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El éxito sin tanto ruidoMartes 22 de Septiembre del 2009
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Resulta normal cuando el Toluca gana. No hay sorpresa. En una liga tan irregular como la mexicana, hay dos equipos que mantienen el más alto nivel, aunque siguen sin poderlo ver reflejado en el interés popular: Toluca y Pachuca, se han llevado de calle los torneos cortos pero no aumentan equivalentemente a sus logros el impacto general.
Ya en otras ocasiones he destacado al Pachuca. La edad y los triunfos en los últimos diez años, me parece que debieran darle mayor "punch" al club hidalguense del que en realidad goza, pero hoy quiero referirme específicamente a los del Estado de México.
El Toluca supera la década de supremacía en nuestro balompié. Cambiando jugadores, técnicos y hasta directivos, no deja de ser el equipo contundente, equilibrado y ganador. Los Diablos Rojos, son los que mejor juegan en México.
Este equipo que destaca además como el que más liguillas ha disputado desde que existen los torneos cortos (21 superando por mucho a los considerados grandes como Guadalajara, América, Cruz Azul y Pumas), y el más galardonado con 6 títulos desde que en el Invierno 96 cambió el estilo de nuestro futbol (y que sumados a los 3 anteriores, completan 9 coronas).
Hoy no queda sobre la cancha ningún sobreviviente de ese campeonato que los hizo regresar al protagonismo en el Verano 98 (ni siquiera Cristante que suma 5 títulos y que no jugó ese torneo con el Toluca, dejando a Albarrán el mérito) aunque mantiene intacto lo implacable del juego sobre el césped.
El partido del domingo anterior, venció "a medio gas" al Atlas, demostrando claramente la diferencia en el trabajo y visión con respecto a su rival: Los Zorros sufrieron 90 minutos modificando jugadores, posiciones y estrategias, al no saber aún exactamente a lo que quieren jugar, mientras que enfrente tenían a un cuadro "predecible" (todos saben de memoria a qué juegan y por donde se mueven Dueñas, Cruz Alta, Israel,, Romagnoli, Esquivel, Calderón, Sinha y Mancilla) y que basa su fortaleza en la capacidad de sus propios protagonistas.
El constante Toluca que después del bicampeonato (66-67 y 67-68) de la mano de Nacho Trelles y el título con Ricardo de León a mediados de los setenta, encontró en los torneos cortos la fórmula eficaz para jugar fácil y ganar bonito.
Ese equipo que atrajo la atención de una fuerte comunidad española residida en México hace casi medio siglo, pero que hoy por extraño que parezca no provoca ninguna sorpresa al seguir mandando en nuestra liga, demostrando jornada a jornada que es el club que mejor ejecuta la definición exacta de este deporte: El Futbol Asociación.