Tigres 4 - 0 Puebla

El “VOLCÁN” CESA SU ACTIVIDAD EN EL 2004

El “VOLCÁN” CESA SU ACTIVIDAD EN EL 2004

Mauricio González MEDIOTIEMPOEstadio Universitario. Domingo 21 de noviembre de 2004 a las 12:00 hrs.

Los Tigres volvieron a fallar frente a su inigualable afición. Se podrán dar muchas explicaciones, comentar que la gestión de Nery Alberto Pumpido sufrió un desgaste excesivo y que el golpe psicológico que significa el quedarse a un paso del título impide que los jugadores se acostumbren a ser ganadores, sin embargo, lo único tangible y válido es que los que alientan fervientemente en cada presentación de su escuadra se quedaron con las ganas de ver sobre el rectángulo verde a un equipo con hambre de triunfo, que muera por cada pelota, y que entregue cuando menos una parte proporcional de todo lo que sus fieles fanáticos invierten para acompañarlo en las victorias y en las derrotas. Cuesta trabajo entender que a los jugadores no les baste con voltear a la tribuna para sentirse motivados; de hecho, hay ocasiones en las que dicho apoyo en vez de animarlos termina por invitarlos a seguir por el mismo camino, pues saben que la gente seguirá asistiendo al estadio con todo y el cargamento de desilusiones que suelen entregar cada que termina una competencia.

Pumpido se fue dejando a los felinos tal y como los encontró, es decir, con las manos vacías. En defensa de su labor como estratega norteño salta el subcampeonato obtenido, pero la historia nunca ha reservado una página para los segundos lugares, mucho menos cuando el perdedor resulta poco humilde, demerita el triunfo del rival y arremete contra propios y extraños para desquitarse por una derrota inobjetable sobre el terreno de juego, que es donde realmente se dictan las verdades futbolísticas. La personalidad del hasta hace algunos días timonel universitario siempre fue un tema de discusión, ya que su carácter firme y siempre impulsivo no sólo le sirvió para impulsar a sus jugadores, sino también para divorciarse de ellos y firmar su finiquito. No hay técnico en el mundo que pueda triunfar sin contar con el apoyo del conjunto como tal, por lo que ponerse en contra del mismo equivale a darle el empujón final al gatillo.

Lo que para el Puebla comenzó como un sueño terminó convirtiéndose en una cruel y triste pesadilla. De muy poco le sirvió el mantenerse invicto durante nueve jornadas, ya que los naipes de esperanza se derrumbaron a la velocidad de la luz. Construir lleva semanas de arduo trabajo; destruir, no tanto. Así, el equipo dirigido por Ignacio Palou tiró a la basura en la segunda mitad del Apertura toda la cosecha obtenida en la primera, viviendo en un claroscuro que sienta peligrosos precedentes de cara al futuro muy poco prometedor de la Franja, que de no ser por la pésima campaña de los Dorados de Sinaloa, estaría en lo más profundo de la tabla porcentual, aunque ya sabemos que cuando el deporte no alcanza para mantener la categoría, Bernat está siempre dispuesto a abrir la chequera.

La batalla luce inclinada a favor del equipo de casa. Leo Álvarez buscará entregarle buenas cuentas a la directiva y cerrar con un triunfo que permita pensar que más temprano que tarde se terminará la preocupante sequía.

Creemos en la victoria de Tigres.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×