Pumas 3 - 2 Cruz Azul

LA GALAXIA UNIVERSITARIA, CADA VEZ MÁS CERCA DEL SOL

LA GALAXIA UNIVERSITARIA, CADA VEZ MÁS CERCA DEL SOL

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Olímpico. Domingo 6 de mayo del 2004 a las 12:00 hrs.

Los Pumas lo hicieron. Le pusieron hielo al ímpetu azul, esperaron pacientemente, resolvieron con atingencia y fortuna cuando fueron requeridos y firmaron un empate que los enfila claramente hacia la gran final del futbol mexicano.

El conjunto universitario se plantó inteligentemente sobre la cancha del estadio Azul. Evitó caer en la tentación de querer finiquitar la eliminatoria en el cotejo de ida y manejó los tiempos del enfrentamiento a su antojo. Las problemáticas que se llegaron a presentar fueron correctamente controladas por Sergio Bernal, figura y referente obligado del cuadro del Pedregal. El resultado obtenido en el estadio de la Ciudad de los Deportes le brinda a la institución estudiantil la posibilidad de plantear la vuelta con tranquilidad y mesura, pues los obligados serán los visitantes, quienes tendrán que alcanzar la victoria para poder luchar por el título de nuestro balompié.

El equipo felino puede elegir entre ir al frente y buscar sellar de manera definitiva la serie o esperar al rival, controlar el reloj y recurrir a los contragolpes. Ambas igual de válidas y con un alto porcentaje de éxito, aunque nos inclinamos por la segunda, ya que con una anotación estarían poniendo contra la pared a los azules.

Hugo Sánchez, contrario a lo sucedido en anteriores ocasiones, ha mostrado madurez como estratega. Su mérito principal radica en haber comprendido que este tipo de eliminatorias constan de ciento ochenta minutos y que más vale ser precavido y conservador que aventurero y poco analítico.

El Cruz Azul, por su parte, ruega por la victoria. Tras haber desaprovechado su condición de local, la entidad dirigida por Luis Fernando Tena deberá salir al estadio de Ciudad Universitaria con la decisión de quien está dispuesto a matar o a morir. Para poder lograrlo tendrá que dar un partido casi perfecto, es decir, manteniéndose alerta y cobijado en la retaguardia y lanzándose con fortaleza y convicción hacia el frente.

La presión estará sobre cada uno de los hombres del Cruz Azul. Ellos estarán constantemente abrumados por el movimiento del cronómetro y sufrirán los estragos de lo que no pudieron realizar en casa. El éxito de la Máquina radicará, en buena medida, en la capacidad que posean para tomar con calma esta situación, corriendo los riesgos pero acatando la lógica.

El partido se espera tenso y con un ritmo vertiginoso. Los locales tienen en sus manos la posibilidad de sentenciar la serie con una anotación, mientras que la visita tendrá que echar la carne al asador y esperar pacientemente a que la gloria toque su puerta.

Creemos en la victoria de Pumas.

[mt]

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