oguzman

Pura vida Tri

Martes 11 de Junio del 2013



En el futbol nadie está muerto -mientras haya tiempo en el reloj y un balón en el campo de juego- y por el contrario, los que se quieren pasar de vivos suelen recibir sorpresas inesperadas no muy agradables.

La Selección Mexicana inició mal y no está jugando bien en este Hexagonal rumbo al Mundial. Aun así continúa sumando, sigue invicto y yo creo que está cada vez más cerca de “destaparse”.

Recibir a Costa Rica en el Azteca siempre trae a la memoria la derrota del 2001, y en estos momentos de presión todos la recuerdan con morbo y sorna. Ojo, si esta noche México gana, habrá sumado 7 de los 9 puntos que más necesitaba para entonces sí subirse al avión y buscar éxito en el torneo más importante después de una Copa del Mundo (dejando la eliminatoria en orden).

Son dos situaciones algo parecidas. También Costa Rica arrancó esta fase con el ambiente en contra después de empatar apretadamente con Panamá y de caer en la pista de hielo de Denver ante Estados Unidos (un juego que nunca debió realizarse bajo esas condiciones). El entorno los hacía ver como un equipo que no jugaban bien y que los resultados los estaban rezagando. Hoy al menos ya respiran.

Jorge Luis Pinto tomó a la Tricolor (costarricense) después de la graciosa huida de Ricardo La Volpe. El estratega argentino que había iniciado un proceso lleno de ilusión para los Ticos no quiso continuar tras –según él- no ver los resultados, condiciones ni ambiente que le acomodaban.  Como muchas otras ocasiones, Lavolpe trabajó muy bien en la cancha, cambió el “chip” de uno que otro en el campo, pero su inconstancia temperamental lo hizo tirar la toalla dejando a un pueblo futbolero abandonado y con el tiempo encima (siempre, aunque el tiempo no sea el planeado, en el futbol podrá ser suficiente para recomponer el camino).  Hoy Costa Rica sigue en la pelea con sus propias armas futboleras y se mantiene hombro a hombro con los otros contendientes a los 3 boletos y medio para Brasil (México, Honduras, Panamá y Estados Unidos).

Si hoy México gana llegará cansado pero tranquilo a Brasil y después de sacudirse esa enorme presión de la eliminatoria podrá erguir el pecho, fortalecer la pierna y buscar dar su mejor partido ante una de las máximas potencias en la historia y actual sub campeón europeo, Italia.

Esos son los juegos que nuestra afición quiere ver. En los que nuestro equipo se suele crecer, y en los mismos en los que la forma no importa sino obtener un buen resultado. Enfrentar a Italia, Brasil y Japón, será la prueba más real de lo que puede ser una Copa del Mundo, en el torneo que todos ven y con el ambiente de fiesta futbolera que cambia el estado de ánimo.

Obtener 4 puntos tras visitar Jamaica y Panamá sigue siendo visto como normal y con un gesto de desprecio por muchos (y si hubieran jugado muy bien sobre el terreno de juego igual los seguirían criticando). Yo si recuerdo que otras veces, como por “arte de magia” el Tri mejoró diametralmente en plenos torneos oficiales: Llegaron a la Copa América 97 con dudas y jugadores nuevos que no recibían la aprobación generalizada. Antes de Francia 98 llegaron sin un estilo definido y con muy malos resultados en la gira europea. Y previo a la Confederaciones 99, tenían poco rodaje ya que no había otras competencias en disputa. Las actuaciones y la forma de juego en esos 3 fueron destacadas en el ámbito internacional.

Esta Copa Confederaciones será la prueba más importante para la nueva generación tricolor. Hace 4 años México no participó y Estados Unidos se coló entre los grandes. Hoy por fin los Campeones sub 17 del 2005 que no recibieron tanto juego en el Mundial del 2010 y que por la situación de Concacaf no participaron en la Copa América del 2011 podrán demostrar de qué están hechos: Giovani y Moreno, combinados con el Chicharito, Guardado y el Maza. Los otros jóvenes como Reyes, Herrera y Aquino, para ser apoyados por los de experiencia como Torrado, Corona y compañía.

Si hoy México le gana (como sea) a Costa Rica, seguro estoy de que llegará a Brasil con el pulso en orden y la concentración total enfocada en recuperarse para intentar su primera verdadera hazaña en Brasil (los Campeonatos sub 17 no pueden seguir siendo el parámetro ni el logro a seguir de nuestro balompié profesional). Veremos entonces si todos estos jugadores son de verdad, y si pueden asumir la enorme responsabilidad que representa el juego que más nos apasiona. Demostrar estar vivos y dignos de tenerles esperanza.

@guzmanjuegue



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