Pumas 2 - 3 América

NEGRA VICTORIA DEL AMÉRICA

NEGRA VICTORIA DEL AMÉRICAFederico Muir | MEDIOTIEMPODomingo 20 de Marzo de 2005, ante un lleno en el estadio Olímpico Universitario.Las Águilas del América sacaron este domingo un importante triunfo del estadio Olímpico Universitario de CU, al vencer tres goles por dos a los Pumas de la UNAM. El encuentro fue muy peleado, con muchas llegadas de gol y un juego siempre vertical. Desafortunadamente, el resultado final es consecuencia directa del árbitro Mauricio Morales, que dio por bueno el tercer gol del América, el cual fue anotado en un clarísimo fuera de lugar del Piojo López.Con esta victoria, el América se afianza en la segunda posición del grupo uno con 19 puntos, mismo grupo en el que Pumas se conforma con la quinta posición y sólo 10 puntos.PRIMER TIEMPOEl estadio de CU presentó un llenó, el cual sólo se veía incompleto debido a las localidades que por razones de seguridad no salieron a la venta. El ambiente era inmejorable, tanto en las tribunas cómo en la cancha. Pumas fue el primero en salir a la cancha, y América anunció que no haría lo mismo hasta que los locales entonaran su Himno; sin embargo, los universitarios no cedieron y tras varios minutos le hicieron saber al nazareno una falla en el sonido local, por lo que Mauricio Morales obligo al América a hacer su presentación en la cancha. En el momento en el que el equipo visitante se tomaba la foto oficial, el Himno universitario sonó en todo lo alto anunciando que los Pumas se salían con la suya. Luego de 10 minutos de retraso, Mauricio Morales dio el pitazo inicial. Los dos equipos mandaron a la cancha lo mejor que tenían; ambos cuadros se planteaban ofensivos pero Pumas resentía el castigo que recibió Marioni por la expulsión de la jornada anterior. América fue el primero en atacar, y lo hizo bien, con velocidad por la banda y Cuau se perdió el primero. Inmediatamente después, Pumas se fue al ataque, y también estuvo muy cerca. Y así transcurrieron los minutos, con el balón yendo de una portería a la otra, y las defensivas luchando para mantener su arco intacto. Pumas fue, poco a poco, haciendse cargo del control del balón, y con esto lograba generar más jugadas de peligro que el equipo visitante. A los trece minutos de iniciado el encuentro, América cobró un tiro de esquina por derecha justo a dónde la defensiva auriazul había dejado sin marca a Oscar Rojas que sin piedad abrió el marcador. Tras el gol, Mario Carrillo dio claras órdenes a sus jugadores; había que mantener el marcador a como diera lugar; y así América planteó su nueva estrategia. Pumas no echó la cara abajó, estaba abajo en el marcador pero tenía el dominio del esférico, y por lo tanto todo para poder remontar. Las Águilas se echaron para atrás, y Pumas se fue con todo al frente. Desde ese momento, la historia del partido fue una, siempre la misma, repitiéndose una y otra vez. Pumas avanzaba muy bien por las bandas, y llegaba siempre hasta línea final; después venía el centro al corazón del área y luego aparecían o los rechaces de la defensiva, o los malos remates de los Pumas, o los malos centros de los laterales, o las grandes atajadas de Ochoa. Pumas cayó en la rutina, y América no tuvo problemas en detener una y otra vez el repetitivo ataque universitario. América jugó al contragolpe los últimos 30 minutos de la primera mitad, pero aunque tuvo algunas oportunidades, nunca logró causar mayor daño al arco local. No hubo mucho que destacar de la primera mitad, que fue en extremo repetitiva; Pumas deberá de buscar variantes al ataque para poder penetrar el muro defensivo que ha construido el América para cuidar la victoria parcial que significaría seis puntos.SEGUNDO TIEMPONinguno de los dos equipos modificó su táctica para la segunda mitad; América seguía tirado atrás, defendiendo con todo la victoria parcial, y los Pumas continuaban yéndose al ataque con las mismas rutinas de la primera mitad. Este planteamiento le funcionó al equipo visitante, que a seis minutos de reiniciado el encuentro anotó el 2-0 por conducto de Cléber, quién tras festejar la anotación tuvo que abandonar la cancha con un tirón en el muslo derecho, producto del disparo del tanto. Con dos de ventaja y sin su goleador estelar, América se fue todavía más atrás; reforzó la media cancha con el Chuy Mendoza y dejó al frente a Cuau y al Piojo. Pumas se llenó de coraje, y a sabiendas del muro defensivo que los esperaba, se fue en busca del descuento. Los centros buscando a Diego Alonso llegaban uno tras otro, a veces por izquierda pero más por la derecha; y así como llegaban los centros, así también se perdían las oportunidades de gol. La historia se repetía hasta que en uno de esos servicios, que metió Castro por el centro de la cancha Alonso realizo un giro completo con la cabeza y descontó poniendo el balón en el ángulo. El dos a uno le daba nuevas esperanzas a Pumas, que se empezaba a inspirar por los crecientes cánticos en la tribuna. Pero la felicidad no le duró mucho al equipo universitario, ya que tras una jugada de mucho peligro, en la cual estuvieron a punto de empatar el marcador, vino el contragolpe letal del América. El despeje fue a la media cancha, dónde controló y enfiló Cuauhtémoc; ya estaba por llegar al área rival cuando el Cuau aplica maravilloso recorte y sirve para el Piojo quien a su vez controla y bombea ante la salida de Bernal. Un gran gol del América si dejamos de lado el hecho de que nunca debería de haber contado, ya que en el momento exacto cuando el Cuau toca para el Piojo, este se encontraba por lo menos un metro adelantado del último defensivo universitario. El árbitro Mauricio Morales no apreció la jugada, y su auxiliar no quiso levantar la bandera, por lo que el tres a uno se escribía en la pantalla de CU ante el asombro de los asistentes. El silencio poseyó el Olímpico Universitario al tiempo que Pumas sacaba desde la media cancha en busca de defender el honor. Con el tres a uno y veinte minutos por jugarse, América se tranquilizaba un poco a la vez que mantenía su 4-4-2 retrasado. Pumas, por su parte, mandaba cambio ofensivo a la cancha y también mandaba al ataque a Beltrán, en busca del cabezazo del honor. Los ataques universitarios eran con garra, y en un libre directo desde la media luna, el Jimmy Lozano demostró el doctorado que ha adquirido desde esa distancia y, por encima de un gran resorteo de Chuy Mendoza, clavó uno de los goles mas bellos de lo que va del Torneo. El gol ponía en la pelea una vez más a Pumas y la voz de CU volvía a aparecer. El partido no bajó de ritmo, los ataques eran constantes por parte de Pumas, pero América no dejaba de ser peligroso en el contragolpe al tiempo que se defendía con gran técnica. Los últimos minutos del partido fueron muy intensos; Pumas buscó el gol más con corazón que con buen futbol, lo que no sirvió de nada ante los 10 u 11 que defendían en cancha americanista. El tiempo se consumió, y la negra victoria del América se dio por oficial.ARBITRAJE: Pésimo de Mauricio Morales, quién prácticamente le regalo la victoria al América al dar por bueno el tercer gol, el cual fue anotado en un gigantesco y clarísimo fuera de lugar del Piojo López. Sin duda, el marcador es obra del nazareno que lamentablemente manchó de negro lo que había sido un gran partido de los dos equipos.[mt]

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