México en la Libertadores (Primera parte)

La Copa Libertadores abrió sus puertas a los equipos mexicanos en 1998, cuando América y Guadalajara fueron seleccionados para competir ante las escuadras venezolanas en la búsqueda de dos boletos...
 La Copa Libertadores abrió sus puertas a los equipos mexicanos en 1998, cuando América y Guadalajara fueron seleccionados para competir ante las escuadras venezolanas en la búsqueda de dos boletos al torneo continental más importante a nivel de clubes. En

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPO4 de febrero del 2004

La Copa Libertadores abrió sus puertas a los equipos mexicanos en 1998, cuando América y Guadalajara fueron seleccionados para competir ante las escuadras venezolanas en la búsqueda de dos boletos al torneo continental más importante a nivel de clubes. En dicha ocasión, Águilas y Chivas no tuvieron problemas para vencer al Caracas Futbol Club y al Atlético Zulia, siendo el cuadro rojiblanco el que culminó en la primera posición del selectivo Prelibertadores, mientras que el conjunto azulcrema lo hizo en el segundo lugar. Ya en la Copa Libertadores, las escuadras nacionales fueron ubicadas en el Grupo II, complementado por el Gremio y por el Vasco da Gama, ambos brasileños. En aquel año, el mecanismo para calificar a la segunda fase era distinto al actual, pues calificaban los tres primeros lugares de cada sector, razón por la que existían grandes posibilidades de acceder a la segundo ronda.

El primer partido de nuestros representantes se dio el cuatro de marzo de 1998, en un cotejo que los enfrentó de manera directa y que culminó con la victoria del América por un gol a cero, con anotación de Alberto García Aspe. En los siguientes encuentros, salió a relucir la mayor experiencia y habilidad de los rivales cariocas, dejando que las escuadras nacionales lucharan por el tercer sitio. Finalmente, fueron los americanistas los que accedieron a los octavos de final, tras sumar ocho unidades, por tan sólo seis del Guadalajara, que, de esta forma, se despidió de su primera incursión en la Copa Libertadores. En la siguiente instancia, las Águilas, dirigidas por Carlos Reinoso, se reforzaron con el argentino Antonio Mohamed y con Sigifredo Mercado; además, tuvieron la mala fortuna de enfrentar al River Plate de Argentina, todo un símbolo del futbol sudamericano. El encuentro de ida, celebrado el veintidós de abril de 1998 en el Estadio Azteca, terminó con empate a un gol, gracias a las anotaciones de Carlos Netto, por el cuadro millonario, y del uruguayo Gabriel Cedrés, por el América, dejando para el juego de vuelta la decisión final de la eliminatoria. El cierre de la primera aventura mexicana en Copa Libertadores se dio el 7 de mayo de 1998, fecha en la que la escuadra azteca fue eliminada por el River Plate, siendo el “Indiecito” Solari el encargado de matar lo sueños americanistas.

En 1999, Necaxa y Monterrey, se ganaron el derecho, mediante un torneo previo, de participar en la Prelibertadores. Lamentablemente, los Rayos no mostraron un buen nivel futbolístico y dejaron escapar la oportunidad de participar en la Copa Libertadores. El cuadro regiomontano, por su parte, alcanzó la primera posición y aseguró la participación en el certamen continental, donde fue ubicado en el Grupo Uno, el cual era conformado por Estudiantes de Mérida, equipo que jugó contra los Rayados en la Prelibertadores, y los conjuntos charrúas Nacional y Bellavista. El Monterrey, a cargo de José Treviño, comenzó de fea forma su participación en la Copa, al perder de visita, en Venezuela, por dos goles a uno. La anotación de la entidad mexicana corrió a cargo de Edson Swaricz. Al finalizar la primera ronda, el Monterrey no alcanzó a calificar, pero consiguió una victoria memorable contra el Nacional en el mismísimo estadio Centenario.

En el año 2000, América y Atlas se encargaron de poner en alto el nombre de México. Tras haber vencido al Deportivo Italchacao y al Deportivo Táchira en el selectivo Prelibertadores, Águilas y Zorros sacaron a relucir su potencial y se ubicaron entre los mejores clubes del continente.

