Con alegría, pero también en silencio, quedaron listas las Águilas

Los jugadores del equipo América optaron por no hablar hoy con los medios de comunicación pues su entrenamiento a puerta cerrada así lo denotó, con lo cual quieren mostrar además total...
 Los jugadores del equipo América optaron por no hablar hoy con los medios de comunicación pues su entrenamiento a puerta cerrada así lo denotó, con lo cual quieren mostrar además total concentración para el juego Semifinal de mañana ante Cruz Azul.

MEDIOTIEMPO | Agencias21 de Mayo de 2005

Los jugadores del equipo América optaron por no hablar hoy con los medios de comunicación pues su entrenamiento a puerta cerrada así lo denotó, con lo cual quieren mostrar además total concentración para el juego Semifinal de mañana ante Cruz Azul.

El técnico Mario Carrillo determinó desde la víspera que la práctica sabatina de cara al choque de vuelta contra los celestes sería sin acceso a la prensa, y además colocó nuevamente una manta de color rojo para impedir que se vieran los movimientos que planea en la cancha para sustituir a los suspendidos Kléber Boas y Oscar Rojas.

Unos 20 aficionados se reunieron a las afueras del club, la mayoría ataviados con playeras de su amado equipo, y observan a lo lejos a varios de los jugadores, quienes bajo la sombra de algunos árboles toman un respiro en algún descanso antes de volver a la carga.

El sol quema, los rayos caen a tope y un par de jóvenes que venden las tan de moda congeladas del pingüinito se ubican a la puerta de entrada del club con dos hieleras, en busca de hacer su agosto para que la gente se refresque.

Una pareja y un niño son los mas entusiastas y quienes gritan con mayor fuerza cuando a lo lejos ven a sus ídolos, quienes se detienen nuevamente para descansar tras la extenuante práctica.

Perciben el buen ambiente que priva entre el plantel de Coapa pues José Antonio Castro llega y le pellizca las mejillas a uno de sus compañeros, mientras los curiosos corean "beso, beso, beso".

Después, el mismo lateral es víctima de una broma de Germán Villa, quien le baja el short mientras otros jugadores alrededor ríen y ese buen ambiente se contagia también entre los seguidores del club.

Seguidores y reporteros esperan que los jugadores se bañen y salgan no faltan, y eso es a diario, que personas a bordo de sus automóviles por Prolongación División del Norte lancen recordatorios familiares ya sea a grito pelado, mediante chiflidos o con las bocinas de sus vehículos, mostrando su rechazo hacia las Águilas.

Quienes están afuera voltean, respingan y devuelven las mentadas de la misma manera, mientras unos más solo ríen y recuerdan que su equipo lleva la ventaja 3-1 sobre Cruz Azul.

Minutos más tarde, uno a uno empiezan a desfilar los jugadores del equipo a bordo de sus autos rumbo a la concentración del equipo en un hotel de la capital, casi ninguno se detiene, sólo dos lo hacen, los demás prácticamente huyen más en una actitud de no enfrentar a la prensa, que una descortesía hacia sus seguidores.

El primero que se para es el argentino Claudio "Piojo" López, que a bordo de su auto deportivo indica a un elemento de seguridad del club que dé permiso a la gente de acercarse con él. Los americanistas hacen una fila, y hasta el muchacho que vende las congeladas se forma.

Instantes después, cuando ya casi acabó de repartir autógrafos se le acercan algunos reporteros y le preguntan sobre cómo se siente y cómo esta el grupo de cara al partido, se queda mudo y luego que otro compañero mete la grabadora por el quemacocos, el "Piojo" se la aleja con el brazo y acelera su bólido.

El segundo jugador en detenerse es el mediocampista Germán Villa, quien incluso hace su vehículo a un lado dentro del club para no tapar la salida de otros compañeros, que ya toman el claxón y buscan irse.

Un escueto "estamos bien, tranquilos, no pasa nada" es su respuesta por la suspensión de tres partidos para el brasileño Kléber Boas, y como no quiere contestar más, aborda su coche y se va.

Casi enseguida salió a bordo de su camioneta el mencionado Kléber, esto por la puerta anexa y justo en el momento en que un par de muchachos en un microbús y con banderas de los cementeros se detiene a las afueras para gritar "arriba el Cruz Azul".

Al percatarse que le acababan de tapar el paso a Kléber, uno de ellos lo reconoció mientras lo señalaba con el brazo extendido en una especie de burla, tras la suspensión que recibió el atacante por el golpe que dio al defensa Federico Lussenhoff el pasado jueves.

Instantes después salió el Presidente del club, Guillermo Cañedo White, quien bajó la ventanilla automática de su automóvil para decir que su equipo está listo y mentalizado para ir por su decimoquinto partido en fila sin perder para eliminar a Cruz Azul, aunque mañana jugarán como visitantes.

[ntx][foto: Mexsport]

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