Descanso y recambio

A veces es necesario tomar aire, hacer una pausa y cambiar de rumbo para seguir creciendo.

A veces es necesario tomar aire, hacer una pausa y cambiar de rumbo para seguir creciendo.

La salida de Víctor Manuel Vucetich del Monterrey fue sorpresiva pero no creo que equivocada. Al contrario, me parece que resultará benéfica para las partes involucradas. Hoy la afición se divide en comentarios a favor y en contra del sucesor. Si el “Profe” es o no el reemplazo ideal, si cuenta o no con méritos suficientes, en pocas palabras si tiene o no “patas para gallo”. Yo de entrada (y de salida) diré que José Guadalupe Cruz posee las herramientas necesarias para triunfar (quizás no igual que “Vuce”) en la Sultana del Norte. Ya demostró -aunque pocos daban mucho por él cuando cogió las riendas de los Potros- que sí sabe dirigir, e incluso salir Campeón (cuando casi nadie lo esperaba). Ojalá -por él pero sobre todo por la afición de los Rayados- que tenga un buen camino, ya que de por sí la apuesta de grandes retos por entrenadores nacionales o sin mucha publicidad no es cosa de todos los días (casi siempre llegan como el “peoresnada” y afortunadamente este no es el caso). Pero hablando del técnico saliente, no me queda duda en que esta salida al que más beneficia es a él mismo. Claro que lo que los futbolistas siempre quieren jugar y los entrenadores entrenar, pero en este segundo rubro -los de la banca- tengo muy claro que las pausas son completamente necesarias. Hace tres años, casi todos querían a “Vuce” al frente del Tricolor y él prefirió salirse de la disputa por el banquillo nacional porque su situación personal lo ameritaba. La terrible pérdida de su señora esposa y la tranquilidad y rumbo de sus hijos justificaba de sobra que este pensante y cabal ser humano prefiriera sin dudarlo estar más cerca de su familia por encima de cualquier aparente mejora laboral. Igual su elección fue tan acertada en la casa como en la banca porque en ese tiempo que continuó como timonel rayado ganó dos títulos de Liga más, tres títulos a nivel Confederación y consiguió un prestigioso tercer lugar en el pasado Mundial de Clubes. Hoy Víctor Manuel Vucetich ha respondido enteramente como padre de familia, ha ganado más adeptos en el plano profesional y se ha colocado codo a codo con los entrenadores más importantes en la historia del futbol mexicano (seis títulos de liga, sólo uno menos que don “Nacho” Trelles). Nadie puede negar la valía de este estratega y hoy a él le cae mejor el descanso que al mismo equipo regiomontano (aunque a ellos también les favorece). Las relaciones humanas que se viven diariamente en un deporte de alto rendimiento, la tensión, el estrés y la  ambición por ganar vician procesos. Pueden cambiar la simpatía por antipatía (en poco o mucho tiempo), o peor aún lo pueden convertir en indiferencia. Hoy el Monterrey libera cargas, rediseña planteamientos, analiza sus piezas y seguramente fincará nuevas bases para seguir creciendo. Víctor Manuel Vucetich (que además gana en donde se para) aprovechará la pausa, pensará otras cosas, recobrará bríos después de esa frescura que da el receso planeado, y después seguramente regresar a la baraja, entrando de recambio en algún equipo que quiera escalar posiciones y convertirse en grande, para continuar escribiendo su nombre en lo más dorado de nuestro futbol mexicano.

@guzmanjuegue

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