El Atlas, teniendo como entrenador a Ricardo Lavolpe, se localizó en el Grupo Cuatro, junto con River Plate, la Universidad de Chile y el Atlético Nacional de Colombia. Los Zorros debutaron el 23 de febrero ante los millonarios, en el estadio Jalisco, en un enfrentamiento que terminó empatado a un gol, tras haber visto un buen espectáculo por parte de ambos equipos. Con un futbol alegre y ofensivo, los rojinegros sumaron ocho unidades, suficientes para colocarse en la segunda plaza y obtener el pase a los octavos de final, quedando a sólo un punto del River Plate.

En la siguiente fase, la entidad jalisciense se enfrentó al Junior de Barranquilla, equipo al que venció por cinco goles a uno en el marcador global, con grandes actuaciones de Juan Pablo Rodríguez y de Daniel Osorno. El histórico pase a cuartos de final ocupó las primeras planas de los diarios; lamentablemente, el destino decidió que el Palmeiras fuera el rival de los Zorros, con lo que se redujeron enormemente las posibilidades de los atlistas. El juego de ida, realizado el 18 de mayo en el Jalisco, concluyó con la victoria de los brasileños por dos goles a cero, despertando la decepción en el corazón de los asistentes al Coloso de la Colonia Independencia.  En el segundo enfrentamiento, los brasileños pusieron en evidencia su mayor jerarquía y vencieron al equipo mexicano con un marcador de tres goles a dos, cerrando, así, el capítulo rojinegro en la Copa.

El América, por su parte, disputó la primera fase en el Grupo Tres, teniendo como rivales al Corinthians brasileño, al Olimpia de Paraguay y a la Liga Deportiva Universitaria de Ecuador. Su accionar en esta etapa resultó sobresaliente, destacando la victoria de ocho tantos a dos sobre el Olimpia, una de las goleadas más importantes en la historia de la justa continental. Las Águilas accedieron a la instancia siguiente al ubicarse en el segundo sitio del sector, tras sumar diez unidades. En los octavos de final, se presentó el duelo de las “Américas”, entre el América de México, bajo el mando de Alfredo Tena, y el América de Cali, en una eliminatoria que favoreció al conjunto mexicano.

La lucha por aparecer en la elite del balompié sudamericano siguió su marcha; el 17 de mayo, los azulcremas disputaron el juego de ida de los cuartos de final ante el Bolivar. El resultado final fue dos a cero a favor del cuadro mexicano. En el enfrentamiento de vuelta, las Águilas confirmaron su boleto a las semifinales al derrotar a los bolivianos con un marcador de dos goles a uno. Las anotaciones cayeron por conducto de José Luis Salgado y de José Luis Calderón, quienes colocaron a los capitalinos entre los cuatro mejores clubes del continente.

El rival de los americanistas en la serie semifinal fue el Boca Juniors de Argentina, uno de los grandes favoritos para alcanzar el título. El partido de ida fue llevado a cabo el 31 de mayo en la Bombonera, donde los xeneizes se burlaron del rival y lo vencieron por cuatro tantos a uno, dejando prácticamente sellado su boleto de acceso a la gran final. Sin embargo, el América se negaba a morir y en el cotejo de vuelta, efectuado el 7 de junio, a punto estuvo de obligar a la serie de tiros penales, pero un cabezazo preciso de Walter Samuel mató, de golpe, las aspiraciones americanistas.

La edición del 2001 traería grandes momentos para el balompié nacional; el Cruz Azul, dirigido por José Luis Trejo, cumplió con una actuación inolvidable, misma que llevó al cuadro cementero al subcampeonato de la Copa Libertadores y a los primeros planos del escalafón continental.

La aventura cruazulina comenzó en el selectivo Preprelibertadores, en el que los celestes obtuvieron el derecho a buscar, junto con el Atlante, el pase a la Libertadores, teniendo como rivales al Deportivo Táchira y al Italchacao. Mientras que los potros quedaron en el último sitio de la eliminatoria, los de la máquina no tuvieron dificultades para ganar su boleto en la justa continental, al alcanzar doce unidades, producto de cuatro victorias y dos derrotas, con quince goles a favor y ocho en contra.

