Desde la cancha, parecía una crucifixión absurda contra De Nigris

A nivel de cancha, este domingo vivimos uno de los fenómenos más crueles del futbol, la satanización de un jugador contra el que, una afición que no encuentra como expresar su impotencia, descarga...
A nivel de cancha, este domingo vivimos uno de los fenómenos más crueles del futbol, la satanización de un jugador contra el que, una afición que no encuentra como expresar su impotencia, descarga toda su ira, sin importar absolutamente nada de lo que rea
 A nivel de cancha, este domingo vivimos uno de los fenómenos más crueles del futbol, la satanización de un jugador contra el que, una afición que no encuentra como expresar su impotencia, descarga toda su ira, sin importar absolutamente nada de lo que rea

Agustín Cuevas | MEDIOTIEMPOEstadio Olímpico de CU. 21 de Agosto de 2005

A nivel de cancha, este domingo vivimos uno de los fenómenos más crueles del futbol, la satanización de un jugador contra el que, una afición que no encuentra como expresar su impotencia, descarga toda su ira, sin importar absolutamente nada de lo que realmente sucede en el campo.

Ahí, a un par de metros de la cancha, fuimos testigos de cómo el rival estaba mucho más dispuesto a animar al "Tano", que la propia afición que supuestamente debe cobijarlo en casa.

Cuando la suerte se ensañó con el delantero universitario y su enésimo cabezazo del partido fue directo al poste, Adrián Martínez, portero de Santos, se detuvo a animar al atribulado De Nigris que yacía en el piso incrédulo de lo que le estaba ocurriendo. "No te preocupes, hombre", parecía decirle el arquero. Incluso, al final del partido, cuando la multitud se disponía a dejar caer su frustración sobre "el nuevo", se acercó y lo abrazó, "no pasa nada Toño, ánimo cabrón".

El estadio mostraba una entrada absolutamente normal, digamos, la tradicional de 35 mil personas que desde el minuto 12 tuvieron que luchar con la decepción que representó el ahogar tantas veces el grito de gol que parecía inminente. Ahí, al minuto 12’, Marioni echó un penal afuera, pero afuera en serio, y comenzó una batalla sin cuartel de la delantera universitaria con la mala suerte.

Para el segundo tiempo, Hugo hizo lo más que pudo, llenó al equipo de poder ofensivo contra un San Luis que, aun un tanto descoordinado, supo que como estaba el partido, lo más que podía hacer era mantener el cero. En esta segunda mitad, los delanteros universitarios llegaron a ser 4, incluido Botero, que dentro de las instrucciones que recibió fue entrar a gritar, a encender al equipo, algo que consiguió a medias.

"No ma… Pareja, tíramela por encima", gritaba el boliviano cuando López prefería ir atrás, "más duro Castro, pu… ma… ", vocíferaba cuando el pase de Israel se quedaba en la defensa. "No ma... carajo" fue la frase más usada cuando una y otra vez los centros acababan afuera del campo.

"Está que se lo lleva el diablo", nos comentaba un fotógrafo más divertido que nadie con los gritos de Botero.

Cardetti fue el último en entrar y el único que tuvo la rapidez de movimientos para llevar a cabo la instrucción de disparar al arco desde fuera del área, estando muy cerca de anotar dos golazos, pero sin poder sacarle el embrujo al arco.

Así, llegó el momento de que la turba se dedicó a buscar un culpable, De Nigris nunca se escondió y participó en el juego como el que más, ganaba por arriba, bajaba la pelota y tocaba de espaldas al arco, intentaba de todo, pero se necesitaba un blanco sobre el cual descargar una ira incompresible, y el "Tano" fue el objetivo perfecto. Pareciera que la afición dijo, "al fin que lleva poquito, ni lo conocemos bien".

Hugo daba órdenes desde la banca, pero al ver que todo lo que se hacía era en vano, acabó aplaudiendo, apoyando a sus jugadores cada intento, y muy claramente, cada vez que De Nigris intervenía en una jugada, aplaudía para que todo el estadio lo viera, queriendo contagiar a todos, queriendo que se reconociera el esfuerzo de su jugador.

"Fuera De Nigris"… "De Nigris es un maricóooooon"… cantaba la porra, y un sinnúmero de insultos individuales se oían claramente en la cancha. Estamos seguros de que todos aquellos que se convierten en energúmenos e insultan a los jugadores ocultos en la tribuna, pensarían más sus actitudes si supieran lo claro que se identifican las voces desde el campo.

Marioni no lo creía, él sabía que había tenido el penal y otras tantas más, por lo que ver lo que le hacían a su compañero, le causaba una gran desilusión. Los propios jugadores comenzaron a buscar al "Tano", querían ponerle el pase perfecto para que acabara de una vez por todas con esa persecución injusta.

Pero no sucedió, la tremenda garra de los potosinos, la fiera impasable en la que se convierte "Tahui", el liderazgo que demostró Avendaño en su presentación en México y la disposición y sacrificio de todo el equipo para dejar a un lado el brillo y rescatar el punto, fueron lo suficiente para evitar el gol puma.

Hay una pregunta que es insalvable, ¿qué pasará en el momento –porque ese momento llegará tarde o temprano- en el que De Nigris anote un gol con los Pumas?

Seguro esta gente que hoy tanto odió, ahora tendrá el "orgullo" de festejarlo y presumirá a su jugador mientras cobra alguna apuesta… ¡Qué injusto! ¿no?...

[mt][foto: EFE]

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