Tigres obtuvo sus primeras tres unidades

Dulce Moncada | MEDIOTIEMPO/DORADOS
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 Dulce Moncada | MEDIOTIEMPO/DORADOS

Dulce Moncada | MEDIOTIEMPO/DORADOSEstadio Universitario. 6 de agosto de 2005 Una genialidad de Jaime Lozano abrió la puerta para que los Tigres obtuvieran sus primeros tres puntos del Apertura 2005. Dorados luchó incansablemente, coqueteó con el tanto de la igualada, pero un desafortunado autogol de Guadalupe Castañeda marcó el rumbo definitivo de la contienda. Rivas aprovechó el mal estado anímico de los sinaloenses para marcar el tercero, mientras que Sebastián Abreu volvió a marcar por medio de la pena máxima. PRIMER TIEMPOEl “Volcán” explotó demasiado pronto. La pasión apenas comenzaba a esparcirse por cada rincón del estadio Universitario cuando a Jaime Lozano se le ocurrió reeditar la anotación realizada frente a las Águilas en la primera jornada. Se perfiló con la inocencia que suele aparentar, disparo con temple e incrustó la de gajos en el ángulo superior derecho de la meta resguardada por Cirilo Saucedo, quien simplemente voló para hacer aún más bella la estampa futbolera. Tigres quiso incrementar la ventaja, matar al rival, pero no tuvo la suerte ni la contundencia requerida para fulminar a los Dorados en los minutos inmediatos a la apertura del marcador. La escuadra sinaloense poco a poco fue asimilando el golpe recibido. Los de Carlos Bracamontes empezaron a tener el esférico. Patiño y Ruiz fueron los más requeridos; cada uno por su respectiva lateral. A los dieciséis minutos, Dorados ratificó que la desventaja podía no ser definitiva. Castañeda en primera instancia, y Sebastián Abreu a continuación, se encargaron de infundirle cierto temor a Rodríguez. El arquero felino respondió correctamente. Los felinos se mostraban un poco apáticos en sector ofensivo. La falta de presencia norteña en la zona de peligro sinaloense propició que el conjunto pesquero siguiera teniendo el esférico y la iniciativa territorial. De tanto insistir, Hugo García estuvo cerca de igualar los cartones. El incansable jugador Dorado fusiló al portero universitario, quien soportó a pie firme. En el rebote, García disparó como pudo y exigió la heroica estirada del arquero amarillo. Todos tranquilos. El marcador siguió presentando la ventaja mínima para el local.  Sin mostrar mucha decisión, pero con individualidades que resuelven las hostilidades en el menos esperado de los momentos, Tigres se encontró una oportunidad de oro. Pase filtrado de “Didí” para Silvera, este mata el esférico con el pecho, enfrenta a Saucedo y cruza demasiado. El grito de gol se escapó dramáticamente; la pelota voló a centímetros de la puerta sinaloense e impactó en la publicidad estática, que pareció unirse en silencio al lamento generalizado en San Nicolás de los Garza.Los nervios de la parte inicial culminaron con una peligrosa intentona de Hugo García, quien prendió furiosamente la pelota en las afueras de la medialuna; el brasileño Julio César Santos alcanzó a desviar. La pelota se elevó lenta e inexorablemente; comenzó a bajar, como indicando que terminaría en las redes; no obstante, el travesaño también se pintó de amarillo. Por los impredecibles caprichos del destino, la de gajos impactó en el larguero y abandonó la cancha. SEGUNDO TIEMPOEl partido conservó la tónica del primer tiempo. Mientras Dorados buscaba infructuosamente el tanto de la igualada, Tigres se mostraba pasivo y, hasta cierto punto, consentía al rival. Los de Carlos Bracamontes recurrieron con frecuencia al trabajo por los costados; sin embargo, fueron incapaces de poner un centro que produjera la intervención de Sebastián Abreu. Cuando la escuadra sinaloense parecía decidida a lanzarse con todo hacia el frente, una desafortunada anotación en propia puerta de Guadalupe Castañeda cayó como balde de agua fría en el corazón pesquero. Corrían los setenta y tres minutos de acción; Sindey  Balderas ingresó por el corredor derecho, envío diagonal retrasada y “Lupillo”, con su vasta experiencia, se interpuso en el camino. Para su mala fortuna, el desvío ocasionó que la pelota terminara en el fondo de las redes. La fiesta en el “Volcán” emergió al máximo. El doloroso movimiento en los cartones fulminó el estado anímico de los Dorados. Tigres aprovechó las circunstancias y marcó el tercero mediante una excelente jugada de Mario Ruiz que fue coronada por el novato José Rivas, quien prendió la pelota con las ilusiones propias de un joven que busca comerse el mundo. Saucedo no pudo reaccionar. El balazo no pudo ser contenido más que por las redes. El triunfo universitario se volvió una realidad ineludible.Los de Carlos Bracamontes encontraron el gol del consuelo a unos suspiros de la culminación del partido. Julio César Santos impidió el salto de Sebastián Abreu. El árbitro echó del terreno de juego al brasileño y señaló la pena máxima. El “Loco” disparó al costado izquierdo de Rodríguez y marcó el de la honra.  Al final, el cuadro de casa se lleva tres puntos fundamentales. La afición norteña se fue con una sonrisa en los labios; sin embargo, Leonardo Álvarez y su cuerpo técnico deberán reconocer que el marcador es un tanto engañoso, pues de no haberse presentado el autogol de Castañeda, la historia pudo haber sido muy diferente. Dorados se va con la frente en alto. Una derrota de tres goles a uno siempre afecta el orgullo, en especial cuando se hizo lo necesario para obtener unidades; no obstante, su actuación sobre el terreno de juego da argumentos para pensar en un buen futuro. Sólo resta concretar las acciones con el toque preciso. GOLES1-0 Una falta en los linderos del área hizo recordar el gol que Jaime Lozano le anotó al América en la primera jornada. Y sí... El “Jimmy” volvió a ser implacable, se perfiló con tranquilidad e incrustó el balón en el ángulo superior derecho de la puerta resguardada por Cirilo Saucedo. (5´) 2-0 Carlos Morales ingresa por el sector izquierdo. Guadalupe Castañeda, en su afán por despejar, desvía con la pierna derecha. La pelota termina incrustándose en la puerta de Cirilo Saucedo. (73´) 3-0 Escapada de Mario Ruiz por el sector derecho. José Rivas la prende furiosamente en segundo poste y vence a Cirilo Saucedo. (90´) 3-1 Julio César Santos impide que Sebastián Abreu salte para rematar. Héctor Manuel Gómez Ponce indica la pena desde los once pasos. El “Loco” dispara al costado derecho y vence a Rodríguez. (92´)[mt/dorados]

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