En la fase inicial de la Copa, el Cruz Azul fue ubicado en el Grupo 7, un sector aparentemente tranquilo, pues lo complementaban el Sao Caetano de Brasil, el Defensor Sporting de Uruguay y el Olmedo de Ecuador. Su primer encuentro, celebrado el veinte de febrero en el estadio Azul, sirvió como prueba de la capacidad de los mexicanos, ya que vencieron a la entidad charrúa por dos goles a cero, con tantos de Francisco Palencia y del argentino Gonzalo Belloso, consiguiendo un resultado fundamental en la adquisición de confianza. Siete días más tarde, la máquina tuvo que viajar a Ecuador para medirse ante el Olmedo, en un encuentro que llegó a su fin con la victoria de los aztecas por tres goles a dos. El seis de marzo, los celestes se presentaron en Brasil para cumplir su compromiso ante el desconocido Sao Caetano; a los setenta y seis minutos, el peruano Juan Reynoso colocó a los visitantes a un paso de su tercer triunfo en fila sin embargo, Daniel, a nueve minutos del final, igualó el marcador y frustró el paso perfecto de los azules. La entidad carioca pagó la visita el veintiuno de marzo; el partido concluyó con un triunfo apurado del cuadro local. La primera y única derrota del club mexicano en la fase por grupos se dio el doce de abril, en la visita realizada al Defensor Sporting, cotejo que finalizó con un marcador favorable para los sudamericanos por tres goles a dos. En el cierre de esta etapa, la máquina no tuvo problemas para sumar las tres unidades y vencer al Olmedo por tres tantos a uno. Así, el Cruz Azul calificó a los octavos de final como primer lugar de grupo, teniendo que enfrentar al segundo lugar del Grupo Dos, el Cerro Porteño de Paraguay.

Como refuerzos para la serie ante los guaraníes,y para el resto de la competencia, la directiva celeste contrató los servicios de José Saturnino Cardozo y de Sergio Almaguer. La serie ante los guaraníes no fue nada sencilla; en el juego de ida, efectuado en  Asunción, los locales se impusieron dos a uno, siendo Sergio Almaguer el anotador del cuadro mexicano. En el de vuelta, disputado en el Azul, resaltó la figura de José Cardozo, autor de dos de los tres tantos del cuadro nacional en dicho encuentro. El marcador global finalizó cuatro a tres a favor de los mexicanos, con lo que sólo quedaba esperar el choque ante el siempre peligroso River Plate en los cuartos de final. Pese a los pronósticos adversos, el Cruz Azul tuvo los arrestos suficientes para aguantar el embate de los millonarios en el Monumental, saliendo vivo de Argentina y trayéndose el empate a cero goles. El treinta de abril, en el estadio Azteca, la máquina selló una de las más grandes alegrías en su historia; con un par de anotaciones del “Gatillero” Palencia y una de José Cardozo, los cementeros eliminaron al distinguido visitante y lo mandaron, con todo y la humillación, de regreso a sus tierras.

Por cosas del destino, el rival en semifinales volvía ser argentino, en este caso, el Rosario Central. La tensión fue una constante a lo largo de la eliminatoria entre “Canallas” y azules; en el primer enfrentamiento, que tuvo como escenario al estadio Azteca, los pupilos de José Luis Trejo brindaron un buen partido y, por medio de Cardozo y Palencia, se impusieron por dos goles a cero, obligando a los argentinos a reivindicarse en el Gigante de Arroyito. Los pamperos, con su ya conocida “modestia”, aseguraban que se trataba de un marcador cómodo y que no tendrían dificultades para colarse a la gran final; sin embargo, el Cruz Azul se encargó de echar por tierra dichos comentarios y los derrotó en su propio terreno. El duelo resultó vibrante; Sergio Almaguer hizo el primero al minuto 8; Juan Antonio y Rafael Maceratesi hicieron revivir a los pamperos; Héctor Adomaitis, al cuarenta y cuatro, igualó los cartones; Maceratesi volvió a hacerse presente. Finalmente, apareció Francisco Palencia, quien, con una tremenda demostración de temple y calidad,  fulminó los sueños de la “Academia” y firmó el pasaporte a la final de la Copa Libertadores de América, en donde se enfrentaría al Boca Juniors.

