'Tecatito' Corona y la zona de confort

Cuando Jesús 'Tecatito' Corona declaró su intención de ir contra los deseos del Monterrey, recibió pocas muestras de simpatía.

Cuando Jesús “Tecatito” Corona declaró su intención de ir contra los deseos del Monterrey y no renovar contrato e irse a Europa fuera como fuera, recibió pocas muestras de simpatía. No la tuvo, por supuesto, de Rayados, un club de los que más sabe aprovechar los resquicios del reglamento,  y que hizo todo lo posible por impedir su partida. Tampoco de los aficionados en general, por el hecho de ser un futbolista, lo que siempre causa desconfianza y recelo. Los otros jugadores no levantaron un dedo, porque normalmente no lo hacen. Y, por último, los medios, en general atribuyeron la idea a un “capricho” o a “manipulación por parte de un promotor”. A final de cuentas, consiguió su objetivo, aunque no sin antes tener que llegar a un arreglo con el Monterrey, inconcebible en otras partes del mundo, que propició que el Twente, el club interesado en sus servicios, tuviera que desembolsar 4 millones de euros por su traspaso. En el México del Pacto de Caballeros, para que un futbolista pueda irse a Europa, aún en fin de contrato, tiene que levantarse en armas. Enfrentarse a unos clubes acostumbrados a salirse con la suya, a una Liga que primero da la razón a los poderosos y luego investiga, a un gremio pasivo y poco solidario, y a unos aficionados que aman quejarse en lo general pero que condenan los casos particulares. Es por ello que son pocos los que se atreven a levantar las armas y perseguir el sueño. ¿Para qué arriesgarse? Mejor quedarse en la comodidad y no tratar de romper el orden establecido. Salvo que tus ambiciones y la confianza que tienes en ti mismo sean enormes, mejor vivir en jaula de oro. Y, sin embargo, aquellos que no se atreven a salir no saben de lo que se pierden. El fin de semana pasado, Corona anotó un golazo al Ajax y se consolidó como uno de los mejores jugadores de la Eredivisie en las últimas semanas. Su llamado a la selección nacional para los partidos ante Holanda y Bielorrusia es prácticamente un hecho, y por el nivel mostrado, es muy posible que sea el primero de muchos. “Tecatito” apostó, y por lo menos por ahora, está ganando la apuesta. El resto de los jugadores mexicanos debería tomar nota. En primer lugar porque, más allá de las circunstancias futbolísticas, vivir en el Viejo Continente es una experiencia de vida. Salir de la zona de confort, descubrir nuevas experiencias, abrirse a distintas formas de vida. Si uno habla con cualquiera de nuestros “europeos”, ninguno dirá que se arrepiente de haber saltado el charco. En mi caso, con ocho años en España, no pude haber tomado mejor decisión. Pero además, no sólo se trata de una ganancia individual. Con cada futbolista mexicano que haga valer sus derechos en la arena internacional, el perverso Pacto de Caballeros se resquebraja un poco. Cada batalla que pierde un club es un paso hacia la aceptación en nuestro país del sistema mundial de transferencias. Es por ello que, como medios y como aficionados, tenemos que apoyar a los futbolistas que se atreven. Lo hizo Carlos Vela en su momento, lo hicieron Memo Ochoa y Javier Aquino. Lo hizo el “Tecatito” y ahora busca hacerlo Alan Pulido. Por antecedentes y visión general, en principio hay que ponerse del lado del jugador, en buena medida porque son rarísimos los casos en los que se han aprovechado del reglamento para engañar a los clubes. En general, son los equiposquienes abusan, porque tienen al poder de su lado. Es, también, por el bien del futbol mexicano. Mientras más jugadores emigren a Europa, más competitiva será la selección y mayor énfasis tendrán que poner los clubes en sus fuerzas básicas, para que el espectáculo de la Liga no termine por los suelos. Y quizá, ver a más mexicanos triunfando en el extranjero inspire a otros compatriotas, profesionales calificados, a intentar la aventura, salir de la zona de confort, prepararse en el extranjero y poder ayudar a México en diferentes ramos. Quizá sea un sueño guajiro, pero en estos tiempos difíciles, a veces la ambición de trascender es lo único que nos saca adelante. Como siempre, los invito a opinar en el mail de arriba, la sección de abajo y en www.twitter.com/martindelp.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas