Se cumple casi un mes del secuestro de Romano y aun no se sabe su paradero

En México, uno de los países con más secuestros en el mundo, los plagiarios se habían mantenido al margen de los futbolistas hasta que el pasado 19 de Julio Romano fue sacado de su camioneta por...
En México, uno de los países con más secuestros en el mundo, los plagiarios se habían mantenido al margen de los futbolistas hasta que el pasado 19 de Julio Romano fue sacado de su camioneta por unos hombres con armas largas que se lo llevaron.
 En México, uno de los países con más secuestros en el mundo, los plagiarios se habían mantenido al margen de los futbolistas hasta que el pasado 19 de Julio Romano fue sacado de su camioneta por unos hombres con armas largas que se lo llevaron.

MEDIOTIEMPO | Agencias18 de Agosto de 2005 El argentino Rubén Omar Romano, Técnico del Cruz Azul, cumple mañana un mes secuestrado en medio de un ambiente de frustración en el futbol, cuyos integrantes se sienten tan indefensos como cualquier hijo de vecino.

En México, uno de los países con más secuestros en el mundo, los plagiarios se habían mantenido al margen de los futbolistas hasta que el pasado 19 de Julio Romano fue sacado de su camioneta por unos hombres con armas largas que se lo llevaron.

Considerado un buen Técnico, Romano está apenas entrando en su madurez profesional y una muestra de su capacidad es que, a pesar de no haber dirigido a su club en lo que va de campeonato, éste va en el primer lugar siguiendo las pautas del argentino.

Sin embargo, la conmoción por el secuestro ha rebasado la pasión por el deporte y en las últimas semanas hinchas de Cruz Azul han coincidido con los de sus más odiado rival, el América, o con otros de equipos rivales, unidos en su deseo de ver libre al entrenador.

Poco antes del secuestro, Cruz Azul debió aceptar la negativa del delantero Jair García a ser contratado. El cuerpo técnico lo quería, pero el atacante dijo no por miedo a la violencia en la capital del país y renunció a mejores condiciones en un conjunto protagonista.

De los recién llegados este año al equipo, el paraguayo Denis Caniza, estuvo a punto de llegar al equipo sin su familia. Por miedo a los delincuentes había pensado dejar a su esposa e hijo en Torreón, donde jugó hasta hace par de meses.

"Después cambié de idea porque no puedo vivir pensando en lo malo y separarme de mi familia así", explicó Caniza.

En el mismo conjunto celeste, el argentino César Delgado ha revelado que ahora se cuida mucho más porque siente temor a que le suceda algo a su familia, mientras figuras de los otros equipos de la capital, América, Pumas y Atlante, igual parecen muy asustadas.

A un mes del secuestro de Romano, la frustración es causada por la obligación de hacer silencio para no entorpecer los trámites para liberar al entrenador y el tema casi no se toca en los periódicos.

Lo peor es que los secuestradores siguen poniendo las reglas y las autoridades del país se muestran ineptas para evitarlo.

El secuestro de Romano ha sonado por ser figura pública, pero es sólo uno más de los casi 70 ocurridos en la Ciudad de México en los primeros 6 meses del año, según cifras no oficiales.

Los integrantes del Cruz Azul dan la idea de que asimilaron el golpe porque el equipo ha podido jugar a su más alto nivel, a pesar del dolor.

Sin embargo cuando alguno de los integrantes del club habla, no oculta la pena y sólo atina a revelar que han podido mantenerse concentrados, gracias al ejemplo que inspira Romano.

"Este equipo lo hizo Romano, yo sólo soy su Auxiliar y él es la causa de que estemos en el primer lugar", ha repetido en las entrevistas Isaac Mizrahi, asistente del argentino, quien quedó a cargo de los azules mientras llega el técnico.

Mizrahi ha evitado protagonismo y al entregarse tanto al trabajo, da la impresión de tener la certeza de que rodeará de buenas vibras al argentino si el equipo sale bien.

Salvo algunos hechos aislados como el plagio al padre del portero Jorge Campos o el asalto accidental a algún jugador, el fútbol no había sido blanco de los delincuentes de México. Por ello el secuestro de Romano ha marcado un punto y aparte.

Un mes después el medio respira un aire enrarecido, por lo injusto de que sometan a un hombre de bien y la posibilidad de que a partir de ahora todos los jugadores, entrenadores y directivos sean sólo unas criaturas endebles ante los secuestradores, que siguen propinando a la policía una gran goleada sin tocar el balón.   [EFE][foto: Mexsport]

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