Entrevista con César Villaluz, Campeón de Mundo Sub-17 [Parte I]

César Villaluz entró tímido a la redacción de Medio Tiempo, que hacía ya un par de horas se había alborotado por la inminente presencia de un Campeón del Mundo. El jovencito, casi niño, lleva con...
 César Villaluz entró tímido a la redacción de Medio Tiempo, que hacía ya un par de horas se había alborotado por la inminente presencia de un Campeón del Mundo. El jovencito, casi niño, lleva con gran ligereza la responsabilidad, como toda la Selección Su

Walter González | MEDIOTIEMPOCiudad de México, 20 de Octubre de 2005

César Villaluz entró tímido a la redacción de Medio Tiempo, que hacía ya un par de horas se había alborotado por la inminente presencia de un Campeón del Mundo. El jovencito, casi niño, lleva con gran ligereza la responsabilidad, como toda la Selección Sub-17, de haber dado el hecho más importante en la historia del futbol mexicano y poner en la mesa un buen argumento para cambiar la mentalidad de todo México.

Medio Tiempo le entregó un reconocimiento, una foto suya que dice "¡Felicidades, Campeón!" y con un diseño especial. "¡Órale! Esta bien padre este ¿quién lo hizo?", pregunta, y por el vidrio de la Sala de Juntas le mostramos al diseñador responsable del diseño. "Dile que está bien padre, que muchas gracias".

Villaluz comienza a contarnos su historia, no la del Mundial de Perú, que todos conocemos de cabo a rabo, si no lo que pasó antes, lo que lo llevó a ser el mejor del mundo en su categoría. "Empecé en Cruz Azul, estaba en un filial con Marco Antonio Ramírez, estuve tres años ahí y luego me mandan a La Noria donde llevo ya 5 años. Cuando llegué a La Noria, en el noveno equipo, empezaba la Sub-15 y me llega la convocatoria, me dicen que estoy convocado para la Sub-15 y desde ahí empieza el trabajo para llegar al título Mundial".

"Eran muchísimos chavos, como 300 en la Sub-15, primero llamaban a unos, luego a otros y era pura observación. Ya después se fue haciendo más chico el equipo, quedaron como 60, e igual, otra vez a seguir viendo en cuadrangulares entre nosotros y cosas así. Luego vino un selectivo de 30 chavos y ahí nos dijeron que íbamos a pasar a la Sub-17 con Grondona. Con él estuvimos trabajando poco tiempo y luego volvió Chucho Ramírez para entrar de lleno al trabajo para el Premundial y el Mundial. Ya en la Sub-17 ya fue trabajar más físico, más táctico y cosas así. Ahí todavía un selectivo de 30 o 40 chavos; a una gira llamaban a unos, a otra a otros, hasta que se conformó el grupo de 20 jugadores que van al Premundial que son casi los mismos que van al Mundial", siguió César intentando ser lo más claro posible en sus recuerdos.

El Campeón del Mundo deja clarísimo que el aspecto mental se trabajó siempre, desde el inicio del proceso y es algo que marcó la diferencia. "La mentalidad siempre la manejó Chucho (Ramírez) desde la Sub-15, la mentalidad positiva, nos decía siempre que sí se podía hacer un cambio en el futbol mexicano, pero que teníamos que poner mucho de nuestra parte".

"Empezaba la Sub-15 y decía Chucho Ramírez nosotros estamos trabajando para ser Campeones del Mundo, el siempre manejó eso vamos a ser Campeones del Mundo. Algunos si decían nombre cómo crees, y en cambio había otros que sí se la creían. Ya con el tiempo nos íbamos enfrentando a equipos incluso de edad mayor y salíamos con el resultado, entonces Chucho nos decía, ya vieron como sí se puede. Así nos comenzamos a dar cuenta que si se podía, que todos tenemos dos piernas, dos brazos, lo único es que unos ponen más ganas y más trabajo y eso es lo que te saca adelante. Ahí el grupo se la empezó a creer", continúa Villaluz.

El clic en la cabeza de todos los seleccionados se logró a tiempo según afirma Villaluz, "Ya cuando llegamos al Mundial, bueno, desde el Premundial, ya todos estábamos convencidos de que sí se podía enfrentar a cualquier rival, ya era ganar o ganar; al rival que fuera teníamos que salir a jugarle con todo".

DEL PREMUNDIAL AL MUNDIAL

Llegó el proceso final, se logró la calificación a la Copa del Mundo con mucha amplitud en el Premundial de Culiacán, Sinaloa, y comenzó una nueva etapa de trabajo en la que todos ya tenían visualizado el triunfo. Recuerda Villaluz que en la concentración fuerte ya de cara a Perú 2005, "ya todos platicábamos sobre el Mundial, primero todos se imaginaban el Mundial, contra Uruguay, contra Turquía y contra Australia, todos nos veíamos ganando los partidos. Pero hubo un momento que ya todos nos veíamos en la Final jugando contra Brasi".

"Todos querían a Brasil en la Final", insiste César y hace el gesto imitando lo que decían en aquél entonces, "¡imagínate!, ganamos a Brasil y todos festejando". Lo que dijo después Villaluz es algo que muchos hemos comentado, que los chavos de la Sub-17 no se sorprendieron al ganar el Mundial, ya que lo tenían contemplado, "has de cuenta que todo lo planeamos, fue la Final contra Brasil y ya todos la imaginábamos antes, decíamos, hay que ganarle a Brasil, porque ha sido Campeón, por toda la publicidad que tiene, si le ganamos a Brasil va a ser mucho mejor que ganarle a otro equipo".

"En esa concentración -continúa Villaluz- el equipo se conjuntó muchísimo, todos nos llevamos muy bien entre nosotros, con el Cuerpo Técnico, con los utileros, con los mismos de ahí de Pegaso (Centro de Alto Rendimiento), hasta con la prensa se llegó a formar un muy buen grupo, con los que iban, hasta ellos nos hacían bromas, nos escondían nuestras mochilas y nosotros sin hacer nada, ahí tranquilitos (risas). Todos pusieron de su parte y se hizo un equipo positivo, íbamos al Mundial ya con toda la confianza de mundo a parte de la que te daba el Cuerpo Técnico y los compañeros".

Ve aquí a la segunda parte de la entrevista

[mt][foto: Mexsport]

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