Los goles 'quirúrgicos' de Pumas

Para obtener un campeonato hace falta inteligencia, capacidad, madurez y precisión. En este último punto se engloba no sólo la contundencia cuando se está frente al marco enemigo, sino también el...

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPO13 de diciembre de 2004

Para obtener un campeonato hace falta inteligencia, capacidad, madurez y precisión. En este último punto se engloba no sólo la contundencia cuando se está frente al marco enemigo, sino también el tino de golpear en el momento acertado, en aquellos instantes en los que una herida al rival termina minándolo completamente. A lo largo de la fiesta grande, los Pumas tuvieron la paciencia y el cuidado de un cirujano, sobrellevaron las acciones y embistieron  a la hora exacta. A continuación, hacemos un breve recuento de las anotaciones que fueron fundamentales para los universitarios en la consecución del título del Apertura 2004.

Pumas 3-0 VeracruzJoaquín Botero al minuto 5 (1-0) Cuartos de Final (ida)24 de noviembre de 2004

Los pronósticos estaban en contra de la entidad estudiantil. La excelente campaña realizada por los Tiburones Rojos del Veracruz hacía pensar que el cuadro dirigido por Hugo Sánchez sería eliminado con facilidad y que el bicampeonato en torneos cortos continuaría como un sueño inalcanzable. El antecedente inmediato de los del Pedregal en terreno propio resultaba aún más desesperanzador, pues en la última fecha fueron humillados al son de cinco goles a uno por las Chivas Rayadas del Guadalajara, sin embargo, los felinos no tardaron en demostrar que defenderían su corona a muerte; apenas al minuto cinco de acción,  el boliviano Joaquín Botero vence a Jorge Bernal y marca el tanto que limpia el camino para la victoria de los Pumas por tres goles a cero, generando que la inexperiencia de los escualos apareciera. Con el resultado obtenido en Ciudad Universitaria, la eliminatoria quedó definida.

Pumas 4-3 AtlasDiego Alonso al minuto 83 (4-3) Semifinales (Ida) 2 de diciembre de 2004

Un encuentro de ir y venir fue el que se vivió sobre la grama del estadio Olímpico. Los Pumas tuvieron ventaja de dos goles en un par de ocasiones, no obstante, Atlas reaccionó furiosamente e igualó los cartones por conducto del brasileño Robert de Pinho, quien ejecutó correctamente la pena máxima y marcó el tres a tres, un excelente resultado para los Rojinegros. El tiempo expiraba y los Zorros estaban a minutos de salir vivos de la cueva felina, pero el “talismán” Diego Alonso, a tan sólo cinco minutos de haber ingresado al rectángulo verde, aprovechó un centro enviado por Israel Castro, se elevó y liquidó a Antonio Pérez, decretando el triunfo universitario por la mínima mas no por ello insignificante diferencia.

Atlas 1-Pumas 2Francisco Fonseca al  minuto 44 (0-1)Semifinales (Vuelta)5 de diciembre de 2004-12-13El Atlas estaba obligado a salir por la victoria, le bastaba con ganar para ingresar a la batalla final por la corona del balompié azteca, y cerca estuvo de conseguirlo durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Desde que dio comienzo la confrontación, los jaliscienses se lanzaron hacia el ataque, generaron peligro e inquietaron a Sergio Bernal, quien se mantuvo como un auténtico gigante al realizar desvíos y atajadas excepcionales. Frustrados por no poder vencer la portería rival, comenzaron a perder la posesión del esférico, permitieron que la visita adquiriera confianza y, faltando sesenta segundos para la finalización de la parte inicial, Francisco Fonseca derrumbó los sueños atlistas con un remate contundente, mismo que dejó sin oportunidades al golero de los Zorros. Con el ánimo por los suelos y con la responsabilidad de darle la vuelta al marcador, el cuadro de Sergio Bueno se fue a los vestidores. Gran golpe psicológico del “Kikín”.

