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¿Cuál es el plan?Martes 25 de Octubre del 2011
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Las Águilas ya no vuelan y el tiempo sigue empeorándolos.
Es difícil encontrar a un equipo de los llamados grandes sumido en una mediocridad como la del América en la actualidad. No ganan, no juegan bien, no atraen afición y de pilón no actúan como equipo (parecen una jungla interna, todos contra todos).
Por supuesto que las crisis deben resolverse con serenidad, pero mientras más tiempo pasa la herida se hace más grande y la enfermedad más difícil de curar.
Seis años han pasado desde el último título en el torneo local, aunque los 13 torneos restantes han arrojado la etapa más gris y lamentable.
No me canso de recordar que en la temporada 82-83 no ganaron el Campeonato aunque quizá fue la que convirtió a muchos en incondicionales seguidores hasta el día de hoy. La temporada de los récords, del “jogo bonito” en Coapa (que tanto ha pesado 3 décadas después por las odiosas e inevitables comparaciones de siempre). No más llantos, hoy ya no están ni Zelada, ni Tena, ni Vinicio, ni Cristobal, ni Bacas, ni Batata, ni Outes, ni Brailowsky en la cancha.
Déjenme compartirles mi experiencia de hoy. Estoy saliendo de la presentación de la nueva contratación de los Chicago Cubs. Theo Epstein es el nuevo Presidente de este popular equipo de beisbol que suma ya 103 años sin un título de Serie Mundial (una marca quizá mundial en cuanto a frustraciones de una multitudinaria afición se refiere).
Durante años, los Cachorros han intentado por todos los medios de romper esa sequía que tildan incluso como una maldición. Han traído a jugadores élite, entrenadores ganadores, han puesto a desarrollar talento joven no sólo en la Unión Americana sino en países de Latinoamérica sin encontrar los resultados anhelados.
Hoy llega este joven “Rey Midas” quien a sus 30 años ya había festejado su primera Serie Mundial como mandamás de los Red Sox (consiguió 2 títulos: en 2004 y 2007) y hoy a sus 37 primaveras es traído como la máxima esperanza de los del norte de Chicago.
Epstein, ya ganó en Boston aunque quizá sus mejores cartas de presentación sean la frescura de ideas y el plan concreto de trabajo: Dentro de su discurso, hoy me gustaron 3 puntos que destacó durante su larga comparecencia ante los reporteros: 1) Para ganar es necesario el trabajo extra, siempre extra sin esperar otro tipo de remuneración que no sea el triunfo. 2) Lo más importante es crear la cultura de las responsabilidades en un trabajo en equipo. 3) Se debe buscar, trabajar y cosechar el desarrollo de nuevo talento y el cambio generacional (no hay tolerancia al estancamiento). Un dirigente moderno que no divaga.
Durante años el América (y una que otra más de las Directivas en nuestro balompié) ha traído jefes que intentan justificar su chamba gastando fuertes cantidades de dinero para firmar a nuevos jugadores sin avanzar en nada más (y ojo, que nunca estaré en contra de gastar ya que los mejores futbolistas siempre son los más caros) sin importarles que la verdadera inversión abarca muchos más terrenos. Roma, no se hizo en un día y al trabajo en equipo le toma tiempo, dinero, esfuerzo para alcanzar un objetivo.
Mi pregunta es cuántos Directivos en nuestro futbol estarán verdaderamente capacitados, ¿Cuántos trabajan sobre planes concretos y no sobre lo que otros les mandan o les dicen?