La importancia de un entrenador

Quizá suene como un contrasentido, tomando en cuenta que uno de los aspectos en los que he tratado de especializarme es en la táctica.

Quizá suene como un contrasentido, tomando en cuenta que uno de los aspectos en los que he tratado de especializarme es en la táctica, pero creo que se ha exagerado el peso de los entrenadores en el futbol actual. Y no sólo lo digo yo, Harry Redknapp, técnico del Tottenham y uno de los más reconocidos en Inglaterra, considera que los partidos se definen 10% desde el banquillo y 90% en la cancha. Esto viene a colación porque hace unas semanas publiqué una columna sobre el aparente despertar del América con Carlos Reinoso, en el que sugería prudencia ante la aparente “mística” imbuida en el equipo por su nuevo técnico. Unas semanas más tarde, el análisis es que el “choro” (como lo llamó el Esto) duró tres semanas y el equipo volvió a las andadas. ¿Es el caso? En realidad no. América tiene plantel para estar entre el lugar 4 y 8 de la tabla, y ahí terminará salvo catástrofe sea quien sea el entrenador. Reinoso había tenido suerte en sus primeros encuentros, en los que, por lo menos en dos, no había merecido la derrota. Ahora le tocó lo inverso con un gol de vestidor y una expulsión infantil en los primeros quince minutos. ¿Qué puede hacer un técnico contra algo así? Ni hubo mística antes, ni se acabó el choro ahora. Durante este lapso, Santos corrió de forma insólita a un técnico que lo había llevado a dos subcampeonatos (no me trago lo del insulto a los aficionados, es absurdo), y puso en su lugar a un novato. ¿Afectará al equipo? Probablemente sí, pero menos de lo que se cree. Los de Torreón están entre los dos mejores planteles de México. Diego Cocca tendría que ser un técnico infame para que la escuadra no funcione. Eso sí, el equipo de por sí no había tenido Pretemporada –lo que explica su irregularidad- y ahora con un cambio en la banca tardará en adaptarse. Y eso puede hacerlo descender de su posición proyectada en la cima de la tabla. Un ejemplo más, el Necaxa. Ahora se habla de que Daniel Brailovsky es un técnico infame. ¿Lo es? La verdad no lo sé, no vi al equipo lo suficiente, pero sin duda es muy desafortunado. Su equipo perdió cuatro partidos 1-0, en uno de ellos le anularon un gol válido y en otro le marcaron en el último minuto. Sergio Bueno no ha perdido desde que asumió el mando de los Rayos, y el equipo está motivado. ¿Es mejor técnico que el Ruso? Es posible, pero eso no se sabrá hasta que pasen más encuentros. Juzgar a alguien después de tres salidas es totalmente imposible. A final de cuentas, quien sacará a flote a los Rayos serán sus jugadores. Lo mismo sucederá con el Querétaro. Imagínense que hubieran echado a Matosas y el nuevo técnico sacara el triunfo en Torreón. Ya se hablaría del despertar de los Gallos de la mano de… Como no fue el caso, nadie dijo nada. Como en la vida, en el futbol mexicano los hechos no existen, sólo su interpretación. Una más. Si Sergio Lugo hubiera ganado al Necaxa, el Toluca sería líder general. Ahora resulta que su puesto está en peligro. Absurdo. Sobre todo tomando en cuenta que ese mismo plantel no clasificó el año pasado de la mano de José Manuel de la Torre, ahora técnico nacional. ¿Es Lugo un buen técnico? No lo sé. Con sólo siete partidos dirigidos en Primera, es francamente imposible determinarlo. Durante toda la columna me la he pasado preguntando si los técnicos que sufren son buenos o no. Pero hay otros que me queda claro que sí lo son. Víctor Manuel Vucetich, por ejemplo. Ricardo Ferretti. Con todo y que no me inspira nada, Enrique Meza tiene años llevando equipos a la cima. Guillermo Vázquez ha demostrado un excelente manejo táctico con un plantel limitado, lo mismo que Ignacio Ambriz en San Luis. Pero el común denominador en esos casos de éxito (y otros, como Tomás Boy), es el tiempo. Si tienes un buen entrenador, déjalo trabajar. Me parece que Redknapp exageraba, el técnico es más que el 10%, pero no mucho. La calidad de los jugadores y el tiempo de integración de una plantilla es lo que definen un duelo. Eso sí, a niveles parecidos, las decisiones desde la banca marcan la diferencia. Y, dada la paridad que existe en las competiciones actuales, es fundamental contar con un buen estratega. Pese a todo, hay algunas excepciones. José Mourinho es el único entrenador en el mundo que claramente excede la norma, (me encanta Guardiola, pero habría que verlo fuera del Barça). En caso de que el técnico sea malísimo, disminuye mucho más que un 10% a cualquier equipo. Y por más bueno que sea un entrenador, si no tiene buena relación con los jugadores, los resultados serán desastrosos. Estoy seguro que habrá gente que no esté de acuerdo con esta idea. Por ello, lancemos un reto. En las próximas semanas calificaré a todos los jugadores de la liga del 1 al 10, según mi opinión, e invito a quien quiera ayudar a hacer lo mismo. Así se podrá sacar una estimación de la calidad de cada plantel y cotejarla con su resultado final en la liga, sea quien sea el técnico. Veremos si hay muchas diferencias. Como siempre, pueden seguirme en www.twitter.com/martindelp y leer mi blog en www.martindelpalacio.com, donde también hay artículos no relacionados con el futbol. En caso de quererme escribir, la dirección está arriba de esta columna.

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