Atlas 1-2 Pumas José Luis López al minuto 47 (0-2)Semifinales (Vuelta)5 de diciembre de 2004

Pese al gol recibido en las postrimerías del primer tiempo, la afición rojinegra sentía que su escuadra podía vencer y colocarse entre los dos mejores del futbol mexicano. Durante los quince minutos de receso, el ambiente en el Jalisco estuvo repleto de incertidumbre; por un lado, los fanáticos locales confiaban en el poderío de su escuadra; por el otro, la historia señala que Atlas falla en los momentos importantes, y así fue: Los equipos no terminaban de acomodarse sobre la cancha cuando el “Parejita” López empujaba la de gajos hasta el fondo de las redes, tras un excelente contragolpe iniciado por Ismael Íñiguez. El cronómetro siguió su curso; los Pumas mataron a los Zorros y clasificaron a la gran final del Apertura 2004.

Pumas 2-1 MonterreyJoaquín Beltrán al minuto 49 (1-1) Final (Ida) 8 de diciembre de 2004

Los Rayados dieron una magnífica exhibición futbolística a lo largo de la parte inicial, controlaron a placer las incidencias del cotejo y se pusieron arriba en el marcador mediante la anotación del siempre implacable Guillermo Franco, quien provocó que la Sultana del Norte se convirtiera en una sucursal  del manicomio. La primera mitad se consumó sin que el equipo comandado por Hugo Sánchez mostrara los recursos y la actitud que lo llevaron a eliminar a Zorros y Tiburones. Pero la historia dio un vuelco en la reanudación: los jugadores universitarios saltaron al terreno de juego  con la decisión del que quiere ser campeón, disputaron con intensidad cada pelota y tuvieron con cuatro minutos para volver a la vida, gracias a la anotación de Joaquín Beltrán. Con la confianza restaurada y el grito de “Goya” explotando en cada rincón de Ciudad Universitaria, la lucha por la victoria se volvió menos desgastante.

Pumas 2-1 MonterreyDavid Toledo al minuto 80 (2-1)Final (Ida)8 de diciembre de 2004 Ir a jugarse el cetro de campeón al estadio Tecnológico es un riesgo sumamente peligroso y muy poco esperanzador para aquel que decide correrlo; conscientes de ello, los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México buscaron infructuosamente el gol que les diera la ventaja de cara al juego de vuelta; lo intentaron por derecha e izquierda, recurrieron a los centros para vencer a los regiomontanos, pero el tanto de la quiniela no llegaba. El cronómetro seguía su inexorable marcha; Herrera saboreaba las mieles de un título que parecía cada vez más cercano cuando David Toledo cabeceó y venció al guardameta norteño, permitiendo que la hinchada universitaria dejara escapar el grito que traía atorado en la garganta.   Monterrey 0-1 PumasFrancisco Fonseca al minuto 46 (0-1) Final (Vuelta) 11 de diciembre de 2004

El Tecnológico lucía imponente. Nada más difícil que coronarse ante un rival invencible en casa, que cuenta con el aliento de una de las aficiones más fieles de nuestro balompié y que, además, tiene entre sus filas al campeón goleador, Guillermo Franco. En la teoría, la desventaja no significaba mayor problema para el Monterrey, pues a lo largo de la campaña regular demostró su poderío como local, sin embargo, una vez más, la estadística perdió cualquier tipo de valor. La primera mitad estuvo cargada de nerviosismo. Los de Hugo Sánchez esperaron pacientemente y soportaron los ataques de los locales, que nunca pudieron encontrar la llave que abriera la muralla defensiva de los universitarios, incluso, fueron estos últimos los que más cerca estuvieron de mover los cartones, pero el poste y un poco de mala suerte se los impidió. Era urgente que Miguel Herrera hablara con sus jugadores   en el descanso y que el trabajo en equipo saliera a relucir. Para su mala fortuna, todo lo dicho en los vestidores se derrumbó más rápido de lo esperado: a los cuarenta y seis minutos, Francisco Fonseca disparó con potencia y venció a Cristián Martínez, quien se tardó una eternidad en reaccionar. El gol liquidó los sueños regiomontanos y propició que el hasta hace poco imposible bicampeonato se convirtiera en una realidad para los del Pedregal, que tienen bien ganado el festejar; no cualquiera escribe páginas de oro en tiempos actuales.  [mt]

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