El meta Buljubasich bate el récord de imbatibilidad en suelo andino

El portero argentino José María Buljubasich, de la Universidad Católica, que en el 2004 había decidido dejar la custodia de los 3 palos, ahora hace historia en Chile tras superar el récord de...
 El portero argentino José María Buljubasich, de la Universidad Católica, que en el 2004 había decidido dejar la custodia de los 3 palos, ahora hace historia en Chile tras superar el récord de imbatibilidad que tenía el chileno Eduardo Fournier, ex meta de

MEDIOTIEMPO | Agencias3 de Septiembre de 2005

El portero argentino José María Buljubasich, de la Universidad Católica, que en el 2004 había decidido dejar la custodia de los 3 palos, ahora hace historia en Chile tras superar el récord de imbatibilidad que tenía el chileno Eduardo Fournier, ex meta del Cobreloa.

Buljubasich, batió ayer domingo la marca de 1012 minutos que ostentaba Fournier desde 1985, y ahora ha dejado un nuevo registro de 1053 que podría seguir aumentando en las próximas jornadas del campeonato chileno.

Universidad Católica, que salió airosa en la duodécima Fecha del Clausura chileno jugada este fin de semana al vencer a la Universidad de Concepción (1-0), celebró largamente la proeza de su portero y el liderato en solitario en la tabla de posiciones. El portero argentino llegó al partido frente a los universitarios de Concepción, con 963 minutos imbatibles, tras la última diana que le encajó el jugador de la Unión Española, Manuel Neira, el pasado 26 de Junio en el partido de vuelta (1-1) por las Semifinales del Torneo de Apertura del futbol chileno.

"La alegría es doble porque impuse una nueva marca y ganamos, va a ser, sin duda, un recuerdo que llevaré por toda mi vida", afirmó Buljubasich, de 34 años y 1,90 metros de estatura.

El ex portero de Rosario Central, Tenerife, Lérida, Oviedo, Los Andes, Morelia y River Plate llegó en 2004 a Chile, primero a la Unión Española, luego de 6 meses de retiro en Argentina y convencido por su esposa de que volviera a defender los 3 palos.

"Ha sido un renacer, estoy feliz por todo lo que me ha dado Chile hasta ahora, acá reencontré el encanto de volver a entrar a una cancha y la motivación que se necesita para hacerlo bien", señaló el portero argentino.

Buljubasich, que no ha descartado radicarse en Chile, afirma que el récord es importante pero que las metas para él y el equipo siguen siendo ser Campeón del Torneo de Clausura y avanzar lo más que se pueda en la Copa Sudamericana, donde la Católica ya se encuentra en Cuartos de Final.

El argentino comenzó a trabajar la imbatibilidad de su portería el pasado 16 de Julio, cuando su equipo ganó de visita 0-4 al Audax Italiano.

Siete días después, la Católica ganó 1-0 a Coquimbo Unido; 2-0 a Deportes Temuco, el 31 de Julio y una semana más tarde venció de visita (0-2) al Santiago Wanderers.

A principios de Agosto, los universitarios viajaron 1044 kilómetros para jugar con el dueño de casa a quién ganó por un gol a cero, y posteriormente viajaron a Calama, a 1564 kilómetros al norte de Santiago, donde dieron cuenta de Cobreloa (0-2).

En los siguientes 3 partidos, frente a Deportes Concepción, Huachipato y Colo Colo, los "cruzados" igualaron sin goles y en el siguiente partido, el pasado 29 de Septiembre, derrotaron a Palestino por 3-0.

Y llegó el partido tan esperado, frente a la Universidad de Concepción. De visita, a 515 kilómetros al sur de Santiago, con 963 minutos imbatibles, y a falta de 49 minutos para igualar el récord del chileno Eduardo Fournier que desde hace 20 años mantenía la marca de 1012 minutos.

A los 4 minutos del segundo tiempo, y cuando el marcador aún no se inauguraba, los fuegos artificiales que habían llevado los hinchas de la Católica, que estremecieron Puerto Montt, dieron cuenta que Buljubasich había igualado el récord de Fournier.

Incluso, un entusiasta periodista comenzó a gritar la cuenta regresiva .....cinco, cuatro, tres, dos, uno. ¡Se terminó, lo hizo!, se escuchó por varias radios que transmitían el partido.

Mientras las bengalas encandilaban a quienes estaban en el estadio, Buljubasich, trataba de disimular su emoción, pero sus ojos brillantes y el mentón que tiritaba daban cuenta que el portero vivía en esos momentos, quizás la emoción más grande de su vida.

Su padre que estaba en la tribunas, también apretaba sus dientes para no romper en llanto, mientras su hijo miraba de reojo el horizonte, pensando tal vez, que hacía tan poco tiempo había decidido retirarse de la profesión.

Nada más terminar el partido, Buljubasich, que ya había entrado en la historia del balompié chileno, agradeció emocionado a su esposa, sus hijas y a su padre. Sus compañeros e hinchas le celebraron la hazaña con bastante champaña en el camerino. Sin duda, se la había ganado con creces.

[EFE][foto: Mexsport]

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