El color del duelo América-Pumas

Una tarde soleada que era amenazada por la lluvia comenzaba a tener un color "crema". Algunos rayos de sol se mezclaban con el azul intenso de las nubes en lo que presagiaba una buena noche para...
Una tarde soleada que era amenazada por la lluvia comenzaba a tener un color "crema". Algunos rayos de sol se mezclaban con el azul intenso de las nubes en lo que presagiaba una buena noche para miles de americanistas.
 Una tarde soleada que era amenazada por la lluvia comenzaba a tener un color "crema". Algunos rayos de sol se mezclaban con el azul intenso de las nubes en lo que presagiaba una buena noche para miles de americanistas.

Emmanuel Vega y Rojo | MEDIOTIEMPO27 de Julio de 2005

Una tarde soleada que era amenazada por la lluvia comenzaba a tener un color "crema". Algunos rayos de sol se mezclaban con el azul intenso de las nubes en lo que presagiaba una buena noche para miles de americanistas.

Desde la avenida Insurgentes hasta las inmediaciones del Coloso de Santa Úrsula, el ambiente futbolero comenzaba a hacer gala de sus alcances; restaurantes con anuncios a todo color del "Campeón de Campeones" , las tradicional venta de banderas en cada uno de los semáforos, los choches tapizados de aficionados incondicionales y  los niños pintados con los colores de su equipo inundaban las calles.

Conforme el mítico estadio ubicado al sur de la Ciudad de México abría sus puertas , la avalancha universitaria hacía acto de presencia.  Parecía que los Pumas serían locales, parecía que el Azteca se pintaría de azul y oro... pero no fue así.

Superados en número pero no en ganas, los seguidores del América desgarraron sus gargantas desde minutos antes de que comenzara el partido. A cada ensordecedor ¡Goya! correspondía algún cántico americanista que era entonado por poco menos de la mitad del estadio. A la postre, la batalla de "aliento" tuvo como vencedor el grito de ¡Vamos, vamos América, que esta noche, tenemos que ganar! .

A pesar del error de Ochoa, el desafortunado manotazo del guardavallas americanista que permitió adelantarse en el marcador al equipo de la UNAM, Kléber Boas lideró al equipo cuando más lo necesitaba y vino la remontada. El atacante brasileño abría el camino hacia un nuevo título.

Con dos soberbios disparos , perforó la meta que  había defendido como héroe Sergio Bernal. El guardameta auriazul había atajado balones que se antojaban inalcanzables, ganándose el aplauso de las porras universitarias, hasta que el campo mojado ayudó a los de Coapa a levantarse de la lona y remontar un partido complicado, que en todo momento tuvo a dos equipos peleando cada balón y entregándose plenamente.

En los últimos minutos, el nerviosismo y la fe llenaron los ojos de los aficionados universitarios que veían como su equipo no encontraba el gol que mandaría al alargue el partido. Llegada tras llegada, la impotencia de la delantera felina se hacia cada vez más notoria y la desesperación se adueñó de los avances universitarios.

Al minuto 94, Archundia decretó el final del encuentro y el Coloso de Santa Úrsula fue invadido por un grito de júbilo de miles de aficionados de su hijo pródigo: ¡América Campeón!. Un título más que pasa a engrosar la vitrina de las "Águilas" que en este 2005 han regresado a la afición un poco de lo mucho que les ha brindado.

[mt][foto: Mexsport]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×