La selección de todos

Me gusta ver que además de estar los que son, vuelven a levantar la mano otros para ser de los que están.

Me gusta ver que además de estar los que son, vuelven a levantar la mano otros para ser de los que están. Marco marcó el mejor gol del torneo y Omar volvió a verse igual de bravo que hace algunos años. Dicen que lo que bien se aprende nunca se olvida y a mí sí me ilusiona ver a estos dos acordarse de lo que son -y nunca debían dejar de ser-. El Cruz Azul es líder y pese a los chismes (que no por ser chismes pueden dejar de ser ciertos o de influir en lo que a nosotros en realidad nos compete que es analizar actuaciones y actitudes sobre el terreno de juego), Marco Fabián de la Mora ha sido pieza del resurgimiento celeste. El ex-Chiva volvió a mostrar ilusión, motivación y compromiso, traducido en el lucimiento personal. Así como se creció con el Rebaño en aquel amistoso frente al Barcelona o con el Tri sub-23 en Toulon y los Juegos Olímpicos, el volante mexicano levanta la mano decidido para que lo volteen a ver (otro acierto completito de Luis Fernando Tena). Y justamente en donde lo podrían añorar -el Rebaño Sagrado- volvimos a ver al goleador de raza, el que aparece cuando se necesita y el que define -como sea- para inclinar la balanza. Omar Bravo cerró los ojos y cuando los volvió a abrir ya estaba de vuelta enfundado en la casaca que más quiere y a solo 11 anotaciones de igualar al legendario “Chava” Reyes.   Cuando Omar se fue al Deportivo hace algunas temporadas lo hizo con la determinación de triunfar en el extranjero aunque ciertas adversidades terminaron por pesar de más (no brilló desde el inicio y en cambio le entró al debate público con su entonces técnico en turno en la Madre Patria). Después, en los Tigres y en el Guadalajara no consiguió mucho para entonces recular en la MLS lo que podía significar “tirarse a la hamaca” pero en lugar de menospreciar como algunos otros, aprovechó esa liga creciente para volver a mostrar su carácter y profesionalismo, cumplir y destacar (cosa que a algunos otros nunca les interesó en el mismo escaparate) y volver a México por su último chance. Tras luchar en La Máquina y resurgir en el Atlas, hoy su objetivo claro es el de brillar en las Chivas para emocionar a su afición, convertirse en el máximo goleador de su historia y -por qué no- por ahí sacarse la espina en la Selección Nacional. A menos de 4 meses del mundial, estos dos tendrían que aprovechar el momento más abierto de todos los tiempos para ser parte del Tricolor. Hoy, como nunca antes, la Selección es de todos. Quién iba a pensar que el único portero mexicano en jugar en Europa podría no ser el titular (Ni el mítico Carbajal, ni el carismático Calderon, ni el popular Puente, ni el famoso Campos, ni el espectacular “Conejo”, ni el cumplidor Oswaldo pudieron antes jugar en el Viejo Continente). Guillermo Ochoa apostó por trascender y eso no le ha garantizado nada (aunque todavía siga en la pelea). Quién iba a imaginar que los futbolistas mexicanos que ahora están en España, Inglaterra, Alemania o Portugal tendrían que pedir una oportunidad y reconocer abiertamente que están dispuestos a pelear por un puesto aunque sea en la banca (me acuerdo en otros tiempos en los que Hugo Sánchez era el único y al terminar el México 86 emigraron por la oportunidad soñada los Negrete, Flores, Aguirre y el mismo “Abuelo” Cruz, porque ya eran las súper estrellas inamovibles del Tri de aquel entonces). Pero eso también tiene sus pros. Hoy todos le entran a la misma pelea. Estos últimos 100 días antes de la lista final, deberían ser los de máxima observación, análisis y claridad mental del entrenador. Imagínense por poner sólo un ejemplo, lo que pasará por la mente de Vicente del Bosque -que se juega el prestigio del Campeón- y que en una sola posición tiene a cinco fuera de serie por elegir. En un sólo puesto tendrá que escoger a un titular y un par de reservas: Entre el cartel del “Niño” Torres, el gran momento de Álvaro Negredo, el prestigio de David Villa, los logros de Pedro, y los goles de Diego Costa (brasileño que ha apostado por buscar jugar con España en lugar de provocar que lo volteen a ver de su país natal para ser local en un Mundial). Hoy más que nunca la Selección es de todos (menos de uno que no quiso). Hoy todos los jugadores afuera y adentro deberán entregar sus mejores actuaciones, sin sentirse con el lugar asegurado pero tampoco ninguno borrado. Porque a un Mundial deben ir los mejores y a esos todavía habrá que seguir escogiendo. No se pueden quedar afuera los que más calidad tengan sólo por no haber trabajado antes con el actual Cuerpo Técnico o por haber sufrido un bache en los tiempos recientes. Yo confío en la capacidad y la claridad de Miguel Herrera y la gente que lo rodea, para tener el dedo firme al momento de señalar uno por uno a sus hombres comprometidos. Total, el futbol es de momentos y no hay nada que motive más que una Copa del Mundo. @guzmanjuegue

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