Tigres 0 - 3 Cruz Azul

LLORA EL VOLCÁN UNIVERSITARIO

LLORA EL VOLCÁN UNIVERSITARIOMauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Universitario. Domingo 10 de abril de 2005Su permanencia en las alturas fue muy breve. Los Tigres aún no terminaban de celebrar su magnífica victoria frente al Banfield de Argentina cuando el Cruz Azul les hizo ver su realidad al derrotarlos por tres goles a cero.  La Máquina se mantiene con toda justicia en la cima del balompié azteca. ¿Y los Tigres? Ellos tendrán que dedicarse a la Libertadores, pues en la liga difícilmente podrán aspirar al título.PRIMER TIEMPOEl líder no debía salir vivo del “Volcán”. Los Tigres así lo entendían.  En cuanto se presentó el silbatazo de Armando Archundia, los felinos evidenciaron sus amplios deseos de triunfo. Silvera, para no variar, se convirtió en el principal referente ofensivo. Prende furiosamente el esférico y este se va por arriba; se quita a Huiqui, se da la vuelta y la de gajos roza el travesaño. La tempestad pasa. El equipo de Leonardo Álvarez mantiene la posesión, pero la sensación de peligro disminuye notablemente. El alarido de San Nicolás de los Garza resucita a los veintisiete minutos. Javier Saavedra se escapa como bandido por la orilla derecha, manda centro medido para Silvera, ¿quién más?, y el testarazo realizado por el pampero termina dormido en las manos de Oscar Pérez. Se viene la anotación, pensaban los aficionados. Y no se equivocaron, al menos no del todo. A los veintiocho, Cruz Azul ejecuta un tiro libre desde las cercanías de la medialuna. Pavón se mueve, a él lo encuentran. Carlos, con inteligencia y recordando lo trazado en el pizarrón, toca de primera y rompe el cerco defensivo. Zepeda, completamente solo, firma la acción y marca el primero de la tarde.  Los de casa estaban dispuestos a igualar los cartones. El dulce sabor del festejo aún permanecía en el paladar cementero cuando el poste izquierdo del “Conejo” tembló ante el fusil de media distancia enviado por Walter Gaitán. Buen intento, pero no, el balón se negó a entrar. Tigres siguió intentando con más fuerza y energía que capacidad. El ferrocarril celeste, mientras tanto, se fue contento a los vestidores. SEGUNDO TIEMPO Nada cambió para la parte complementaria, ni en nombres ni en forma. Tigres mantuvo su incesante lucha por igualar la contienda, pero fue víctima de su escasa imaginación ofensiva. De muy poco le sirvió el tener la pelota en los pies. El balón se paseaba de un lado a otro y el “Conejo” respiraba tranquilo. La Máquina, mucho más eficiente cuando de hacer daño se trata, rompió el guión intrascendente que redactaban los norteños y asestó el segundo golpe a los cincuenta y tres minutos. Pase a profundidad de Pavón; Zepeda recibe la pelota y eleva para el cabezazo certero de Fonseca, quien, sin estar a plenitud, vence a los distraídos zagueros locales. La debacle felina llegó como efecto inmediato… La llave guardada por Álvarez para la parte complementaria no abrió absolutamente nada. Irenio ingresó con la finalidad de modificar la historia; sin embargo, no tardó en desesperarse y quiso ganar la batalla a base de pulmones. ¿El resultado? Mucho esfuerzo y nulos resultados. Cruz Azul se limitó a esperar para sangrar completamente el orgullo de San Nicolás de los Garza. Desde las tribunas, los fanáticos propios y ajenos le celebraban todo lo realizado sobre el rectángulo verde y, para darle un sentido taurino a la fiesta balompédica, efectuaron la estocada final. Tomás Campos de taquito; Zepeda habilita al recién ingresado Pereyra, y este, como auténtica locomotora, se quita a tres hombres, llega a línea de fondo y derrota a Campagnuolo. La humillación estaba consumada. El “Volcán” arrojaba cantidades industriales de lágrimas. Pero eso no era todo. Instantes previos a la finalización del compromiso, Gaitán se barre imprudentemente sobre Tomás Campos y se pinta de color rojo. Vaya presentación de los Tigres. Así como fueron superiores al Banfield en Argentina; Cruz Azul lo fue en Nuevo León. GOLES0-1 Tiro libre a favor de la Máquina. Pavón se mueve, la pelota va para él. El hondureño, recordando lo estipulado en el pizarrón, toca de primera y rompe el cerco defensivo de los Tigres. Zepeda, completamente solo, firma la acción y mueve los cartones. (28´) 0-2 Pase a profundidad de Carlos Pavón. Miguel Zepeda toma la de gajos en el sector derecho del área felina, eleva la pelota y aparece la figura de Francisco Fonseca para cruzar el balón con la cabeza y enviarlo hasta el fondo de las redes. (53´)0-3 Taquito de Tomas Campos;  Zepeda hablita a Pereyra, quien se quita a tres hombres, llega a línea de fondo y vence a Campagnuolo   (76´) EL ARBITRAJE Aceptable de Armando Archundia. Un poco rigorista en la expulsión de Gaitán. [mt]

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