Previo del partido contra Cruz Azul... Los Dorados van por la sorpresa

El sol y la sombra se ven las caras en territorio celeste. La imparable Máquina del Cruz Azul recibe con beneplácito a los impredecibles Dorados de Juan Manuel Lillo. La diferencia en la...
 El sol y la sombra se ven las caras en territorio celeste. La imparable Máquina del Cruz Azul recibe con beneplácito a los impredecibles Dorados de Juan Manuel Lillo. La diferencia en la estadística es abismal, presenta tintes categóricos; sin embargo, la

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Azul. Sábado 24 de septiembre de 2005 a las 17:00 hrs.

El sol y la sombra se ven las caras en territorio celeste. La imparable Máquina del Cruz Azul recibe con beneplácito a los impredecibles Dorados de Juan Manuel Lillo. La diferencia en la estadística es abismal, presenta tintes categóricos; sin embargo, la posibilidad de una sorpresa siempre estará latente. En únicamente noventa minutos, el líder general de la tabla puede seguir cosechando éxitos en el Apertura 2005, pero también sufrir un doloroso revés. Así es la pelota, da y quita sin avisos de por medio.

La escuadra comandada por Isaac Mizrahi se niega a ceder terreno en la cruenta batalla que libra por mantenerse en la cumbre del balompié azteca. Si los jugadores cementeros han asegurado frente a los medios de comunicación que en la actualidad no hay mejor escuadra que la cruzazulina, en la cancha se han encargado de fortalecer dicha sensación. Gabriel Pereyra, César Delgado y demás elementos de la Noria conforman un obstáculo prácticamente insuperable. Cuando se tiene un plantel vasto y poderoso, el principal enemigo es el natural exceso de confianza. La posibilidad de maniatar los efectos de la soberbia está en los pies de los tripulantes capitalinos.

Los Dorados resucitaron con base en un corazón a prueba de fuego. El futbol volvió a sonreirle a la entidad sinaloense. El sector ofensivo mejoró notablemente en comparación al duelo contra los Tuneros de San Luis, aunque el cuerpo técnico sabe que está obligado a seguir trabajando para encontrar a Sebastián Abreu como un recurso y no como la única alternativa. En circunstancias como las que afectaban al equipo, el triunfo era fundamental, y lo consiguió sin detenerse a pensar en el mecanismo utilizado.

Los problemas aún no están resueltos para el cuadro del  timonel ibérico. La victoria obtenida el fin de semana pasado cumplió con una función medicinal; disminuyó los efectos de las numerosas heridas sufridas en tiempo reciente y devolvió la sonrisa al rostro de los aficionados, quienes añoran observar a los portadores de su pasión en la búsqueda de metas diferentes a la simple permanencia en el máximo circuito. Juan Manuel Lillo deberá seducir a los suyos e impregnarles la filosofía futbolística que los encamine a tierra menos traicionera. 

El partido presenta un claro favorito. El conjunto de casa es ampliamente superior tanto en plantilla como en la insensibilidad de los números. No obstante, atreverse a descartar la sorpresa del cuadro de la tierra de la tambora  engendraría una osadía con dudoso resultado.

 [mt/dorados]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×