Cuando el tecolote canta, el campeón se muere

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPO
 Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPO

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Galería. Domingo 16 de enero de 2005 ante un llenoLos Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara se impusieron por la mínima diferencia a los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México, que fueron incapaces de vencer el fantasma de la campeonitis y terminaron sucumbiendo ante un rival ordenado y que supo manejar los tiempos psicológicos de la confrontación. PRIMER TIEMPOEl actual bicampeón del balompié azteca saltó al terreno de juego con la disposición de evitar un comienzo tan malo como el del certamen anterior; rápidamente se postró frente a la puerta rival y en menos de cinco minutos ya registraba tres ocasiones de peligro, un par de ellas bastante cerca de poner los cartones en movimiento. Una vez que el vendaval disminuyó sus efectos, los Tecos de la Autónoma de Guadalajara empezaron a tener la de gajos, tocaron con cierta intención ofensivo y le asestaron el primer golpe al cuadro de Hugo Sánchez por conducto de Daniel Ludueña, quien aprovechó el apurado  desvío de Bernal tras un excelente disparo de Said Godinez para poner en ventaja a su escuadra y avivar la temible presencia del síndrome de la campeonitis en la entidad del Pedregal. Los emplumados no renunciaron al ataque cuando consiguieron el tanto de la ventaja, por el contrario, adquirieron confianza y rotaron el esférico con precisión e inteligencia, evitando que la garra y orgullo azul y oro hicieran su aparición en el estadio Galería, que lució a tope para presenciar uno de los duelos más atractivos de la fecha inaugural del Clausura 2005. La posesión del esférico en el mediocampo comenzó a dividirse a partir de la primera media hora de juego, instante en el que los Pumas lucieron un poco más decididos a ofender, especialmente a través de Bruno Marioni, quien se mostró altamente participativo en la cruenta batalla por la pelota, sin embargo, los pupilos de Daniel Guzmán no perdieron la compostura, se mantuvieron ordenados y se fueron al vestidor con la ventaja en el marcador.SEGUNDO TIEMPOLa reanudación del cotejo no presentó modificación alguna en ninguno de los dos contendientes, que apostaron por mantener en el campo a los veintidós hombres que culminaron la primera mitad. En los minutos iniciales de la parte complementaria, los emplumados conservaron la de gajos y dejaron que el tiempo discurriera, sin embargo, los felinos fueron aumentando su presencia en sector ofensivo y cerca, muy cerca, estuvieron de igualar el tanteador por conducto de Bruno Marioni, quien a los cincuenta y siete sacó tremendo disparo que fue a impactarse rabiosamente al travesaño. La presión de la escuadra capitalina lejos estuvo de disminuir, pues, siete minutos más adelante, Leandro Augusto disparó de forma excelente; el balón daba visos de ir a incrustarse al ángulo superior izquierdo de Corona, pero este lo impidió mediante un soberbio vuelo, de esos que hacen soñar a los hombres con retar la ley de la gravedad. El equipo del “Travieso” Guzmán acarició la posibilidad de meter a la congeladora la confrontación cuando Juan Pablo “Chato” Rodríguez entró al área y se vio frente a frente con Sergio Bernal, quien terminó ganando la batalla al rechazar valientemente el tiro del mediocampista enemigo. A partir de esa acción, los Tecos dejaron de atacar y los Pumas terminaron cayendo en la desesperación propia de quien no tuvo suerte y tino a la hora de la verdad. El tiempo siguió su inexorable marcha. Marioni transformó sus deseos en frustración; Hugo hizo su primer berrinche del Clausura, pero el marcador, ese que dicta la sentencia en el futbol, se mantuvo impasible. El campeón recibe la primera abolladura de corona; los de casa sueñan con algo más que evitar el descenso. GOL1-0 Said Godinez saca tremendo disparo que es desviado apuradamente por Sergio Bernal; la pelota y el arquero universitario se impactan en el poste; el golero estudiantil se reincorpora rápidamente para evitar que los atacantes emplumados impacten el esférico, pero la de gajos termina llegando a los pies de Daniel Ludueña, quien no desaprovecha la ocasión y pone en ventaja a su escuadra. (12´) EL ARBITRAJEMalo de Gilberto Alcala, quien le perdonó la segunda tarjeta amarilla a Juan Pablo Montaño y, a cambio, amonestó a Alejandro Villalobos, quien nada tuvo que ver en la infracción cometida sobre Ismael Iñíguez. [mt]

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