Extranjeros y decisiones de primera

La naturalización 'express' de Rubens Sambueza para que juegue con el Tricolor no es ni buena ni mala, simplemente hace evidente que los procesos en México sirven poco.

La naturalización “express” de Rubens Sambueza para que juegue con el Tricolor no es ni buena ni mala, simplemente hace evidente que los procesos en México sirven poco. Antes de iniciar, quiero ser muy claro al hablar de los naturalizados. Creo firmemente que naturalizarse, adoptar como propio otro país que no es el mismo en el que alguien nació o creció es algo totalmente personal. Respeto al 100 cien por ciento esa decisión. Conozco ejemplos de personas que nacieron fuera de México que se sienten verdaderamente identificados con nuestro país y toman esa alternativa, así como a otros que nacieron en México y que también quieren ser considerados como parte de otros países. Cada quien es dueño de sus pensamientos, sentimientos y decisiones. Hablando del librito, además lo marca la Constitución. Ser mexicano puede tener dos fuentes. Serlo por nacimiento o por naturalización. Nacer en territorio azteca o en alguna embarcación, nacer en otro país pero ser hijo de madre o padre mexicano (o ambos) los hace desde el nacimiento también mexicanos. Muchos paisanos en otros lugares particularmente en Estados Unidos ni siquiera saben que sus hijos son también mexicanos y que sólo es cuestión de formalizarlo para poder presumirlo con orgullo (pero eso es otro tema). Y lógicamente también pueden naturalizarse los extranjeros que adopten a México como propio, luego de llevar a cabo un trámite y una serie de requisitos (de los que, oriundos de cualquier país latinoamericano cuentan con ciertas ventajas de agilización con respecto a gente de otros Continentes). Aclarada esa condición, continúo. Hablando netamente de futbol, los extranjeros han aportado muchísimo a México a lo largo de los años. Muchos han dejado huella y escuela aunque es un hecho que desde que se popularizó la opción de utilizar a naturalizados en el equipo nacional, estos no han marcado la diferencia que probablemente lo hicieron en sus clubes semana tras semana. Si repasamos a las grandes figuras extranjeras de las últimas cuatro décadas veremos que los que más brillaron nunca pensaron en formar parte de la Selección Mexicana ya que fueron considerados en su momento por sus respectivas selecciones. En los años 70, Carlos Reinoso, Miguel Marín, Jerónimo Barbadillo, Juan José Muñante, Osvaldo Castro “Pata Bendita”, Evanivaldo Castro “Cabinho”, fueron parte de sus equipos nacionales en Chile, Argentina, Perú respectivamente (aunque Cabinho no fue muy tomado en cuenta por Brasil). En los 80, Zelada, Brailowski, Outes, Batata, Antonio Carlos Santos, Tita, Adolfino Cañete, Luis Acosta, fueron parte de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay respectivamente. En los 90, Alex Aguinaga, Antonio Mohamed, Ivo Basay, Sergio Zárate, Juan Reynoso, Robert Dante Siboldi, Ángel David Comizzo, Hernán Cristante y Agustín Delgado, fueron parte de sus selecciones nacionales en Ecuador, Argentina, Perú o Uruguay. Y del 2000 a la fecha, los desaparecidos Miguel Calero y Christian Benítez; defensas sólidos como Aquivaldo Mosquera, Darío Verón, Paulo da Silva; hombres desequilibrantes como Andrés Chitiva, Fabián Estay y goleadores infalibles como José Saturnino Cardozo y Salvador Cabañas, nunca tuvieron la tentación de ir al Tri porque todos ellos eran piezas importantes de sus equipos nacionales. La frase trillada que refiere la necesidad de ver a un jugador extranjero hacer diferencia por encima de un nacional (que no por trillada deja de ser verdadera o justificada) empieza a sonar también a nivel de Selección. Yo insisto, al momento de ser formalizada la naturalización de un extranjero (en este caso específico en el futbol incluído) no hay vuelta de hoja, esa persona es también mexicano y punto. El debate existe en saber a quiénes se toma en cuenta para entrar en un posible 11 ideal en un partido crucial que representa a todo un país y a una enorme, entregada y apasionada afición. Porque no todos los naturalizados “dan el ancho” y el problema será elegir acertadamente para no abaratar los llamados ni poner en el paredón a nadie. Mi pregunta directa es: ¿Merece Rubens Sambueza favores especiales para recibir antes que otros los papeles que lo acrediten como mexicano y así saltar rápido a la cancha para buscar salvar al Tri? Decir que se utilizará a Sambueza, o a tal o cual jugador, sólo para los juegos del 13 y 20 de noviembre y después se tomarán otras medidas me parece tan corto e irrespetuoso como presentar a un Director Técnico para intentar salvar el barco y trabajar cuatro semanas bajo el argumento que después del Repechaje se regresará con su equipo (América) para “seguirle” rumbo al objetivo importante que le paga su quincena. Y es que normalmente las decisiones de primera no dan resultados de segunda. Para rematar con el protagonismo que según los cánones deben marcar los de afuera para justificar su alineación en cada partido, los dejo con tres futbolistas que ni siquiera entraron por la puerta grande pero que hoy todos los reconocemos como lo que son. Tres que llegaron a equipos de segunda y después de -por lo menos- una década de éxitos, encabezan como los más brillantes de esta liga hoy llamada MX. Tres que desde hace mucho se convirtieron en estrellas de Primera. Antonio Naelson, llegó al Saltillo (entonces de la Primera A) y superó ya 500 partidos en la Primera División ganando títulos por doquier y destacando como uno de los tres mejores hombres en su posición durante todo este tiempo. Federico Vilar (quien por cierto ha dicho abiertamente que no se naturalizó para ser llamado al Tricolor por una decisión igual de personal que no refleja nada más que una postura firme y muy definida de este espectacular guardameta pampero), llegó al Acapulco hace poco más de diez años (también de Primera A) y hoy (aunque desde hace varios torneos) es el arquero extranjero de mayor prestigio en la Liga. Luis Gabriel Rey, llegó al Zitácuaro aunque terminó jugando en el Acapulco junto a Vilar y después de hacer siempre goles en todos los equipos que lo han contratado hoy es delantero del poderoso América (equipo de moda por sus buenos resultados en México) y del que se espera ver muchos más festejos de canguro que enloquezca a la multitudinaria afición azulcrema. Todo esto nos deja en claro que no importa cómo lleguen, siempre y cuando en la cancha se hagan grandes, crezcan y demuestren que tienen para convertirse en figuras de primera. Felicidades a ellos tres que de paso (y no por coincidencia) son estupendas personas. @guzmanjuegue

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