América venció a Dorados de pura chiripa

Las Águilas del América iniciaron con el pie derecho su participación en el Clausura 2005 al vencer como visitante, y por la mínima diferencia, a los  Dorados de Culiacán. El único tanto del...
Las Águilas del América iniciaron con el pie derecho su participación en el Clausura 2005 al vencer como visitante, y por la mínima diferencia, a los  Dorados de Culiacán. El único tanto del partido fue un autogol concedido por el Tiburón Sánchez, el
 Las Águilas del América iniciaron con el pie derecho su participación en el Clausura 2005 al vencer como visitante, y por la mínima diferencia, a los  Dorados de Culiacán. El único tanto del partido fue un autogol concedido por el Tiburón Sánchez, el

Federico Muir | MEDIOTIEMPOSábado 15 de Enero de 2005, ante una buena entrada en el estadio Carlos González y González.

Las Águilas del América iniciaron con el pie derecho su participación en el Clausura 2005 al vencer como visitante, y por la mínima diferencia, a los  Dorados de Culiacán. El único tanto del partido fue un autogol concedido por el Tiburón Sánchez, el cual no resulta tan crítico considerando que lo regaló en un esfuerzo por impedir que el Piojo quedara solo, con ventaja, frente al arquero Saucedo.

El partido fue aburrido en su primera mitad y mejor en la segunda, pero sin llegar a dejar satisfechos a los aficionados que no pudieron disfrutar más que de chispazos de buen futbol. Dorados tuvo un papel honroso mientras que el América se lleva los tres puntos a casa junto con la tarea de dar lo que merece su plantel. 

PRIMER TIEMPOLos dos equipos saltaron a la cancha temerosos, como es costumbre en los partidos de inicio de Torneo. Por América, Cuau no logró recuperarse de su lesión por lo que no salió a la banca; por su parte, Dorados presentaba una alineación muy diferente a la acostumbrada en la temporada anterior. Con mucha cautela, los jugadores buscaban poco a poco acomodarse en la cancha, tratando de medir al enemigo al tiempo que se iban conjuntando con los compañeros. Sin embargo, ninguno de los dos equipos logró encontrar esa armonía en los primeros 20 minutos de juego, los cuales transcurrieron con tan sólo tres llegadas a gol, y ninguna de ellas de peligro. Más bien, en esos 20 minutos, el partido se concentró en la media cancha, y con un juego nada vistoso que veía como la pelota cambiaba de dueño constantemente. Los Dorados jugaban con más tranquilidad, mientras que el América respetaba mucho al equipo local, de hecho lo respetaba demasiado concediéndole en ocasiones oportunidades inmerecidas. Dorados sabía que ni en plantel, ni en conjunción, sería fácil superar a las Águilas, por lo que basaba su juego en dominar la media cancha, lo cual lograba con facilidad debido a que en la formación americanista se veía una clara fragmentación que dejaba a los delanteros muy solos adelante. América estaba falto de consistencia, sin variantes a la hora de ir al frente y dando la impresión de que no conocían el futbol por las bandas. Llegando a los treinta minutos de juego, el partido iba creciendo un poco de ritmo, sin embargo nunca logró prenderse del todo y ninguno de los equipos logró ganar el dominio del balón. Fue una primera mitad muy nivelada, pero de paupérrimo futbol. La afición terminó por molestarse y mandó a los equipos directo a los vestidores con fuertes y justificados silbidos. Dorados fue el que mostró un futbol más meritorio. Por América, entre el Piojo López y Cléber deben de haber sumado unos 20 segundos de posesión de balón (15 de ellos del Piojo).

SEGUNDO TIEMPOCon todo inició la segunda mitad. Los dos equipos modificaron su actitud y desde el inicio buscaron las porterías contrarias. La nueva formula le funcionó a la perfección al América, que a los tres minutos de iniciado el segundo tiempo encontró el gol que cayó por conducto del Tiburón Sánchez, que en su afán de impedir que el balón el llegará a un solitario Piojo López, anotó en portería propia. Tras el gol, los Dorados estuvieron muy cerca de anotar en una jugada a velocidad, y después el América se fue al contragolpe y también quedó muy cerca. La velocidad del encuentro se fue al máximo y los dos equipos jugaban con buen nivel. Aunque este ritmo no se mantuvo en el tiempo restante, la parte complementaria resultó mucho más amena que la primera mitad. América fue el mejor en todo sentido, pero cabe señalar que quedó por mucho abajo del nivel que debería de estar demostrando. Dorados fue inferior, pero con garra logró mantenerse en alto y dar batalla suficiente como para evitar que el marcador fuera mayor. El equipo de Mario Carrillo tuvo sus momentos de lucidez, y en esos pocos minutos logró poner de cabeza a la defensiva de los de Culiacán que al final con más coraje que técnica lograban salvar su valla. Los locales cayeron en el marcador, y se hundieron más en la tabla de descenso, pero se pueden quedar con la tranquilidad de que hicieron la lucha, y seguramente ante cuadros menos poderosos que las Águilas serán capaces de sacar los puntos que lo salvarán de irse a la Primera A. Además, los de Culiacán lograron conjuntarse bien en la cancha sin importar que era el primer partido oficial que disputaba esta alineación. Carrillo se va a casa con mucha tarea, ya que aunque logró sacar los tres puntos, no lo hizo con la facilidad que el partido ofrecía y dependió de un autogol para levantar la victoria.

GOL(48’) 0-1 Claudio López. Balón largo de izquierda a derecha en busca del Piojo López que hace buen movimiento; el Tiburón Sánchez se barre para evitar que le llegue el balón al argentino y lo incrusta en portería propia ante la mirada frustrada del arquero Ochoa.

ARBITRTRAJE: Sin problemas para Armando Archundia, que aunque se ahorró tarjetas que pudo haber mostrado, llevó por buen camino un encuentro que no exigió nada.

[mt][foto: Mexsport]

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