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El extraño caso de DonovanMartes 18 de Agosto del 2009
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Nadie sabe, nadie supo. Poco claro resulta el contexto que rodea a la estrella de la Selección Estadounidense de futbol.
Landon Donovan destacó haber sido contagiado por el virus de la Influenza (virus H1N1) antes de jugar frente al Tricolor, el miércoles anterior en el Estadio Azteca, aunque 3 días después volvió a jugar con el Galaxy en la cancha del Home Depot Center, frente al Seattle Sounders.
Desde mi particular punto de vista, un tema tan delicado y serio, ha sido tomado muy a la ligera. Si Donovan estaba contagiado, ¿por qué entonces jugó frente a México y por qué volvió a jugar la noche del sábado en California?
Un virus como este, que ha provocado pánico y miles de desgracias, tendría que haber sido tratado con mayor oportunidad.
Quiero compartirles lo que este hábil jugador me platicó hoy aqui en Chicago. "Uno o dos días estaba cansado y enfermo, pero ahora estoy bien. Hablé con dos médicos y me dicen que 24 horas después de la fiebre, todo está bien. Ahora puedo tener contacto con otra gente... el primer día fue el domingo pasado (9 de agosto) y toda la semana me sentí un poco mal, y el jueves (13 de agosto, después de jugar frente a México) me sentí muy mal, pero el viernes, sábado y domingo muy bien, y hoy (martes 18 de agosto) muy bien... En México no sabía lo que tenía, yo pensé que me sentía cansado por el viaje al DF, pero el jueves estuve muy mal... si hubiera sabido que tenía Swine Flu (influenza o gripe porcina) no hubiera jugado (en el Azteca contra México)".
Esto que me dijo hoy la estrella ofensiva del futbol estadounidense, me provoca una gran duda. Entonces ¿dónde están los médicos de los equipos profesionales que dejan jugar a un futbolista cuando presenta estos peligrosos síntomas? (Años atrás quizá era diferente, una "gripita" podía salir jugando, pero hoy, los terribles males de salud pública y las tragedias que hemos visto sobre las canchas, deberían hacer que trabajen distinto los clubes y selecciones).
Aquí no existen las disculpas ni de los federativos estadounidenses ni de los federativos mexicanos, suponiendo que no habría una queja formal ante la CONCACAF (queriendo mostrar una supuesta solidaridad). Este es un tema tan serio como urgente por la salud de los jugadores y los demás involucrados.
Y es que no hay cabida a estas faltas de atención, y menos cuando se recuerda fresco las otras tragedias en los últimos años que han sufrido futbolistas profesionales (como el infarto cerebral de Carlos Sánchez en el América, o el sensible fallecimiento de Antonio Puerta en el Sevilla español, por mencionar algunos).
Desde luego que no culpo en ningún momento a los médicos en turno (ni del América ni del Sevilla), esto lo menciono sólo para ejemplificar lo grave que podría resultar en un futuro que un futbolista jugara bajo la tension, estrés y condiciones similares a las del pasado partido eliminatorio en el Estadio Azteca, si además alguno de estos extranos virus está involucrado.
Yo conozco exclelentes doctores de equipos profesionales, siempre pendientes de lo que rodea al futbolista, y creo que hoy tienen más responsabilidad que antes, requiriendo por supuesto de la absoluta sinceridad de los propios involucrados -los futbolistas- para evitar de una vez por todas, más desgracias y problemas de salud en las canchas.