En exclusiva con el Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez (Parte I)

El eminente Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, el representante más prolífico y reconocido de la arquitectura mexicana, constructor entre muchas grandes obras del Estadio Azteca, el templo...
 El eminente Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, el representante más prolífico y reconocido de la arquitectura mexicana, constructor entre muchas grandes obras del Estadio Azteca, el templo futbolero símbolo de nuestro país, le abrió las puertas a de su ofi

Walter González | MEDIOTIEMPO Ciudad de México, Septiembre de 2005

El eminente Arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, el representante más prolífico y reconocido de la arquitectura mexicana, constructor entre muchas grandes obras del Estadio Azteca, el templo futbolero símbolo de nuestro país, le abrió las puertas a de su oficina ubicada en el Pedregal de San Ángel a mediotiempo.com, para compartir de primera mano, la historia de la planeación y construcción del Coloso de Santa Úrsula entre otros temas.

Esta entrevista, interesantísima, abarca una gran cantidad de aspectos de la historia de Don Pedro Ramírez Vázquez y por su extensión ha sido separada en dos partes.

Llegando a la oficina del eminente Arquitecto, resaltan las imágenes de sus grandes pasiones, la arquitectura, el futbol y el deporte olímpico. Don Pedro nos saludó y amablemente se dispuso tras su escritorio para entablar una amena plática, con un impresionante y bellísimo dibujo a lápiz de Diego Rivera a sus espaldas.

La plática comenzó con la historia de cómo nació el proyecto del Estadio Azteca.

"Todo partió de amigos de la misma generación de profesiones y trabajos diferentes. Junto con mi hermano Miguel que era entonces dueño del Necaxa, Guillermo Cañedo, muy amigo del "Tigre" (Emilio Azcárraga) que también formaba parte de este grupo, en pláticas de amigos surgió por parte de Guillermo Cañedo, la gran oportunidad que representaba el organizar una Copa del Mundo, pero las exigencias entonces eran de tener mínimo un estadio de 100 mil gentes. Cumpliendo ese requisito se podría promover que México organizara un Mundial, por sus amistades con la FIFA y mi amistad con Havelange que además de ser Presidente de la FIFA era miembro (como el propio Pedro Ramírez) del Comité Olímpico Internacional".

Cabe señalar que Pedro Ramírez Vázquez nació en 1919 en la Ciudad de México y para aquél entonces ya era un Arquitecto reconocido.

"Se animó mucho Guillermo junto con Emilio (Azcárraga), que lo platicó con su papá, a quien le interesaba pero lo veía muy lejano, no era aficionado el futbol, así que Azcárraga padre les dijo -búsquenle como y promuévanlo, yo les apoyo en lo que se pueda- pero no tenía la misma visión de Cañedo y Emilio chico en la importancia de tener un estadio de esa naturaleza", comentaba Ramírez Vázquez.

Así llegó a volverse realidad este proyecto que fue tomando forma. "El grupo de Televisa, que entonces se llamaba Televicentro, aportaba el terreno y comenzó a plantearse la realización. Aquí sólo había la experiencia del Jalisco que ya tenía palcos, pero que tenían ciertas fallas, para lo que pedía la FIFA, entonces las estudiamos y decidimos que había que detectar un proyecto".

Continuaba Don Pedro que así se llegó al momento de plantear la posibilidad real de construir el estadio, para lo cual, Azcárraga padre estableció ciertas condiciones; "dijo -bueno, pero no quiero que lo resuelvan entre amigos, me hacen un concurso e inviten a 3 gentes para que haya mayor seguridad en la inversión- así se invitó a Félix Candela, uno de los arquitectos más importantes de México y del mundo entonces, al "Pelón" Enrique de la Mora que tenía fama por haber hecho la Iglesia de la Purísima en Monterrey con un impacto contemporáneo muy bueno y yo, que ya tenía mucha obra realizada en lo pabellones de México en Bruselas, en Seattle, en Nueva York entre otros, además de que tenía la afición al futbol. En el concurso estaba como técnico el Maestro Villagrán García, que era el Maestro de la arquitectura en México".

