Desilusión mexicana en tierra estadounidense

Por todos es conocido que Estado Unidos en los últimos años se ha convertido en "tierra mexicana" por lo cual, este sábado, Mediotiempo estuvo presente en Salt Lake City, Utah, para observar con...
 Por todos es conocido que Estado Unidos en los últimos años se ha convertido en "tierra mexicana" por lo cual, este sábado, Mediotiempo estuvo presente en Salt Lake City, Utah, para observar con nuestro compatriotas el encuentro entre la escuadra nacional

Pablo Escobedo | MEDIOTIEMPO14 de agosto de 2004

Por todos es conocido que Estado Unidos en los últimos años se ha convertido en "tierra mexicana" por lo cual, este sábado, Mediotiempo estuvo presente en Salt Lake City, Utah, para observar con nuestro compatriotas el encuentro entre la escuadra nacional y Corea. Algo curioso que observamos en la transmisión de los partidos es que sin previo aviso salen al aire en el momento del toque inicial, perdiéndose, así, la tradición de los comentarios previos, análisis y ceremonias.

El partido inició y la gente lo observaba ilusionada. Los primeros acercamientos del equipo nacional fueron esperanzadores, a pesar de ello, se denotaba cierto nerviosismo por el empate previo ante Malí. Después de catorce minutos de juego, cayó el gol, pero no era en el marco esperado. Como balde de agua fría y con mucho descontento se recibió este gol, y las quejas empezaron a aparecer. Conforme el partido transcurría, los comentarios de los compatriotas eran dirigidos más a la falta de carácter y orgullo de los nacionales que al mismo partido.

El cotejo culminó peor de lo que pudimos haber pensado, y los nacionales no tardaron en dar sus comentarios de repudio a la escuadra nacional. "Les falta amor a la camiseta", "no se quiere lesionar", "están sobrevaluados" eran los comentarios más comunes. Resulta inexplicable como cada cinco minutos había un mexicano resbalándose en el campo, perdiendo el balón o haciendo una mala recepción. El jugador mas criticado por los paisanos de Utah en este partido fue, sin lugar a dudas, Juan Pablo García, quien una y otra vez perdió el balón, cometió errores y careció de disposición para correr pese a haber ingresado como relevo.

Para muchos de los nacionales en tierras norte americanas queda claro que no hay un futuro alentador para el futbol mexicano. Mientras los equipos nacionales sigan sobrevaluando al jugador mexicano, el orgullo y el amor por el deporte quedará de lado. Para la mayoría, fue un esfuerzo el ver este partido, dejar de trabajar, pagar por asistir a un lugar o rentar la televisión por satélite, sin embargo, este esfuerzo en palabras de ellos ha sido en vano y, en lugar de pensar en Grecia, para ellos es mejor recordar lo que fue la selección en el 94, a fin de cuentas cuando no hay un grato presente, recordar es volver a vivir. [mt][foto: Mexsport]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×