El capítulo inicial de la contienda por ser el campeón de América se dio el siete de junio, ante más de cien mil personas que inundaron el Coloso de Santa Úrsula. El partido resultó trabado y tenso; los xeneizes sacaron a relucir su vasta experiencia y pasaron por encima de la dinámica y los deseos del Cruz Azul. Cuando todo indicaba que el encuentro finalizaría con empate a cero goles, Marcelo Delgado sorprende a Oscar Pérez y manda el balón hasta el fondo de las redes, ocasionando la tristeza inmediata del medio futbolístico mexicano. El 28 de junio se escribió la última página de la edición 2001 de la Copa Libertadores; el Cruz Azul, sin hacer caso de los pronósticos adversos y de la incesante presión del público, se encargó de imponer condiciones; al minuto cuarenta y uno, Palencia remata frente al arco y vence a Oscar Córdoba. En la parte complementaria, los celestes siguieron presionando y desplegando un futbol de velocidad y precisión, pero no alcanzaron a concluir la obra, por lo que tuvo que recurrirse al cobro de tiros penales, en los que Pablo Galdames, José Alberto Hernández y Julio César Pinheiro se encargaron de echar por la borda el esfuerzo de sus compañeros. El marcador final fue de tres tantos a uno. Así, el Boca alcanzó su cuarta Copa Libertadores; el Cruz Azul, por su parte, se fue con el dolor de la derrota, pero con la satisfacción de haber escrito una historia inolvidable en los archivos del futbol mexicano.

En el 2001, el Morelia y el América se ganaron el derecho de ser los representantes de México en la Copa Libertadores. Las Águilas, al mando de Manuel Lapuente, fueron colocadas en el Grupo Siete, junto a los argentinos, River Plate y  Talleres de Córdoba, y el Tuluá de Colombia. Su primer enfrentamiento se efectuó el seis de febrero ante Talleres, en un encuentro ganado con facilidad por los americanistas, con un marcador de dos goles a cero. A lo largo de la primera fase, los azulcremas demostraron ser superiores a sus rivales, resaltando la victoria en el Estadio Monumental ante el River Plate. La escuadra azteca culminó la fase por grupos con dieciséis unidades de dieciocho posibles, siendo el conjunto con mejores resultados de todo la Copa Libertadores.

En la segunda ronda, los emplumados no tuvieron dificultades para eliminar al Cienciano de Perú, al grado de logar la victoria por cuatro tantos a uno en el juego de vuelta, con anotaciones de Hugo Castillo, Cristián Patiño y un par de Reinaldo Navia, adquirido como refuerzo para este certamen. En los cuartos de final se dio el enfrentamiento entre el otro cuadro mexicano, los Monarcas del Morelia, equipo que calificó en la cúspide del Grupo Cinco y que eliminó al Olmedo en los octavos de final, y las Águilas. La eliminatoria fue apasionante y repleta de rivalidad; en el cotejo de ida, efectuado en el Morelos, los capitalinos se impusieron por dos goles a uno, logrando una ventaja importantísima para recibir con tranquilidad a los michoacanos en el segundo y definitivo enfrentamiento. El dieciséis de mayo, en un duelo vibrante, los americanistas consiguieron su boleto a las semifinales, al tiempo que, el Morelia, se iba con la frente en alto y con una experiencia sumamente enriquecedora para la institución.

En las semifinales, el rival fue el Sao Caetano, viejo conocido del balompié mexicano. El primer enfrentamiento se realizo en Brasil y terminó con la victoria de dos goles a cero a favor de los cariocas. Pese a este resultado, existía confianza en que la escuadra dirigida por Lapuente iba a dar la vuelta, pero nada de eso sucedió: el dieciséis de julio, los jugadores amarillos se mostraron apáticos y con ganas de irse a descansar, pareció que el constante ajetreo de la liga, en la que, por cierto, el América fue campeón, ocasionó que el deseo de sus integrantes decayera y que dejaran escapar la oportunidad de igualar lo realizado por el Cruz Azul. El partido culminó con empate a un gol, para registrar el tres a uno en el marcador global.

En el 2003, el Cruz Azul, por segunda ocasión, y la Universidad Nacional Autónoma de México fueron los equipos mexicanos que participaron en la máxima justa continental. Los felinos, bajo las órdenes de Hugo Sánchez Márquez, quedaron ubicados en el Grupo Cinco, complementado por el Gremio de Brasil, el Peñarol de Uruguay y el Bolivar de Bolivia. El debut universitario en la Libertadores se da el cuatro de febrero ante el Gremio. En dicho cotejo, la entidad mexicano tuvo un funcionamiento adecuado, pero la falta de experiencia en este tipo de competencias se hizo presente, originando errores defensivos que fueron aprovechados por los amazónicos, quienes se llevaron la victoria por tres goles a dos. De los encuentros disputados por los Pumas en la primera ronda, destaca el triunfo de tres tantos a uno ante el Peñarol, en un cotejo espectacular, friccionado y con opciones de gol por parte de ambos equipos; de hecho, fue este el partido que definió el boleto de los del Pedregal a la siguiente instancia, al ubicarse en el segundo sitio, empatados con el Bolivar, pero con mejor diferencia de goles.

