#PositivismoRambal

Domingo 4 de Mayo, eran por ahí de las 12:50 antes meridiano (AM); entrábamos al vestidor, en una de esas tardes de maravilla del "Kikin" Fonseca. Nos había clavado 3 goles y otro más Martin García.

Domingo 4 de Mayo, eran por ahí de las 12:50 antes meridiano (AM); entrábamos al vestidor, en una de esas tardes de maravilla del "Kikin" Fonseca. Nos había clavado 3 goles y otro más Martin García.

Era el partido correspondiente a la Jornada 17 del Clausura 2003, Pumas vs Necaxa.Un servidor vio desde la banca (cada rato) ese primer tiempo junto a otros compañeros como Diego Martinez. El Vestidor estaba mudo, caras largas, no era para más, Arias le pide al Profe. Paciullo(QEPD) que calentáramos Diego y yo; así lo hicimos. Entramos al vestidor y las instrucciones eran que nos paráramos bien atrás para que ya no se hiciera más catastrófica la tarde, en el túnel para regresar a la cancha le dije a Diego, vamos a meterle cabrón, le podemos dar vuelta, obvio la mirada de Diego fue como de "no mancheeeeeees".

Pero ahí estábamos, con un calor que derretía y un Pumas que lógicamente se iba a relajar. Pasó solo un minuto para que Braulio Luna le pusiera número a nuestro marcador, al 46', estábamos abajo 4 a 1, al Minuto 49 recibo un pase de Diego, éste pasa a toda velocidad y yo le devuelvo la pelota por arriba del defensa y Martínez la impacta de volea para poner el 4 a 2. Seguíamos muy lejos, pero los Pumas ya se empezaban a preocupar, 2 minutos después, al 51', despeje largo de Nico Navarro, cubro la pelota y me la tiro larga, dejando atrás al "Capi" Beltran y ante la salida de Bernal ponía el 4 a 3.

El tema tan platicado en el Fútbol del momento del partido era para nosotros, ni el más fiel seguidor Necaxista, imaginaba que podríamos emparejar el marcador, al minuto 62 Luis Roberto Alves “Zague” ponía el 4 a 4.

El Estadio Universitario enmudeció, seguimos atacando, ¡pues claro! sentíamos que lo podíamos ganar. Al 74' Arias saca a Zague y mete al Maximo ídolo Necaxista, Alex Aguinaga, pero para sorpresa de los que defendíamos la playera de los rayos, la instrucción que traía Aguinaga era el de tener la pelota.

Ya no pasó más en el partido, sacamos un empate soñado, pero entramos al vestidor con un muy mal sabor de boca, nos habían metido el freno de mano.

El regreso al vestidor fue diferente, 45 minutos antes era un silencio total, ahora era un reclamar constante.

-¿Por qué saco a Zague?-

-¿Por qué le dio la indicación de aguantar a Aguinaga?-

En fin, varias preguntas al aire, lo que sí recuerdo es que regresando al vestidor le dije a Diego: "ves, te lo dije", y es que como padre del #PositivismoRambal, afortunadamente tengo la virtud de transformar una situación adversa en una posibilidad de revertir las situaciones difíciles y no solo en el Futbol, si no en la Vida.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas