Ahora, sólo triunfos

En 270 minutos, el campeón de México escribirá el calificativo que recibirá su semestre futbolístico.

En 270 minutos, el campeón de México escribirá el calificativo que recibirá su semestre futbolístico. Con una racha de seis juegos sin ganar, cuatro en la Liga y dos en Concachampions, y con un futbol que no acaba de sostenerse, el Monterrey está a tres partidos de conocer su futuro en dos torneos, que puede ser lo mismo muy exitoso que tristemente desastroso. Tras el empate 2-2 ante el Real Salt Lake, La Pandilla se echó a la espalda una misión nada agradable de tener que ganar a domicilio en la vuelta, o bien marcar un empate de tres goles o más que le asegure el Mundial de Clubes. Si lo logra, tendrá que hablarse del oficio de un cuadro que gana aunque no viva momentos de plenitud. Pero si no –como indica el antecedente de su rival, que suma 2 años sin perder como local- podría hablarse de un fracaso en la Copa, que contradictoriamente lo arroja todavía con paso invicto. Y si bien internacionalmente se ha nublado el panorama, en la Liga las cosas no marchan mucho más cómodas. La Pandilla está sembrada en el séptimo puesto general, suficiente para pisar territorio de Liguilla, pero seguido muy de cerca por Toluca, América, Atlas y Santos. Las tendencias muestran mejores desempeños de sus rivales en las últimas jornadas, y es ahí donde radica el peligro de que en un parpadeo, con errores como los que viene cometiendo, esté en riesgo de quedar fuera de la Fiesta. Ya no hay lugar para empates. Para depender de sí mismo Rayados requiere tres triunfos, que le darían un título en un certamen, y la posibilidad de refrendar en el otro. Tan sólo una igualada en cualquiera de los partidos podría firmar su eliminación. Así de delgado se puso el margen. Pero ya no es ver si Monterrey llega a la Liguilla, sino medir para qué lo hace. Su nivel ha caído extrañamente, y la generación de oro que deslumbró con su accionar ya no arrastra la magia que la encumbró de dos años a la fecha. Este miércoles ante los del Lago Salado terminó con tres lesionados en el partido, todos ellos jugadores que se habían dosificado las últimas semanas, lo que habla de que las fórmulas –en el pasado exitosas- ya marcan tendencias diferentes. Nuevamente la obligación medirá el tamaño de este equipo, que por lo pronto se ha quitado los reflectores de favorito, y tiene 10 días para encontrar su nueva identidad. Las páginas doradas se están complicando, y el objetivo de campeonar dos veces dio paso a una misión de salvación, para no irse en blanco en los dos torneos que disputa. No hay duda, los albiazules siguen dependiendo de sí mismos, pero con la inercia que arrastran eso no es ninguna garantía. Vucetich no sabe lo que es perder una final en su carrera como entrenador. En 270 minutos, con el peligro en teoría más latente que nunca, podremos conocer el desenlace del agitado torneo regio, para bien o para mal. COSA DE COPAS El miércoles 20 de abril quedará para la anécdota con dos trofeos, cada uno muy valioso en su país, guardando las debidas proporciones. Ya todos conocen lo que pasó con la Copa de Rey, que fue arrollada en pleno festejo por el autobús del Real Madrid, en un descuido que no se llega a creer sino hasta verlo en el video. Pues bien, también en Monterrey sucedió algo extraño, ya que el trofeo de CONCACAF no pudo presentarse en el Tec como es una costumbre para el público en una Final de ida. Originalmente corrió la versión de que fue un asunto de vuelos que impidieron su arribo, pero más tarde se informó que la presea quedó retenida en Migración, por lo que no se permitió su traslado. Sin saber exactamente el motivo de su retención, suponemos que los directivos de CONCACAF ya trabajan en el tema, porque sería tristemente histórico que la Copa no llegara a la Final en el juego decisivo… o que Rayados no pudiera traerla al país en caso de ganarla. Twitter @oscaradrian_vzz

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