Dorados 1 - 1 Cruz Azul

LA LUZ DORADA SE VE AL FINAL DEL TÚNEL

LA LUZ DORADA SE VE AL FINAL DEL TÚNEL Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Carlos González y González. Sábado 23 de abril de 2005 a las 19:00 hrs. Sinaloa vive una tensa calma, de esas que amenazan con explotar en cualquier momento. La hazaña está cerca de ser una realidad. La sensación de hallarse a unos cuantos puntos de conseguir lo que para la gran mayoría era inalcanzable despierta emoción y alegría, pero también genera un nerviosismo que acaba con la tranquilidad, que rompe con la rutina. Se percibe la presencia del milagro, prácticamente se alcanza a tocar con las manos; sin embargo, nada puede darse por hecho. Dorados lo entiende y enfrenta con valentía y decisión a una Máquina que perdió el control frente al Atlas. Romano hace lo posible por retomar el camino de la victoria. Bracamontes y sus pupilos aseguran que el ferrocarril celeste terminará chocando estrepitosamente en el Carlos González y González. El benjamín del máximo circuito ha demostrado un corazón a prueba de fuego. La cruel estadística y los siempre traicioneros temores  hicieron dudar hasta al más confiado de los elementos sinaloenses. Los resultados no llegaban; José Luis Real, tan sincero como el que más, se hizo a un lado. El descenso está consumado, pensó el medio futbolístico nacional. Bracamontes llegó y todos aplaudieron su valentía. No cualquiera se hace cargo de un equipo en problemas porcentuales. Pero, al mismo tiempo, dudaban de sus posibilidades de éxito. Y con justa razón: se requería toda una cadena de sucesos extraordinarios para que la permanencia en el máximo circuito fuera un hecho cercano. Más temprano que tarde, el futbol rompió con la lógica. Sinaloa sumó de donde pudo y Puebla se hundió hasta quedar en estado crítico. La historia aún no concluye. Así como la entidad pesquera renació, la Franja puede hacerlo. Los culichis tienen contra las cuerdas a su enemigo; de ellos depende asestar el golpe final. Cruz Azul atraviesa por un bache predecible, mas no por ello intrascendente. Perder el paso casi perfecto frente al colero general del futbol mexicano caló hondo en el cuerpo cementero, que se había ensoberbecido un poco tras los exitosos resultados obtenidos en fechas recientes. Rubén Omar Romano y su cuerpo técnico estarían cometiendo una grave equivocación si cargan toda la responsabilidad de la derrota en el mal desempeño arbitral de Jaime Molina. Lo conveniente es que trabajen a conciencia para evitar que sucesos como el del miércoles pasado se repitan en el futuro cercano. La llamada de atención sufrida ante los Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara adquirió dimensiones de mayor envergadura después de la deficiente presentación sobre la grama del estadio Azul. Lo difícil no es llegar sino mantenerse. Habrá que ver si en la Noria terminan asimilándolo. La batalla luce ampliamente pareja. Dorados está obligado a combinar inteligencia con exactitud. La ansiedad de conseguir el ansiado triunfo engendra el peligro de caer en imprecisiones costosas. Paciencia y cordura en un escenario repleto de pasión son los requisitos más importantes para el equipo sinaloense. Cruz Azul saldrá con el dolor del tropiezo reciente sobre las espaldas. Dar un pronóstico es demasiado complicado. Preferimos que el balón termine dando las respuestas pertinentes. [mt]

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