El concurso fue ganado por la oficina de Ramírez Vázquez, y él mismo nos cuenta el secreto que lo llevó a este triunfo, "nuestro éxito fue fundamentalmente el planteamiento financiero, ya que significaba una inversión privada, no había apoyo del Gobierno para construirlo" y explica, "entre el grupo de amigos estaba Guillermo Samacona, que era funcionario de la Cervecería Cuauhtémoc y de la empresa General de Aceptaciones de Monterrey; él dijo que con las garantías del terreno y de la productividad del proyecto, era financiable".

Así se planteó la manera de una preventa de palcos y la posibilidad de partir en dos la construcción del Coloso. "Nosotros habíamos planteado desde un principio el mayor número de palcos, se plantearon 600, que en preventa, daban un ingreso suficiente para iniciar la obra en su parte costosa de excavación, gradería y servicios, es decir, la estructura".

Pero esto no quedaba ahí, puesto que la inversión tenía la facilidad de partirse en dos partes, "planteamos la posibilidad de dividir la inversión para que en una primera fase se inaugurara el estadio sin techo, tal como se inauguró y posteriormente con los mismos ingresos del estadio se iba haciendo paulatinamente la cubierta metálica, por eso es que hay 2 sistemas de construcción, concreto y metálica, lo cual hizo factible la inversión". Esta idea fue la que les dio el privilegio de construir el estadio, y si vemos algunas de las primeras imágenes ya siendo utilizado para partidos, el Azteca aparece sin techo.

Además, los palcos tenían una nueva idea de construcción, lo cual los hizo muy atractivos. "Quisimos que el público de los palcos tuviera una ubicación tal y una apertura tal que se sintieran inmersos en el público general, no en un cuarto aislado como son los del Jalisco. Por eso es que en los palcos, la primera parte de los asientos es totalmente abierta".

Acto seguido, Don Pedro Ramírez nos comentó como eran los otros dos proyectos que no se llevaron a cabo, "Candela, con quien yo tenía una gran amistad fraternal, hizo un proyecto precioso con sus soluciones hiperbólicas que requieren construir simultáneamente el techo con la gradería, lo cual retrasaba y hacía más costoso el inicio de loa obra, que además no tenía palcos. De la Mora tenía proyectado todo a base de piedra, explotando la piedra basáltica de alrededor, con ella se hacían las tribunas y luego una cubierta adicional, lo que daba una solución muy rígida y tampoco tenía palcos".

Recuerda el Arquitecto, "Por eso es que el día que se dio el fallo, Félix Candela, que como buen valenciano era muy agradable, me dijo, -oye Pedro, ¡que me has ganado por la lana!-, y era cierto, fue el planteamiento financiero".

Así, el proyecto del Estadio Azteca que tomó forma en 1962, se inauguró cuatro años después, en 1966 a las 12:00 del día con una asistencia de 105 mil espectadores para el partido América 2-2 Torino en el que el primer gol lo anotó Arlindo Dos Santos.

El Arquitecto Pedro Ramírez comenta orgulloso la vigencia que tiene el Estadio Azteca a casi 40 años de su construcción, "La arquitectura del estadio es contemporánea, sigue vigente en aspecto y en todo, porque ya nuestros calculistas fueron Colinas y Oscar de Buen, que son con quienes yo he construido todo. Alguna vez después del temblor del 85, un reportero me preguntaba –oiga Arquitecto ¿a qué se debe que en sus obras no tuvo colapsos?- y le dije, mire, gracias a Dios y a Oscar de Buen".

Además del Estadio Azteca, algunas de las obras de Pedro Ramírez Vázquez en México son, Palacio de los Deportes (1968); Edificio para la Secretaría de Relaciones Exteriores (1965); Edificio Omega (1984); Torre de Mexicana de Aviación (1984); Museo de Arte Moderno (1964); Museo Nacional de Antropología (1964); Sede del Congreso de la Unión (San Lázaro); Museo del Templo Mayor (1987); Señalamiento urbano de los Juegos Olímpicos (1968); Escuela Nacional de Medicina (1952); Pabellón de México en la Feria Universal de Sevilla, España (1992).

 

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