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Martín del Palacio

México lo tenía, era suyo... y lo dejó ir

Viernes 22 de Marzo del 2013



México tenía todo para romper el “maleficio” de San Pedro Sula. Y perdió la oportunidad por detalles. En un partido que estaba saliendo exactamente como estaba presupuestado, errores puntuales costaron el empate, que en principio no es un mal resultado, pero sí resulta muy frustrante por como se dio el partido.

El Tri es un equipo que se siente mucho más cómodo al contragolpe, por ello, las circunstancias del partido en el Estadio Olímpico le eran muy propicias. "Chepo" plantó al equipo para esperar a los hondureños, cerrar espacios cerca del área propia y proyectar por las bandas a la velocidad de Guardado, Aquino, Gio y Chicharito.

La estrategia era lógica, y salió bastante bien. En el primer tiempo México no tuvo la mayoría de la posesión pero controló por completo el flujo del partido.
El gol fue merecido y el Tri ganaba con bastante tranquilidad. Honduras llegaba hasta tres cuartos de cancha y no le quedaba otro remedio que tirar de lejos, siempre mal.

El segundo tiempo empezó igual. Y cuando El Tri metió el segundo, el partido parecía sentenciado. Pero dos factores comenzaron a incidir. El primero fue el clima. Yo la verdad no pensé que fuera a ser tan importante, en buena medida porque en México existe mucho mejor trabajo de preparación física que en Honduras y nuestros legionarios juegan en mejores equipos.

Pero claramente no fue así, tanto Chicharito como Gio se tuvieron que ir de la cancha por calambres y eso, sin duda, condicionó el encuentro. Además, a la defensa tricolor le costaba mucho más trabajo cerrar los espacios. Honduras combinaba con facilidad y ya no tenía que recurrir a la media distancia.

El segundo factor fue la concentración. El futbol se define por detalles. Es así de simple. En un partido tan parejo como éste –porque lo era, pese a que México tenía el control del flujo del encuentro- son esos pequeños eventos lo que decide la suerte de los equipos.

En el primer gol de Honduras hay un clarísimo error mental por parte del Cuerpo Técnico azteca. Por sentido común, no se pueden hacer cambios con un balón parado en contra. Los jugadores se relajan por el tiempo que transcurre y al jugador que entra no le da tiempo de llegar. Así, ¿qué les costaba esperar a que pasara esa jugada, con todo y que Gio no podía correr? Nada, pero aun así hicieron el cambio y Costly le ganó el salto al "Maza" con un esfuerzo físico que, hay que reconocer, fue realmente impresionante.

Después vino el cisne negro que tanto temía. En realidad fueron dos, consecutivos. Primero el penal inventado. Es claro que el delantero hondureño se deja caer, pero en ese ambiente, el árbitro suele marcar para el local. Después está el rebote en el penal tras la atajada de Ochoa, que en general tuvo una muy buena actuación. Cómo alguien puede echarle la culpa al portero por ese gol escapa a mi comprensión. Quien lo hace es sólo porque ve sólo lo que quiere ver.

¡El tipo paró un penal! Todavía quieren que acomode la pelota donde le parezca. Absurdo. En realidad tuvo muy mala suerte, si Bengston no marca ese gol, los hondureños se derrumban mentalmente y el partido se acaba.

Con el segundo gol, los hondureños se relajaron y México pudo ganarlo, pero un mal pase de Jiménez evitó que Guardado quedara mano a mano. El joven punta del América tiene talento y seguro aprenderá del error, pero en este caso, con ventaja numérica debió haber esperado a la llegada del jugador del Valencia y después tocado hacia adelante, con ventaja. En lugar de ello, le ganaron los nervios, se precipitó y tocó por detrás, quitándole cualquier opción. Lástima porque la oportunidad era inmejorable.

En realidad ese cambio fue bastante raro. El de "Chicharito" por Bravo se entiende. El delantero del Atlas, con velocidad, podía inquietar en un partido en el que México ya mostraba poco al frente. Pero el de Jiménez no lo entendí, había que defender la ventaja y poner a un 9 puro, cambiando de paso el efectivo 4-2-3-1 por un 4-4-2 no me parecía que tuviera sentido. Se antojaba mucho más la entrada de Herrera, un mediocampista de mucho recorrido, que podía haberle dado respiro al Tri. De hecho, la entrada, tardía, de Héctor a la cancha coincidió con el despertar del equipo, y nos deja pensando qué hubiera pasado si "Chepo" lo hubiera elegido antes.

Con todo, sacar un punto en San Pedro Sula no es malo… siempre y cuando se le gane a Estados Unidos. Cualquier cosa que no sea un triunfo en el Azteca pondría a México en un gran predicamento, y al "Chepo" en la cuerda floja. Queda, sin embargo, el coraje de saber que, con un poco más de atención al detalle, México hubiera podido salir con tres puntos en las manos y el boleto a  Brasil más cerca.

Nota: Las columnas que se presentan en la sección Editorial de mediotiempo.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de Medio Tiempo.

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