Felipe Arregui, constructor de templos del futbol

Felipe Arregui Vázquez es una gente que ha tenido mucho que ver con la historia del futbol en nuestro país. Chiva de corazón, participó con la compañía de su padre en la construcción del estadio...
 Felipe Arregui Vázquez es una gente que ha tenido mucho que ver con la historia del futbol en nuestro país. Chiva de corazón, participó con la compañía de su padre en la construcción del estadio Jalisco y luego, ya con su compañía particular, llevó a cabo

Walter González | MEDIOTIEMPOAgosto de 2005

Felipe Arregui Vázquez es una gente que ha tenido mucho que ver con la historia del futbol en nuestro país. Chiva de corazón, participó con la compañía de su padre en la construcción del estadio Jalisco y luego, ya con su compañía particular, llevó a cabo la remodelación que le dio su actual forma característica. Luego, construyó el estadio de León y el Tamaulipas.

Don Felipe le ha dejado mucho al futbol mexicano con sus estadios, incluso fue el primer "dueño particular" de un club, cuando por azares del destino se convirtió durante unos años en el propietario único del club Tampico.

El extraordinario Ingeniero accedió a platicar con mediotiempo.com sus experiencias en el futbol mexicano y aquí te reproducimos parte de la interesantísima y extensa charla que tuvimos que él.

ESTADO JALISCO

El proyecto del estadio Jalisco tardó un poco en arrancar, pues nadie se animaba a dar el aval para el préstamo bancario que se requería, explicó Don Felipe, los clubes, por su calidad jurídica no podían. "Así, la constructora de mi padre fue la que dio la firma y convenció a los clubes de que, con el dinero que se sacaría de la venta vitalicia de los palcos, se pagaría sola la construcción del nuevo estadio".

El Ingeniero Arregui nos explicó el proceso. El Gobierno de Jalisco donó el terreno, siendo el 15 por ciento del total del naciente Fraccionamiento Independencia y así arrancó la construcción. El estadio estaba inaugurado el 31 de Enero de 1960, en los tiempos establecidos y cuando se venció el plazo del crédito que era a 7 años, no se debía un solo centavo, los clubes, con el dinero de la venta de los palcos, habían pagado todo sin poner ellos de su dinero un solo peso.

"La empresa de mi padre fue la que llevó a cabo la construcción del estadio tapatío, pero cuando Guillermo Cañedo emprendió el proyecto de remodelación y construcción de estadios para el Mundial de México 1970, se decidió la remodelación del Jalisco y, habiendo estado yo totalmente compenetrado con el proyecto original, mi constructora fue la que realizó esta remodelación", continuó.

Esta impresionante remodelación fue un ejemplo de ingeniería y es la que dejó al estadio Jalisco tan cual lo conocemos ahora, con esas espectaculares estructuras exteriores y el techo. "El Jalisco sólo tenía techo y dos pisos de palcos en uno de sus costados, las cabeceras y el otro costado no tenían techo,  había sólo un piso de tribunas y arriba, donde ahora están los palcos, había publicidad", explica Arregui mientras dibuja el esquema en un papel.

Así, para poderle poner el segundo piso en todo el estadio y rodear de tres pisos de palcos al coloso de la Avenida Independencia, se tuvo la extraordinaria idea de las estructuras por fuera esas que son la característica del Jalisco, nos detalló el Ingeniero. Así, para desarrollar el proyecto, fue necesario amarrar estas estructuras con unas zapatas por debajo de la construcción original y envolver esta para sostener el segundo piso y el techo. Estas estructuras –continuaba- llegaban ya preconstruidas, lo mismo que el techo, de manera que no se suspendió un solo juego de los programados en el inmueble, "nada más teníamos muchísima precaución para evitar cualquier accidente de los asistentes a los eventos, que no se cayeran en un hoyo o algo así".

Algo curioso que nos explicó el Ingeniero Arregui fue la manera de colocar el techo. "Lo primero que hicimos fue ponerle unas estructuras por debajo para evitar que se derrumbara sobre las tribunas, porque eso era lo que lógicamente pensamos que podía pasar, pero luego descubrimos que el principal riesgo era que el aire entraba y pegaba en el techo por abajo, por lo que lo podría volar hacia fuera, así que acabamos poniéndole unos pesos en el extremo que vuela sobre la tribuna".

Orgulloso, Don Felipe decía con una gran sonrisa, "ya después nos copiaron este sistema para el estadio Azteca".

Explica Arregui que el tipo de estadio que planearon está pensado para una mayor cercanía del público con el juego, además de una isóptica muy estudiada y que permite una visibilidad muy buena desde cualquier punto del estadio. "En el futbol, el chiste es que el espectáculo está en el lugar más bajo del inmueble, entonces, para que nadie te tape, ni el de adelante ni el de al lado, se tiene que ir aumentando el ángulo de inclinación conforme se van haciendo más altas las tribunas, por eso es que en el segundo piso del Jalisco la inclinación es ya muy pronunciada".

Ahora, Don Felipe está un tanto desconcertado por la construcción del nuevo Omniestadio de Jorge Vergara que será casa de las Chivas. "Primero, no entiendo porque Vergara lo quiere hacer de 40 mil personas, pues aunque dice que ese es el promedio de entrada, es un hecho que estaría perdiendo unas 20 mil entradas en los partidos que siempre llenan el Jalisco, como el Clásico". Además, dice, "Yo tengo mi palco, justo en el medio del campo del Jalisco y lo tengo muy bien arreglado, con buenos muebles, sillones reclinables… y esto lo puedo hacer porque es mío, lo tengo a perpetuidad, como todos los palcos que se vendieron en el Jalisco. En cambio, los palcos del Omniestadio no son a perpetuidad, sino que son por 15 años y sólo para los partidos de las Chivas, por lo que si hay otro evento, tienes que pagar como cualquiera y a final de cuentas, no puedes arreglar el palco a placer, pues no es tuyo".

