La era Lavolpe en la Selección Mexicana

SALDO TAMBALEANTE EN COMPETENCIAS OFICIALES

MEDIOTIEMPO | RedacciónJunio de 2005

SALDO TAMBALEANTE EN COMPETENCIAS OFICIALES

Ricardo Lavolpe y su accidentado andar al frente de la Selección Mexicana de futbol gozan de cabal salud rumbo a la Copa Mundial Alemania 2006. La naturaleza misma del experimentado timonel pampero se encargó de producir una oleada de críticas y cuestionamientos desde el instante en que asumió oficialmente la Dirección Técnica del cuadro Tricolor. Los poco afortunados desplantes del comandante azteca frente a los medios de comunicación, su nada benéfico enfrentamiento con Hugo Sánchez y la inestabilidad característica del futbol mexicano resultaban argumentos suficientes para pensar que el proceso sería interrumpido más temprano que tarde. Sin embargo, los federativos cumplieron su palabra, no sin que hubiera diferencias entre ellos, y le dieron su apoyo aún después de fracasar rotundamente en los Juegos Olímpicos Atenas 2004. Tras la inusual demostración de confianza, la gestión de Lavolpe parece tener el empuje requerido para cumplir con el ciclo de cuatro años. El último obstáculo oficial será precisamente la Copa Confederaciones, donde sólo una catástrofe de proporciones inimaginables podría originar que los hombres de pantalón largo se vean forzados a tomar una decisión tan drástica como el relevo en el banquillo. Las eliminatorias también presentan cierto riesgo; no obstante, las bondades de la región futbolística a la que pertenecemos hacen pronosticar que el trámite será cumplido satisfactoriamente.

 El éxito o fracaso del actual proyecto Tricolor es difícil de medir conforme al desempeño del conjunto verde en competencias oficiales. La consecución de la Copa de Oro en el 2003 fue meritoria por los antecedentes inmediatos, pero de antemano se conocía la fragilidad de los rivales y la significativa comodidad de jugar en el monumental estadio Azteca. El título  no debe ser despreciado. Cumplir con las obligaciones es uno de los principios más elementales para alcanzar objetivos mayores. En ese aspecto, tanto en el mencionado certamen como en lo que va de las eliminatorias mundialistas, la selección azteca ha cumplido. Las dudas renacen al analizar lo acontecido en la Copa América Perú 2004. La Primera Ronda trajo ilusión y alegría. Una igualada frente a Uruguay, un lógico triunfo ante los ecuatorianos y una histórica victoria frente a la Argentina de Marcelo Bielsa despertaron los elogios de la prensa internacional, que incluso dio a México como favorito en las instancias finales. Pero el encanto se rompió en cuanto apareció la parchada representación brasileña. Los pronósticos a nuestro favor se hicieron trizas  al tiempo que los presuntuosos aficionados cariocas señalaban con los dedos de la mano la "pequeña" distancia entre el futbol amazónico y el nuestro, que no consiste más que en la obtención de cinco Copas Mundiales. Una vez más, nos quedamos en la orilla.

La Copa Confederaciones se presenta como un parámetro capaz de generar un veredicto más certero en torno a las posibilidades que tendrá el tricolor de sobresalir en la máxima justa futbolística del orbe. Los rivales son de calidad comprobada. El siempre imponente Brasil; Grecia, la reina del viejo continente y Japón, tan dinámico como indoblegable, serán los enemigos que buscarán manchar con rojo el boletín oficial de Ricardo Antonio Lavolpe.

Torneo JJ JG JE JP GF GC +/- Pts. Copa América 2004 4 2 1 1 5 7 -2 7 Copa de Oro 5 3 2* 0 8** 0 +8 11 Eliminatorias 11 10 1 0 50 4 +46 31 TOTALES 20 15 4 1 63 11 52 42

*Se considera como empate la final de la Copa de Oro ante Brasil        **No se tomó en cuenta el gol de oro con el que México se coronó

[mt / Mexsport]

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