La Sub-17 y algunos mitos sin sentido

Las excelentes actuaciones de nuestras selecciones con límite de edad ya no pueden ser consideradas como casualidad. México es, junto con Brasil, el país que mejores resultados ha conseguido.

Las excelentes actuaciones de nuestras selecciones con límite de edad ya no pueden ser consideradas como casualidad. México es, junto con Brasil, el país que mejores resultados ha conseguido en torneos FIFA de categorías inferiores en los últimos 8 años, así que claramente se puede considerar que, por lo menos en la última década, nuestro país se ha convertido, por fin, en potencia futbolística de algo. Los resultados de la Sub-17 en este Mundial también ayudan a esclarecer algunos mitos, y dejar atrás lugares comunes que han plagado a nuestro futbol, nuestros medios y nuestros aficionados, por mucho tiempo. Además, me permiten hacer unas reflexiones sobre la percepción que se tiene de los futbolistas en general. A todo eso me referiré en esta columna. Vamos para allá. Mito 1: Los partidos moleros del Tri son un lastre para el futbol mexicano. Durante todos los años que he escuchado esta afirmación me suelo preguntar cuál es el problema con esos juegos. Permiten que nuestros jugadores tengan fogueo, que se acostumbren a la camiseta nacional y ayudan a que los aficionados de Estados Unidos vean de cerca a la selección. Pero, además, los ingresos que llegan a la FMF por esos juegos se derraman a las selecciones menores y femeniles, que probablemente tengan la mejor preparación en el mundo para sus respectivos torneos. ¿Creían que los Federativos se robaban el dinero? Hora de pensarlo de nuevo. Mito 2: Los partidos se ganan con “webos”. A ver, ¿cuál es la diferencia entre estas generaciones y las pasadas, la falta de ganas? ¿En los Mundiales juveniles pasados los mexicanos no le ponían pantalones y ahora sí? Evidentemente, es el trabajo, la planeación y el profesionalismo lo que da resultados. “Webos” es lo que deberían echarle aquellos que los ponen siempre como pretexto, y tratar de saber más de futbol. Mito 3: Los Sub-17 no llegan a la mayor por el dinero y los promotores. En este artículo en mi blog exploro a fondo las razones por las que creo que los resultados de los equipos de categorías menores no se han reflejado (aún) en la mayor. Sin embargo, me queda claro que la razón NO es por los promotores y el dinero. ¿Por qué? Simple. En todo el mundo los clubes se rigen por intereses comerciales y no futbolísticos. El balompié es un negocio y todos los involucrados se enfocan a sus intereses antes que los colectivos. Aun así, hay quien gana torneos y da vueltas olímpicas. ¿Los promotores? En México estamos en pañales en cuanto a las prácticas mafiosas. La situación en Europa es muchísimo peor. Tres o cuatro empresas controlan a casi todos los jugadores y los ponen en los equipos que quieren. ¿Lo dudan? Vean cuantos jugadores de Jorge Mendes tenía el Real Madrid de Mourinho, o quién es el representante de Thiago, que lo llevó al Bayern. Y aun así se trata de los equipos más potentes del planeta. La explicación no va por ahí. Mito 4: los Sub-17 sí tienen hambre y los profesionales no. Curiosa reflexión dado que los juveniles no viven del futbol mientras que los mayores sí lo hacen. La idea del “aburguesamiento” es absurda en general. ¿Acaso cuando a ustedes les suben el sueldo o les dan un mejor puesto deciden echar la hueva? Es normal que un profesional pierda motivación a veces, pero decir que es porque le pagan más no tiene sentido. Messi y Cristiano Ronaldo son los mejor pagados del planeta, bajo esa lógica, deberían ser unos flojonazos. Mito 5: Deberían darle oportunidades a estos jóvenes de inmediato. En general, hace falta perspectiva. En 2006, no faltaba quien afirmara que Giovani y Vela debían jugar el Mundial de Alemania porque sí sentían los colores de México. Algunos de ellos son los mismos que ahora los consideran unos “inflados”. En general, el patrón ha sido el mismo. Los chavos ganan y se vuelven ídolos, tanto de los medios como de la afición, les hacen incontables reportajes, los adulan todo lo que pueden y después, los matan ante la menor demostración de que son de carne y hueso. Está bien que, por su situación, nuestro país necesita referentes, pero tenemos que aprender a tener mesura, tanto para lo bueno como para lo malo. Cinco puntos que vale la pena tener en cuenta. Vale la pena destacar también que el primer título de España en torneos de límite de edad fue en 1999 y no fue sino hasta 8 años después que la mayor se alzó con un campeonato así que por el momento lo que nos queda es disfrutar de estos chavos, no ponerles expectativas desmedidas y revisar también nuestras propias percepciones, que bien podrían estar equivocadas. Como siempre, pueden escribir en la sección de abajo, el mail de arriba y www.twitter.com/martindelp.

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