tampoco es que sean temibles. Me parece que estamos al nivel de Rusia (8), Chile (13) y EU (15), y por encima de Croacia (9), Turquía (14), Dinamarca (17) y Suiza (18). Francia (10), Argentina (11) y Portugal (12) son potencialmente mejores que nosotros, pero están jugando tan mal que no sé qué pasaría en un partido con ellos. Habrá que esperar, pero por lo pronto el hecho de que ya estemos otra vez comparándonos con equipos europeos y sudamericanos y no haciendo números para ver si somos mejores que El Salvador o Trinidad es un alivio indescriptible. Antes de terminar quiero puntualizar algo sobre las recientes declaraciones de La Volpe. La verdad es que el "Bigotón" me cae bien porque suele hablar de frente en un ambiente donde no se acostumbra. Pero esta vez sí se voló la barda. Es cierto que muchos de los jugadores del Tri estuvieron en su proceso, pero hay que analizar cada caso. A Torrado no lo quería llamar, pero ante el desastre que fue Juan Pablo Rodríguez terminó cediendo. Con Ochoa era lo mismo, pero no aguantó la presión de Televisa y lo llevó a Alemania en lugar de Muñoz. De Cuauhtémoc no hay nada que agregar, y sobre los Sub-17 sólo hay que recordar unas declaraciones del argentino diciendo que, para él, el mejor de la generación era Jorge Hernández. Eso, sin contar que no están los Pardo, los Oswaldo, los Maza, los Omar Bravo... a veces es mejor dejar que otros recuerden tus méritos reales a presumir tú mismo los que resultan ser imaginarios.

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