Propuestas para mejorar la Liga MX

En mi opinión, nuestro torneo ha perdido calidad y, sobre todo, espectacularidad

La semana pasada, publiqué en esta columna mi análisis sobre la situación actual de la Liga MX. En mi opinión, nuestro torneo ha perdido calidad y, sobre todo, espectacularidad. Las razones son el enorme predominio del fútbol europeo en la escala mundial en el primer caso y el alarmante descenso de goles en el segundo.

Los invito a leerla completa aquí . En ese mismo texto señalaba que ya había detectado algunas medidas para solucionar el problema, e invitaba a los lectores a cooperar con ideas. Estos son los resultados. Primero empezaré con lo que, en mi opinión, no serviría para arreglar el asunto.

Lo primero es volver a los torneos largos o quitar la liguilla. Es un tema que he tratado antes pero en el que insistieron mucho en los comentarios. El asunto es que la época dorada de la liga mexicana en cuanto a goles y resultados internacionales llegó a partir del inicio de los torneos cortos, entre 1996 y 2006. Es posible que quitarlos no empeore la liga, pero no tengo ninguna evidencia de que la mejore.

Además, quitar la liguilla tiene un problema importante, que se acaba de ver en España. En las últimas fechas hay equipos que ya están lejos del bien y del mal, cuyos resultados no importan. En consecuencia, sus partidos son infumables y, peor aún, son susceptibles de ser sobornados.

El segundo es reducir los extranjeros. Existe la percepción de que si se disminuyen, mejoraría la calidad de los mismos, pero eso no es necesariamente cierto. En el pasado, antes de la era de los naturalizados, también venían bultazos, sólo que los extranjeros buenos eran menos. Para darles una idea, el Toluca campeón del Apertura 2002, el mejor equipo en la historia reciente del fútbol mexicano, tenía a Cardozo, Vicente Sánchez y Cristante, pero también a un tal Ariel Franco.

Esas dos propuestas, en realidad, mejorarían quizá la selección mexicana, pero no necesariamente la calidad en la Liga MX, que es la idea de la columna.

A continuación mis ideas:

Capacitación de entrenadores de fuerzas básicas: En general, se tiene la percepción de que los muy buenos resultados de nuestras selecciones menores quieren decir que se trabaja bien en fuerzas básicas. Eso no es necesariamente cierto. En muy buena medida los triunfos internacionales han llegado gracias a la excelente preparación de los equipos nacionales antes de los torneos, que no tiene paralelo con otros países, pero esos talentos después sufren para encontrar lugar en sus clubes, porque realmente no están bien preparados individualmente.

Si México quiere aspirar a generar talento propio para la liga, los clubes tienen que invertir en sus entrenadores de fuerzas básicas. Y, por supuesto, acabar con los terribles compadrazgos que existen en muchos clubes en los que los directivos le dan los puestos a ex jugadores que son sus cuates, en lugar de a los técnicos más capacitados.

Inversión en tecnología de entrenamientos: El futbol de alto nivel es completamente distinto hoy a como lo era hace 10 años. Para darles una idea, el Barcelona da a sus jugadores de primer equipo un chip GPS con el que recaudan toda su información física en un entrenamiento, y tienen cámaras especializadas y un software instalado en la Ciudad Deportiva para analizar la parte técnica. Sus futbolistas deben instalar también un medidor de sueño al lado de sus camas y así los entrenadores pueden saber cómo durmieron.

En Inglaterra y otros equipos de España es lo mismo. Nada se deja a la casualidad. Y hay incluso algunos que empiezan a hacerlo en sus fuerzas básicas también. Es caro, por supuesto, pero no tanto como pagarle un sueldo astronómico a un delantero paraguayo que se lesionó en su primer partido.

Profesionalización de los sistemas de detección de talentos: Hace poco leía cómo los directivos de Xolos se ufanaban de haber seguido a Gabriel Hauche por dos años antes de hacer su fichaje. El hecho de que sea motivo de orgullo ya es preocupante, porque esa debería ser la norma. Si México quiere competir con Europa tiene que encontrar los talentos jóvenes antes que los clubes top, porque si no será imposible ganarlos. Y para ello tiene que tener una estructura, que en este momento no existe.

El Porto tiene a más de 50 personas detectando talentos en todas partes del mundo. Los compra baratos y hace fortunas al revenderlos. ¿Se puede competir contra eso en las condiciones actuales?

Desaparición del descenso, reducción de equipos y sistema de expansión: Lo he dicho antes y lo repito, México no tiene la estructura para mantener 34 equipos al nivel que se necesita actualmente. Por eso el Ascenso es un vodevil, existe la multipropiedad y en Primera hay equipos que no pagan a sus jugadores. La Liga MX debería seguir los pasos de la NFL y tener equipos financieramente solventes. En mi opinión, tendría que empezar con 16 e ir expandiendo en la medida que haya proyectos que puedan sumarse. Además, así los clubes podrían trabajar a largo plazo sin temor a que sus franquicias se depreciaran en 90% con un descenso.

Paralelamente, podría haber ligas profesionales regionales, que sirvieran de semillero para jugadores y equipos candidatos a la expansión.

Mejorar la calidad de las transmisiones y la imagen de la liga: Parece una tontería, pero cuando el futbol se ve mejor, el aficionado lo disfruta más. La Premier League ha hecho de sus transmisiones un espectáculo, lo mismo que la Champions League y la NFL. La Liga MX trató de imitarlas pero la verdad es que, pese a la increíble infraestructura y capacidad técnica de Televisa y TV Azteca, la diferencia es aún abismal. En el siglo XXI la frase “image is everything” está más vigente que nunca, y en eso salimos perdiendo bastante.

En principio, esas son mis cinco ideas. Seguramente en los próximos meses me surgirán más y podré escribir otra columna similar. Por lo pronto, los invito a debatir en el mail de arriba, la sección de abajo y www.twitter.com/martindelp.

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