|
Los medios y el futbol
Domingo 24 de Mayo del 2009
|
Cronómetro de ESPN
Damas y caballeros... vamos a quitarnos el sombrero ante este programa... no hay mejor manera para empezar esta columna.. Habitualmente he hablado en este espacio de los programas que se transmiten en televisión abierta, vaya, la tele que podemos ver gratuitamente con un gancho o con una antena de conejo; es importante no olvidar que cada vez son más los que contratan un servicio de televisión de paga, ya sea Cablevisión, Sky, MAS Tv, o Dish, son un importantísimo número ya de suscriptores.
Uno de los claros beneficios de tener un contrato de sistema de televisión de paga, es el contar con el “Líder Mundial de deportes”, es decir, con ESPN. Es una maravilla.
Podría escribir y escribir acerca de ESPN, pero, vámonos poco a poco, programa por programa ; y, en esta ocasión me refiero a un espacio fabuloso: Cronómetro.
Cronómetro, de ESPN, es un espacio de debate, un mano a mano, único en su género: atrevido, sincero y rico en contenido. Lo que podemos ver en México, lo tengo que decir, es una adaptación de un producto estadounidense, no es una idea original, es una copia… no veo ningún problema al respecto, al contrario, las buenas recreaciones son más que bienvenidas, la calidad siempre debe de ser aplaudida.
Cronómetro es un espacio en el que no podrían convivir nuestros habituales comentaristas de deportes, no hay de dónde escoger; ESPN, tuvo el acierto de tener a un par de analistas que han superado la pobreza de la televisión abierta de México: José Ramón Fernández y David Faitelson.
Sin tener objetivo alguno de desmerecer a nadie, me parece que Fernández y Faitelson están completamente arriba del nivel que nos pueden presentar las televisoras abiertas de México… ¿quién les llega? nadie.
Desafortunadamente, las dos principales televisoras del país se han dedicado a comunicar los deportes de una manera payasa, absurda, subjetiva, y tonta… por la absurda batalla que existe por el famoso rating, o, para ser más claro, para ganar mayor audiencia, y para obtener más anunciantes. Los resultados en calidad son catastróficos. ESPN, se ha ido por otra línea, la que no es amarillista, ni cursi, ni sentimentalista, se ha enfocado a la maravilla que son los deportes en sí, sin pretensiones desafortunadas.
En el programa Cronómetro podemos disfrutar de una rica variedad de temas deportivos debatidos por dos figuras y personalidades del deporte. Es un espacio inteligente, ameno e inteligente. Aquí no hay polémica forzada, lo que hay, es una buena selcción de temas, y un par de conductores con gran personalidad y amor por el deporte.
Quizá y David Faitelson no sepa mucho de futbol, me parece que José Ramón Fernández no conoce de baseball, pero, eso sí, es oportuno reconocerlo, ambos logran una pareja formidable para llenar la pantalla, demostrando que el deporte es maravilloso por sí mismo, no porque lo siga o la de a conocer una mujer muy guapa, o un cómico inigualable.
Faitelson y Fernández logran una combinación estupenda, y, de una manera, prácticamente mágica, nos hacen participes de un debate deportivo, con el simple hecho de ver su programa.
Cronómetro, un tú a tú entre dos figuras inigualables del periodismo deportivo, nos hace creer que todavía hay y existe pasión por el deporte, no por tonterías que puedan rondar alrededor de él.
DISCULPA
Al ser este un espacio de crítica mediática-deportiva, es por supuesto, un espacio debatible, cuestionable…
En mi columna anterior, (amablemente muy comentada por ustedes, lectores de mediotiempo.com), puse en tela de juicio la credibilidad de Antonio Rosique y André Marín.
Ambos, a pesar de su juventud, tienen una rica experiencia y preparación, por lo que le manifiesto mis respetos a los dos. En esta columna, lo que logra mayor relevancia es la opinión del lector, y por mi parte, no tengo más que dejar bien en claro que tanto Rosique como Marín, son figuras de la crónica y el análisis deportivo, y merecen todo mi respeto
Mi opinión es completamente libre y personal, pero la que realiza el público es invaluable… yo sólo puedo manifestar respetos al trabajo de Antonio Rosique y André Marín.
Mi juicio para estos comunicadores en mi columna anterior, (que pueden consultar en la sección de “Columnas Anteriores” de este portal), fue completamente subjetiva, por lo que ofrezco mis más sinceras disculpas por lo visceral de mis palabras.