Memo el bueno, Memo el malo

Pocas veces una de mis columnas ha generado tanta controversia como la del lunes. En estos días he recibido un sinnúmero de comentarios, tweets y correos electrónicos, en general a favor de mi tesis.

Pocas veces una de mis columnas ha generado tanta controversia como la del lunes. En estos días he recibido un sinnúmero de comentarios, tweets y correos electrónicos, en general a favor de mi tesis -que el Cruz Azul perdió más por falta de fortuna que por falta de méritos-, pero también en contra de ella. En general, quienes no estaban de acuerdo, esgrimían dos argumentos. 1.- La falta de “hambre” celeste, 2.- Que Memo Vázquez equivocó la táctica.

Sobre el primer argumento ya he hablado extensamente en el pasado. En una Final, a ese nivel, no existe eso de los “huevos” o las “ganas de ganar”, los dos equipos lo buscaron de igual forma. Nadie, nunca, habría dicho que los jugadores del Cruz Azul no creían en la victoria faltando tres minutos del tiempo regular. Afirmar lo contrario después de conocer el desenlace del partido no es sólo un planteamiento simplista sino cómodo.

El segundo argumento merece un análisis más a fondo, con información dura. ¿Se equivocó Memo Vázquez al especular con el resultado? Primero que nada, vale la pena preguntarse si realmente decidió hacerlo. Hay que recordar que, tras la expulsión de Molina, el técnico celeste sacó a un contención, Israel Castro, para meter a un punta, Javier Orozco. Pero partamos de que sí, que decidió que las ventajas, numérica y en el marcador, eran suficientes y que valía la pena mantenerlas, y analicemos desde ahí.

Para tener bases más sólidas en lo que diré, me apoyaré en un libro nuevo, llamado “The Numbers Game”, escrito por Chris Anderson y David Sally, que intenta ser al futbol lo que Moneyball fue al beisbol. No lo consigue del todo pero hay partes que son muy interesantes y que nos ayudarán para arrojar luz a la cuestión. Si les interesa profundizar en lo que van a leer a continuación, y hablan inglés, se los recomiendo, está en Amazon en formato digital.

Anderson y Sally, sustentan, con datos duros, que los dos puntos esenciales para realmente aumentar las posibilidades de ganar un partido son anotar dos goles y no recibir ninguno. Esto suena como una obviedad, pero no lo es realmente. Si bien es mejor hacer tres que dos, la diferencia no aumenta las posibilidades de un equipo tan drásticamente como la diferencia entre dos y uno. Del mismo modo, y aún más lógico, no recibir gol es el indicador más importante para no perder un juego.

En consecuencia, Memo Vázquez tendría razón en querer manejar el resultado. Ya había conseguido los dos goles que desbalanceaban las posibilidades a su favor, ahora sólo faltaba cumplir con la otra parte y mantener su portería a cero. Hasta esas últimas dos jugadas del partido, los celestes lo habían conseguido sin problema alguno, y en realidad el América ni siquiera había tenido una clarísima. De hecho, y para fortalecer el argumento, ninguno de los dos goles cayó en jugada o por un error táctico, sino a balón parado, en minutos donde, pasara lo que pasara, las Águilas iban a estar encima (siempre sucede con un equipo desesperado, sin importar las circunstancias).

Sin embargo, hay un contrapunto a la decisión del entrenador cementero. Según las estadísticas del libro, la mejor manera de conseguir una victoria en el futbol es manteniendo la posesión del balón. Esto lo celebrarán los aficionados del Barcelona y lo discutirán los del Real Madrid, pero los números son claros. Más posesión igual a mayores posibilidades de ganar. Así, Memo parece haber tenido la idea correcta pero la aplicación incorrecta. Basándose en probabilidades, los celestes debieron haber tratado de mantener la pelota lo más posible y no lo hicieron. Lamentablemente, no tengo los números de posesión después de los 90 minutos, que hubieran sido muy interesantes. Tras el tiempo extra fueron 53-47 a favor del América, pero las Águilas dominaron el alargue, así que supongo que después del tiempo regular seguramente sería 50-50, que aún parece demasiado poco para un equipo que cuenta con un hombre más.

Así, parece haber un Memo bueno y un Memo malo, pero en realidad no se puede criticar demasiado al técnico de Cruz Azul por haber intentado hacer lo que estadísticamente era más beneficioso para su equipo. Donde sí me parece que falló, y de mala manera, fue al final del tiempo regular. Para escribir esta columna volví a ver el partido, y me enfoqué justo en esos minutos antes de empezar el tiempo extra. En lugar de juntar a sus jugadores y decirles “muchachos, se nos fue la victoria por mala suerte, pero fuimos mejores y tenemos un hombre más. Olvidémonos de los 90 minutos y arranquemos un nuevo partido de 30, ¡vamos a ganarle a esos $%@@!”, Vázquez se limitó a pasearse por la banda con rostro desencajado. Y sus dirigidos no encontraron la figura de autoridad que los estabilizara mentalmente después del golpe recibido.

En mi opinión, esa es la única crítica real que se puede hacer al técnico celeste. Y eso no quita sustento a la argumentación de la columna pasada. Cruz Azul perdió en circunstancias irrepetibles, y con una enorme dosis de mala fortuna. Memo Vázquez hizo lo correcto, estadísticamente hablando, aunque quizá no con la aplicación adecuada, pero, con todo y eso, estuvo a dos rebotes de salirle bien. ¿Que son demasiados supuestos? Quizá, pero ni el futbol ni la vida son de blancos y negros, así que hay que conformarse con tener los grises lo mejor definidos posible.

Dos comentarios para finalizar.

1.- Vale mucho la pena leer las columnas de Jorge Witker aquí en MedioTiempo y de Roberto Velázquez en Milenio-La Afición. Ambas ilustran con mucha claridad aspectos fundamentales de la Final.

2.- De pronto, me llegaron por twitter comentarios de que Cruz Azul vendió la Final. Normalmente todas las teorías de la conspiración me parecen absurdas, pero ésta se lleva la palma. Curiosa manera de hacerlo, perdiendo en el último minuto con un remate del portero rival. Si en realidad los celestes lo hubieran intentado, ¿no hubiera sido más fácil recibir los goles de una forma menos dramática?

Como siempre, los invito a comentar en la sección de abajo, el mail de arriba y en www.twitter.com/martindelp, todas sus participaciones serán bien recibidas.

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