Cruz Azul 1 - 2 Atlas

ZORROS ADOLORIDOS ENTRAN A TERRITORIO CELESTE

ZORROS ADOLORIDOS ENTRAN A TERRITORIO CELESTE Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Azul. Miércoles 20 de abril a las 17:00 hrs.El obstáculo no parece entrañar mayor riesgo. La presencia de los rojinegros del Atlas sobre la grama del estadio Azul lejos está de atemorizar al ferrocarril cementero, que ha hecho del triunfo una costumbre a lo largo del Clausura 2005. La estadística da argumentos de sobra para señalar la superioridad del Cruz Azul sobre su muy devaluado contrincante. Se trata, en pocas palabras, del sol y la sombra del torneo corriente. Mientras los capitalinos afinan detalles mínimos para encarar la fiesta grande del balompié azteca, los jaliscienses anhelan que concluya una triste y cruel pesadilla. Los números son contundentes y orillan a pensar en el triunfo local, pero en el futbol nada está escrito…El equipo dirigido por Rubén Omar Romano se halla muy cerca de enfrentar el momento de la verdad. Su desempeño durante la competencia que discurre es digno de elogio, ni duda cabe. Sin embargo, la auténtica prueba de fuego llegará en la fase final, donde un solo tropiezo puede echar por la borda lo realizado en la etapa regular. La liguilla está a la vuelta de la esquina. Aprovechar el periodo restante y mantener la humildad permanentemente lucen como las opciones más indicadas para una institución que sueña con recuperar el prestigio perdido en eventos recientes. El episodio escrito sobre la cancha del estadio Galería, el domingo pasado, confirmó que el tren capitalino es una agradable combinación entre capacidad y deseos de sobresalir.  Pese a tener que lidiar con dos goles de diferencia, jamás se dio por vencido e igualó los cartones en el último minuto de las hostilidades. Es de llamar la atención que el hambre de triunfo se mantenga intacta. Con actitudes como las de los futbolistas cementeros se facilita considerablemente el quehacer futbolístico. Atlas vive una pesadilla de la que muy difícilmente podrá salir en el Clausura 2005. Sergio Bueno se fue como el principal responsable, pero también como una víctima de la incapacidad directiva. La idea de exigir resultados satisfactorios cuando el hombre llamado a ser la figura principal se encuentra en el balompié holandés ingresa en el terreno de lo absurdo, suelo ampliamente conocido por los equívocos dirigentes atlistas. Ya echaron al cuerpo técnico, pueden realizar cualquier tipo de modificaciones. Sin embargo, difícilmente se aclarará el panorama, y todo por una sencilla razón: el problema está en quienes toman las decisiones. Lamentablemente, nadie tiene la facultad o el alcance necesario para hacerles notar su amplio repertorio de errores. Jorge Humberto Torres, nuevo timonel de los rojinegros, tiene en sus manos la posibilidad de rescatar unos cuantos frutos de un jardín completamente desolado. Desde cualquier óptica, el escenario le es favorable. Si concluye la campaña con cierto equilibrio en sus números, su labor será reconocida por el medio futbolístico. Si falla, las críticas apuntaran a lo más alto. No precisamente al cielo, sino a los que tienen en sus intranquilas manos el futuro de una entidad rica en historia y sumamente adolescente en objetivos cumplidos. La contienda tiene un claro favorito. Las evidentes distancias entre Cruz Azul y Atlas no se limitan a la lejanía numérica entre ambos, sino también en lo que a su potencial anímico y futbolístico se refiere. De no suscitarse un caso extraordinario, escenario factible en el balompié, los tres puntos se quedarán en la terminal celeste.Creemos en la victoria del Cruz Azul. [mt]

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