Recorrido por la casa de Johan Wolfgang Goethe

Alemania posee una inagotable historia cultural, que a través de los años ha sido vastamente enriquecida por grandes pintores, músicos, escritores y demás exponentes del arte.
Alemania posee una inagotable historia cultural, que a través de los años ha sido vastamente enriquecida por grandes pintores, músicos, escritores y demás exponentes del arte.
 Alemania posee una inagotable historia cultural, que a través de los años ha sido vastamente enriquecida por grandes pintores, músicos, escritores y demás exponentes del arte.

Agustín Cuevas | MEDIOTIEMPO17 de Junio de 2005, Frankfurt, Alemania (Enviado)

Alemania posee una inagotable historia cultural, que a través de los años ha sido vastamente enriquecida por grandes pintores, músicos, escritores y demás exponentes del arte.

En el rubro de la literatura, Johann Wolfgang Goethe ocupa un lugar de privilegio en la historia de este país europeo, y del mundo en general. Este escritor, nacido en Agosto de 1749, vivió buena parte de su vida al lado de su familia en una hermosa casa que se encuentra en el centro de Frankfurt, sobre una calle que se llama Hirchgraben, y que se ha convertido en una de las herencias culturales e históricas mas importantes de este país.

El recorrido por esta construcción, que data del Siglo XVIII, pero que fue reconstruida en 1944 después de un bombardeo sobre Frankfurt, comienza en la puerta trasera del inmueble, misma que conduce a la planta baja. Ya adentro, la puerta principal que da a la calle antes mencionada, es lo primero que se observa, además de otras tres puertas que llevan a tres diferentes habitaciones, entre las que se encuentra la cocina.

Con folleto en mano, la visita continúa, y luego de superar los dos primeros niveles, aparece un espectacular reloj astronómico construido en 1746 y que, además de cumplir cabalmente con las responsabilidades propias de un reloj común y corriente, tambien proporciona la fecha actual, la fase en la que se encuentra la luna y la posición del sol, con signos zodiacales alrededor. En la parte inferior de este llamativo artefacto hay un curioso oso que, además de ser oso, tambien es alarma.

También en el segundo piso se encuentra el cuarto donde se dice que, allá por el Siglo XVIII, Goethe vio el mundo por primera vez. El recorrido por esta por esta planta concluye tras pasar por el "Gabinete de las Pinturas", sitio que el padre del escritor decorara con pinturas de artistas de aquella época, y por la biblioteca, en donde alguna vez hubo cerca de 2 mil volúmenes.

Luego de que los rechinantes y antiguos pisos de madera del tercer piso terminaran con el sueño de un par de vigilantes del lugar, llegamos al espacio en el que el autor de Fausto se recluía para poner en papel la gran cantidad de ideas que vivían dentro de su mente. Al final del recorrido se encuentra un bello teatro de títeres, obsequio que Johann Wolfgang recibió a los 4 años de edad y que posteriormente le serviría, según cuentan, como fuente de inspiracion para la creación de imaginativas obras teatrales.

[mt / Mexsport}

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