En los octavos de final, se encontraron con el Cobreloa, equipo defensivo que no dejaba jugar con comodidad a sus rivales. El duelo de ida se llevó a cabo en el Estadio Olímpico, donde los universitarios fueron incapaces de vencer la muralla chilena y, por el contrario, fueron los andinos los que se hicieron presentes al anotar el gol del triunfo por conducto de José Luis Díaz. En el encuentro de vuelta, los sudamericanos tuvieron la tranquilidad necesaria para manejar la ventaja e impidieron el regreso de los mexicanos, por lo que los  felinos tuvieron que despedirse de la competencia.

El Cruz Azul, por su parte, volvía con la intención de refrendar lo realizado en la Libertadores 2001. Los cementeros se encontraron en el Grupo Ocho, acompañados por el Corinthians brasileño, el Fénix uruguayo y The Strongest de Bolivia. El rendimiento de la máquina en la ronda inicial fue de regular a malo; la crisis de funcionamiento de los cementeros, bajo el mando de Mario Carrillo, tuvo su momento de ebullición el cinco de marzo, cuando la Máquina perdió seis goles a uno ante el Fénix uruguayo, un equipo sin cartel y que no contaba con grandes recursos futbolísticos. Seis días después de este acontecimiento, los celestes volvieron a entrar en acción en la Libertadores, pero dirigidos por Enrique Meza, quien llegaba con la encomienda de evitar el hundimiento del barco azul. Aquel día, El “Ojitos” consiguió un buen resultado ante el Cruzeiro y calmó la tempestad, aunque aún faltaba mucho por hacer. Pese a la crisis experimentada, la máquina logró colarse a los octavos de final, quedando en la segunda plaza del sector, con nueve unidades, producto de tres victorias y tres derrotas.

En los octavos de final, enfrentó al Deportivo Calí, en una serie sumamente cerrada y pareja, misma que se resolvió en los tiros penales, siendo Francisco Palencia, Juan Carlos Cacho y José Alberto Hernández los artífices del triunfo. En los cuartos de final, se presentó como rival el Santos de Brasil, equipo que, de la mano de Diego y Robinho, lucía como un enemigo demasiado peligroso. El juego de ida fue efectuado el veintiuno de mayo en el Estadio Azteca, en duelo que finalizó con empate a dos goles, tras ver un buen espectáculo por parte de ambas instituciones. Con este resultado, las posibilidades del Cruz Azul se redujeron dramáticamente, pues el cuadro carioca se encontraba convertido en un excelente conjunto de futbol. El golpe final en contra de los cementeros se efectuó el veintiocho de mayo, cuando Robinho se encargó de aniquilar la posibilidad de reacción de la entidad mexicana, cerrando, de esa forma, la presencia mexicana en la Copa Libertadores 2003.

En el presente, Santos y América lucharán por realizar un papel destacado. Lamentablemente, la primera experiencia de los laguneros en la Copa Libertadores no empezó de la mejor manera, pues no supieron aprovechar su condición de local y cayeron derrotados ante la Universidad de Concepción.

En los próximos días se estarán escribiendo nuevas páginas en el libro de la Copa Libertadores, Mediotiempo estará para contarlo. México en la Libertadores Equipo JJ JG JE JP GF GC Dif. PTS América 32 19 6 7 55 32 23 63 Cruz Azul 24 11 6 7 39 28 11 39 Atlas 10 4 2 4 20 16 4 14 Morelia 10 6 2 2 25 13 12 20 Pumas 8 3 1 4 8 8 0 10 Chivas 6 2 0 4 2 7 -5 6 Monterrey 6 2 1 3 10 9 1 7 Totales 96 47 18 31 159 113 46 159

Para cualquier comentario o sugerencia, favor de escribir a: mcabrera@mediotiempo.com (mt)

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