América 6 - 3 Tecos

¡TENDREMOS UN NUEVO CAMPEÓN!

¡TENDREMOS UN NUEVO CAMPEÓN!Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Azteca. Domingo 29 de mayo de 2005 a las 18:00 hrs. El Coloso de Santa Úrsula se unirá en una sola voz. El americanismo ansioso y sediento de triunfo siente muy cerca la obtención del décimo título de liga en su historia. Las Águilas, encabezadas por el siempre polémico y habilidoso Cuauhtémoc Blanco, tienen la mesa puesta para vivir momentos de inmensa alegría junto a sus aficionados, quienes anhelan observar a sus ídolos enfundados en una playera que contenga la leyenda “América, Campeón del Clausura 2005”. El rival no tendrá presencia en las tribunas. Tecos estará completamente solo en la batalla  ante los de Coapa. Si acaso, los millones de fanáticos que le profesan antipatía a los colores azul y crema brindarán su apoyo moral desde donde quiera que se encuentren. Es la confrontación entre el grande y el chico. Noventa minutos de nervios y futbol nos darán a conocer al nuevo monarca del balompié azteca. La escuadra dirigida por Mario Carrillo se salió con la suya en la contienda de ida. El polémico empate que obtuvo frente al conjunto universitario incrementó aún más el optimismo y la algarabía. En su estadio, con el incondicional apoyo del público y teniendo como rival a un cuadro que sufrirá la ausencia de una de sus principales figuras en el ataque, los capitalinos rondan con seguridad el trono que durante dos temporadas le perteneció a los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México. El cetro está muy cerca de ser poseído con todos los merecimientos por la entidad de Coapa. Sólo un desastre de proporciones inimaginables para la causa americanista podría impedir que se añada un nuevo logro a su extenso palmarés. América es, quiérase o no, sinónimo de pasión. El hecho de ser la única institución futbolística en México que no conoce medias tintas en cuanto al sentimiento de los aficionados la convierte sin remedio en el epicentro de las discusiones acaloradas. Sus propias características de equipo rico y poderoso despierta la emoción de muchos, pero también el odio de otros tantos. Si a ese permanente estilo de vida le añadimos la tensión intrínseca de una final, obtenemos como resultado debates largos y sin puntos de acuerdo. El penal marcado a favor de las Águilas en el primer episodio será tema de conversación no sólo a lo largo de los días venideros, sino incluso años más adelante La apreciación del silbante puede o no haber sido correcta. De cualquier forma, un amplio sector del medio futbolístico criticará a muerte la actuación del hombre de negro y otro la aplaudirá por la valentía mostrada al decretar el tiro desde los once pasos. Lo que está fuera de cualquier validez es afirmar que la pifia del juez central fue con la intención directa de favorecer a las Águilas.  Marco Antonio Rodríguez no sólo se pudo equivocar en el duelo de ida, sino todo el torneo. Los Tecos arriban a la capital del país con la tranquilidad de saber que tienen mucho que ganar y muy poco que perder. Cuando un equipo diseñado para evitar el descenso alcanza objetivos mayores no se le puede exigir ni obligar a que rinda más de lo estipulado en un principio. Daniel Guzmán y sus pupilos tienen el indiscutible mérito de haber construido una estructura sólida y confiable en cada una de sus líneas. Corona en el arco; Colotto en la retaguardia; Juan Pablo Rodríguez en el mediocampo y la explosividad de Ludueña, Eliomar y Carlos María Morales se significaron como los pilares fundamentales del edificio estudiantil. Sin duda, la ausencia de Marcón en el ataque será un hueco difícil de llenar para el “Travieso”, quien tendrá que echar mano de su capacidad estratégica para desesperar al enemigo y provocar que se presenten desatenciones en la zona baja del conjunto azulcrema. Los de Zapopan sienten que fueron atracados por el árbitro; sin embargo, ellos también cargan con un grado de responsabilidad en la igualada del pasado jueves al no ser más inteligentes en el ataque. En la primera mitad, los Tecos fueron completamente improductivos y jamás lograron inquietar sobremanera a Guillermo Ochoa. Reaccionaron para el complemento, pero no reflejaron en los cartones la evidente superioridad que tuvieron durante algunos minutos. El duelo será emocionante de principio a fin. Un gol tempranero del América podría sentenciar la eliminatoria; no obstante, Tecos apelará a su disciplina táctica para tratar de escribir una de las mayores sorpresas en los archivos de nuestro futbol. [mt]

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