"Pero bueno, es un empresario que tiene un proyecto importante y hay que respetarlo y entenderlo como una idea que puede resultar buena", dijo.

TAMPICO

La charla corrió como agua, con una cantidad de información que no puede ser incluida en su totalidad en esta nota, pero si creemos muy importante relatar un aspecto muy importante de la vida futbolera de Arregui.

Después del éxito del Jalisco, Felipe Arregui construyó el estadio León, conocido como Nou Camp y el estadio de Tamaulipas de Tampico. Como en el Jalisco, la constructora daba su aval para el crédito que otorgaba el dinero para la obra y de la venta de los palcos se pagaba este crédito. En el Nou Camp, el dinero se tuvo a tiempo sin contratiempos, pero en el estadio Tamapulipas no ocurrió así.

Resulta que una vez acabado el estadio y en el proceso de pago, el equipo descendió a la Segunda División y con ello, la gente que había ya comprado palcos dejó de pagar y ya nadie se animó a comprar los que faltaban, por lo que no se pudo pagar el crédito. Al Ingeniero Arregui no le quedó otra opción que pagar él al banco y así se convirtió en el dueño del estadio Tamaulipas.

"Yo decía, ¿¿y ahora que hago con un estadio??... Se lo ofrecí a medio mundo, al Seguro Social que acababa de comprar un equipo, a la Universidad, en fin a todos, hasta con el Presidente Echeverría fui, pero nadie quería el estadio". De esta manera, y por las circunstancias de que nadie estaba dispuesto a gastar demasiado en un club de la división de ascenso, le dieron el equipo de Segunda División y se convirtió también en el primer "dueño único particular" del futbol mexicano, ya que todos pertenecían a instituciones, asociaciones, etc.

"Intenté subir al equipo a la Primera División, ese era mi objetivo para valuar la plaza y poder vender estadio y equipo, pero no podíamos, llegábamos a la Liguilla y ahí nos echaban. Así, llegó la oportunidad de comprar una de las franquicias de Primera División y no la dejé ir, pues estaban en Primera el Potosino y el San Luis, con lo que era demasiado futbol para la plaza", así explicó Arregui su llegada a la Primera División del Futbol mexicano.

"Tenía buenos asesores y ellos me recomendaron llevar al "Halcón" Peña, que empezaba como técnico pues, me dijeron, tenía gran trato con los jugadores, venía de ser Capitán de la Selección y como empezaba, pues me alcanzó para traerlo y se convirtió en técnico del equipo", siguió mientras los ojos comenzaban a brillarle con una alegría fuera de serie.

"Nos fue muy bien, se fueron a Sudamérica y trajeron refuerzos. Yo les decía a los jugadores que se mataran en la cancha, por eso les decían la "Jaiba Brava", porque necesitábamos tener estadio lleno para que no tuviera problema para pagar los sueldos, entonces los jugadores se mataban y la gente siempre salía contenta. En la primera temporada llegamos a la última jornada peleando la calificación con Chivas en el grupo y precisamente el último juego decisivo era ante el Rebaño… ¡y los echamos por un gol! Te imaginarás lo que era, deportiva y económicamente que Chivas quedara fuera de la Liguilla… yo soy chiva de corazón, pero pues ahí ni modo, teníamos que ganarles."

"En los Cuartos, como clasificamos como último, nos tocaba contra América. En la ida empatamos en Tampico y en la vuelta les empatamos en el Azteca y los echamos en penales. Ahora imagínate, si era difícil quedarse sin las Chivas en la Liguilla, pues peor ahora que ¡el mismo equipo había echado al América! Recuerdo que Guillermo Cañedo hijo fue a felicitarme al vestidor, pues el padre ya no bajaba. Me dijo que él pensaba que me iba a ir a Segunda, me felicitó y me dio una carta de su padre que aun conservo con mucho cariño", continuó totalmente feliz.

"En la segunda temporada, como el "Halcón" Peña había demostrado su calidad, no lo pude retener pues le ofrecieron un mejor sueldo, entonces me traje a José Antonio Roca a quien nadie quería porque venía del fracaso en el Mundial, así que le llamé y aceptó venir. Volvimos a meternos a la Liguilla y a lucir. Nos ganamos respeto y entonces ya hubo compradores para el equipo y lo vendí, pues lo mío es ser Ingeniero. Lo vendí bastante bien a dos empresarios, uno de Tampico y otro de Cd. Madero, por eso es que le pusieron Tampico Madero".

"A mí me fue muy bien en el futbol, siempre tenía estadio lleno y sacaba en promedio más que el América o que Chivas, pues yo tenía que dar la entrada más cara, pero siempre había espectáculo. Con los directivos todo fue muy bien, yo fui el primero que saqué la reunión de Presidentes de equipos de la Primera División, les propuse que la reunión no fuera siempre en la Cd. De México y los llevé a Tampico. Junto con el Gobierno de la Ciudad y del Estado, los atendí muy bien, estaban muy felices. Los llevaba al que para mí es el mejor restaurant del mundo, que está junto al hotel donde los hospedé, el Camino Real… a mí siempre me fue muy bien en el futbol", confió.

Arregui no pudo ocultar su tristeza por el abandono en que tienen el estadio Tamapulipas. "Me han dicho que se está cayendo, es una lástima es una plaza muy buena, yo siempre llené el estadio. Es una afición muy noble", concluyó y se despidió. Al dejar las instalaciones de mediotiempo.com, nos dejó un tesoro inigualable, el conocer un poco más de la verdadera historia del futbol mexicano.

[mt][foto: Agustín Cuevas]

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