'San Oswaldo' paró a La Máquina

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPO
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Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Azul. Sábado 1 de octubre de 2005Las Chivas Rayadas del Guadalajara salieron vivas del estadio Azul tras igualar a cero anotaciones con la Máquina Celeste. El partido pasó de la irregularidad a lo largo de los cuarenta y cinco minutos iniciales a una oleada de peligro en la parte complementaria. Oswaldo Sánchez volvió a ser el héroe rojiblanco, impidió una y otra vez que su meta fuera vulnerada. PRIMER TIEMPOLa artillería cementera quiso resolver con prontitud la contienda ante el Rebaño Sagrado. Un potente disparo de media distancia obra del “Chelito” exigió la reacción de Oswaldo cuando apenas corría el primer minuto de acción. “Kikín” y Pereira también tuvieron ocasión de postrarse frente a la meta rojiblanca. Cruz Azul se cansó de presionar, de insistir, pero no entendió cómo estremecer las redes. Guadalajara renunció por completo al ataque. Se limitó a soportar con serios apuros la embestida del ferrocarril celeste. A los de Azkargorta poco les importó lo que sucediera en la puerta de Emmanuel González. Ellos estuvieron contentos con mantener el cero en los cartones. Lo consiguieron gracias a  la combinación de ineficacia enemiga y acierto propio. La oncena visitante desaprovechó dos inmerecidas oportunidades de hacer daño. Sin buscarlo, casi por accidente, Francisco Javier Rodríguez, a los treinta y dos minutos, y Solis, a los cuarenta, inquietaron sobremanera al cancerbero azul. En ambos casos, la pelota viajó a centímetros del poste. Quedó claro que los jaliscienses tendrían que luchar con mayor decisión si es que aspiraban a la victoria. Cruz Azul fue dueño del esférico a lo largo de los cuarenta y cinco minutos; sin embargo, se fue al vestidor con la impotencia de saber que el dominio territorial no sirvió más que para la anécdota. SEGUNDO TIEMPOUna furiosa marea de ataques en sendas porterías fue la que se presentó a lo largo de la parte complementaria. Omar Bravo se convirtió en la principal amenaza rojiblanca. Lo mismo generó peligro por la vía aérea que por la terrestre. González, Huiqui y la falta de contundencia del propio ariete jalisciense hicieron posible que las redes se mantuvieran imperturbables. La Máquina recuperó la forma, carburó quince minutos después de reiniciado el cotejo e inquietó sobremanera a Oswaldo, quien fue tan oportuno como siempre para evitar que los misiles capitalinos siguieran su camino. Sánchez confirma jornada a jornada que es el hombre ideal para defender el arco de la Selección Mexicana en Alemania 2006. La inquietud se alternó en uno y otro terreno. Rubén Omar Romano realizó modificaciones en la búsqueda de mayor profundidad en el ataque; Núñez y Alejandro Corona entraron al terreno de juego. Los celestes querían la victoria, la anhelaban. Pero el gol de la quiniela jamás llegó, decidió ausentarse del estadio Azul. El principal causante no podía ser otro que “San Oswaldo”.EL ARBITRAJERegular de Hugo León Guajardo. Amonestó desde los primeros minutos y en determinado momento lució excesivamente presionado por la importancia del cotejo. [mt][foto: Mexsport]

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