Carta a Jorge Vergara

Toma esta carta como la de un observador neutral, desapasionado, quizá sólo preocupado por la situación del equipo más popular del país.

Estimado Jorge:

No nos conocemos personalmente. De hecho, aunque te he hecho un par de entrevistas en el pasado, dudo que te acuerdes de mí. No le voy a Chivas y los lugares donde trabajo no tienen ningún interés real en el equipo, no transmiten sus partidos y no viven de sus resultados. Toma entonces esta carta como la de un observador neutral, desapasionado, quizá sólo preocupado por la situación del equipo más popular del país.

Cuando llegaste al futbol mexicano, fuiste una bocanada de aire fresco. No sólo fueron los desplegados y las declaraciones estrafalarias, que eran más show que otra cosa, sino el proyecto completo que estableciste en Chivas.

Trajiste a un entrenador europeo, Hans Westerhof, desconocido en México pero que aportó una filosofía distinta. Pusiste como prioridad las fuerzas básicas, que empezaron a generar jugadores, al punto que convertiste al equipo en el principal exportador del país. Le diste a los sobrevivientes del campeonísimo el lugar que merecían. Intentaste salirte del molde, y eso es de festejarse, en un medio tan conservador como el futbol mexicano.

Pese a que los títulos no llegaron tan rápido como quisieras, los resultados no fueron para nada malos. Un Subcampeonato, en el Clausura 2004, el campeonato esperado, en el Apertura 2006, dos Semifinales y una Final de Libertadores. Chivas fue, además, por mucho tiempo, la base de las selecciones nacionales y muchos de sus futbolistas pusieron el nombre de México en alto en distintas partes del mundo.

En realidad, te digo esto sólo para recordarte aquellos buenos tiempos, porque sé que tú los conoces mejor que nadie. En esos años, no te cansabas de presumir los resultados del equipo y la aportación que ofrecía al panorama futbolístico mexicano.

Disculpa si me equivoco, pero creo, sin embargo, que no has sido tan bueno para soportar los fracasos como para disfrutar los éxitos. Toda la inteligencia que mostraste al establecer el proyecto Chiva la has tirado a la basura con tu impaciencia, con tus ganas de resolverlo todo de un plumazo y con la falta de reconocimiento de tus propias limitaciones.

Peor aún, una vez que el juguete perdió su brillo, me parece que te dejó de interesar como antes. Te casaste y le cediste una buena parte del poder a tu mujer, sin detenerte a pensar si estaba capacitada. Ahora que te estás divorciando y en un pleito legal inmenso tienes aún más razones para no ponerle la atención al equipo que se requiere.

Te diría entonces que lo vendas. Porque Chivas merece un directivo de tiempo completo. Alguien dispuesto a dedicarle hasta la última gota de su energía, como hiciste tú alguna vez. El problema es que tampoco es tan fácil, y menos con tu problema legal actual. Aún si quisieras, el proceso de venta del equipo tardaría años y seguramente presentaría enormes obstáculos.

En consecuencia, te pediría que delegues. Arma un proyecto, busca a las personas correctas, establece los parámetros necesarios… y hazte a un lado. Apuesta al largo plazo. Reestructura las fuerzas básicas, revoluciona el sistema de búsqueda de talentos para recuperar la supremacía en ese aspecto. Piensa en el futuro, aunque dejes un poco de lado el presente.

Es cierto, el descenso está en la puerta pero, sinceramente, si un equipo como Chivas se va, no tardaría mucho en volver, quizá hasta sea mejor un borrón y cuenta nueva.

Porque, el problema es que si las cosas siguen así, con decisiones precipitadas, con contrataciones al ahí se va, con personal de dudosas calificaciones y, sobre todo, con un dueño que no le presta la atención que merece, Chivas va a seguir en esta mediocridad absoluta en la que se ha sumido en los últimos años.

Y eso, te juro, es peor que cualquier descenso, porque un equipo grande debe siempre aspirar a cosas grandes, no a pelear por mantenerse en la categoría y ver su nombre en los últimos lugares de la tabla. Así no debe ser.

Por supuesto, yo soy sólo un periodista, y seguramente puedo equivocarme, pero creo que la afición del Guadalajara no estaría demasiado en desacuerdo conmigo. Incluso como rival, me gustaría ver a Chivas arriba, porque si el equipo más popular de México está bien, entonces todo el futbol mexicano está bien.

¡Saludos!

Como siempre, los invito a opinar en el mail de arriba, la sección de abajo y en www.twitter.com/martindelp.

 

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