El futbol, el odio, usted y yo

Es común que busquemos diferentes lugares de expresión públicos para manifestar nuestros odios, frustraciones y demás obscuros sentimientos ya que tenemos muchos fantasmas internos que nos atormentan.

Es común que busquemos diferentes lugares de expresión públicos para manifestar nuestros odios, frustraciones y demás obscuros sentimientos, ya que tenemos muchos fantasmas internos que nos atormentan diariamente, y nos obligan a ofender al prójimo para así podernos sentir un poco mejor. Muchos encuentran en el futbol el pretexto perfecto para poder sacar aquellos odios que tienen contra la vida misma, contra la cotidianidad, contra el absurdamente desvalorado anonimato. Son muchos los lamentables ejemplos de relación entre el odio y lo que tiene que ver con el futbol, me parece que tristemente son muy pocos los que se salvan de no haber externado sentimientos negativos utilizando al deporte más popular del mundo, yo, lo confieso, no me salvo. Expondré algunos ejemplos. Existen quienes por haberse visto obligados, por cualquier circunstancia, a estudiar una carrera universitaria, aseguran que todos los entrenadores y jugadores profesionales de futbol son una bola de macuarros ignorantes y sin educación, los ven menos, se burlan públicamente de la manera de hablar y de expresarse de los que se dedican totalmente a este deporte. Por otra parte, están quienes por el hecho de haber jugado futbol profesionalmente (aunque haya sido en unas cuantas ocasiones) ven con desprecio a aquellos que se toman la libertad de hablar de este juego y a opinar de él, los califican de villamelones, ignorantes y estúpidos. Piensan que por haber recibido en alguna ocasión un pago por su participación futbolera, son sabios y no pueden permitir comentario alguno de aquellos que han vivido con una gran intensidad este deporte, pero desde lejos del campo de juego, y que lo más que se han acercado es a unos cuantos metros desde una grada. Me parece oportuno mencionar a aquellos periodistas o comunicadores que por tener una pluma o un micrófono, se sienten superiores a todos los jugadores, directivos, entrenadores y aficionados. Descalifican, destrozan, humillan, se burlan, etc., de todo el que pueden cubriéndose por una fama o supuesto prestigio, consecuencia de su trabajo en algún medio de comunicación. No podría dejar de lado a aquellos que aprovechando el anonimato que ofrecen los medios recientes de comunicación, como los chats y las redes sociales, ofenden de una manera completamente estúpida e inconsciente a diferentes personas que de una manera u otra son parte del futbol, llámese entrenadores, jugadores, periodistas, directivos, etc. Son tiempos en los que ofender a alguien es verdaderamente sencillo, es muy fácil mentar la madre, opinar de la vida privada, meterse con la intimidad de cualquier personaje público, sin ni siquiera dar la cara... con un tweet o un comentario dejado en la sección de opiniones de una página web basta. Es de llamar la atención el odio de muchos aficionados que van al estadio de futbol únicamente a ofender, a disfrutar del error deportivo para entonces gritar con unas fuerzas nunca usadas, una gran cantidad de insultos con un dolo bárbaro que va mucho más allá de un ambiente colorido o un entorno de festividad. También le dan espacio a manifestaciones racistas, desprecio por la apariencia física, mofas familiares; sin dejar de lado el lanzar objetos en las gradas, retar a golpes y la utilización de señas ofensivas sin tregua. Penoso es ser testigo también de todos los ataques que se dan entre periodistas, narradores y analistas del futbol, simplemente por ego, por demostrar quién es el mejor sólo por ofensas entre ellos mismos, olvidando que un comunicador trabaja para el público, y es precisamente la audiencia la que escoge a sus favoritos. Se presentan unas peleas y discursos infantiles que podrían causar gracia, pero más bien generan vergüenza. Desafortunadamente, el futbol que es el deporte más hermoso del planeta, un juego a final de cuentas, es utilizado para sacar lo peor del ser humano, lo más bajo y chafa. Muchas ofensas, burlas, descalificaciones, soberbias, etc. El futbol es un juego, una actividad completamente lúdica, una diversión. Sí, es tan hermoso este deporte que muchos lo consideramos como "lo más importante de lo menos importante", pero no podemos perder su espíritu, su razón de ser, de existir. Mucho odio relacionado con el futbol... muchas frustraciones, envidias, y corajes que se manifiestan en su nombre.

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