La concentración, base del éxito de los deportistas profesionales

La concentración, base del éxito de los deportistas profesionales La concentración, base del éxito

Qué tal amigos lectores, un placer poderles compartir mi segunda columna en esta prestigiado portal de Internet. 

Con el ánimo de convertir esta lectura productiva y aleccionadora quisiera tocar un tema que se escucha mucho en el argot futbolístico: “La concentración”.

Sin duda, un elemento indispensable para ejecutar de manera acertada cualquier actividad de la vida, pero se acentúa mas en las competencias deportivas de alto rendimiento ya que tienes un sinfín de distractores como: rivales, público, prensa, ruidos propios de un estadio deportivo y más.

El futbolista está muy acostumbrado a utilizar el término concentración en su lenguaje, y me gustaría compartir con ustedes una definición sencilla: “Concentración, es la capacidad para fijar la atención sobre una idea, un objeto o una actividad de forma selectiva, sin permitir que en el pensamiento entren elementos ajenos a ellos”.

¿EN EL FÚTBOL TODO SE VALE…?

Cuando vas a jugar a otros países, sobre todo, en Centro y Sudamérica, te encuentras con muchos inconvenientes ya que la competencia orilla a algunos entrenadores y autoridades deportivas a realizar acciones antideportivas con tal de ganar o sacarle al rival en turno cierta ventaja.

Me vienen a la mente recuerdos en mi época de arquero profesional, jugando con el equipo de Pumas enfrentamos a la Selección de Haití, recuerdo que cuando llegamos al hotel en Puerto Príncipe nos dieron las peores habitaciones, mi compañero de cuarto era Manuel Negrete, quien podría corroborar lo que les cuento.

Después de la cena fuimos a descansar y al levantar las cobijas de mi cama me encontré con un nido de tarántulas bajo las sábanas, la imagen me impresionó mucho, al grado de querer abandonar la concentración y regresarme a México. Afortunadamente nuestro técnico Bora Milutinovich me tranquilizó y nos consiguió que nos dieran otra habitación en una zona más segura del hotel.

Otra experiencia que tuve fue vistiendo la camiseta de la Selección Nacional en el año de 1985. En partido de preparación rumbo al Mundial México 86, jugábamos contra Argentina en Buenos Aires. En ese entonces el técnico rival era el señor Carlos Salvador Bilardo.

Como es una costumbre, 40 minutos antes del inicio del duelo salimos a calentar. Pablo Larios y yo iniciamos los ejercicios que nos ponían a punto, por cierto en aquella época no existía entrenador de porteros, por lo tanto el suplente calentaba al portero que arrancaba de titular. Al poner los balones en el pasto, no sé de dónde salieron cerca de 30 jóvenes que llenaron la cancha y nos quitaban los balones echándose a correr. Todo con el objetivo de burlarse de nosotros, sacarnos de quicio, hacernos enojar y quitarnos la concentración.

Así es que iniciamos el juego sin haber calentado los 11 compañeros que iban a jugar, por suerte este equipo tenía mucha madurez y experiencia. SALIÓ A FLOTE EL BUEN CONTROL EMOCIONAL Y NO SE PERDIÓ LA CONCENTRACION.

Hicimos un excelente partido, íbamos ganando 1-0, al final nos empataron, pero lo rescatable de este juego es que no lograron desestabilizarnos y mantuvimos un nivel de juego muy bueno a pesar de la argucias del equipo contrario. Es por ello que el futbolista profesional tiene que saber aislarse de todos estos estímulos externos para poder rendir y no perder la concentración.

Tiene que saber que la concentración se basa en el “aqu픨y en el “ahora”, es decir en el rectángulo de 110 x 70 mts. (la cancha) y en el presente sin importar el pasado ni el futuro.

Cuando los futbolistas logran ese estado emocional es cuando logran sus mejores actuaciones, es cuando se considera que un jugador es maduro y puede exponer su capacidad, utilizando su cuerpo, su técnica, su fuerza, su habilidad y su mente.

Tocando un tema actual podríamos comentar de la copa oro, mis respetos para las Selecciones de México y de Panamá ya que dentro de todos los acontecimientos que se dieron extra deportivos, lograron mantener la calma y la concentración los 120 minutos.

El entorno y los errores arbitrales pudieron haber provocado que el juego terminara muy mal, por momentos, Panamá pensó en abandonar el terreno de juego, pero ahí entró la cordura de su técnico al encausarlos de nuevo a su principal objetivo que era el disputar un duelo de fútbol.

El Tricolor también pudo haber caído en las provocaciones que se suscitaron después de la marcación del polémico penal pero imperó el orden y la inteligencia. No vimos un buen encuentro, es más podría calificar de pobre la actuación futbolística de ambas Selecciones, pero en concentración mental y control emocional les pongo un 10 dadas las circunstancias del juego.

Felicitaciones especiales a don Andrés Guardado por haber mantenido el control emocional en tres momentos claves para que nuestra Selección siguiera con vida en la Copa Oro. Me refiero a la ejecución magistral de los tres penales que dicho sea de paso fueron en momentos muy complicados en los últimos dos juegos de nuestra Selección.

Hay deportes que requieren más concentración que otros, pero no existe uno sólo que no base el éxito en este valioso elemento.

Me despido y los espero en mi próximo envío. Para cualquier comentario me pueden contactar en olafit57@hotmail.com .

Como siempre agradezco el favor de su atención.

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