Abreu consigue un empate de locura

Los Dorados de Sinaloa rescataron la igualada a dos goles ante los Diablos Rojos del Toluca en la cancha del Nemesio Díez. Con anotaciones de Sinha y José Manuel Abundis, los de casa se fueron...
Los Dorados de Sinaloa rescataron la igualada a dos goles ante los Diablos Rojos del Toluca en la cancha del Nemesio Díez. Con anotaciones de Sinha y José Manuel Abundis, los de casa se fueron arriba en el marcador, pero Andrés Orozco y Sebastián Abreu se
 Los Dorados de Sinaloa rescataron la igualada a dos goles ante los Diablos Rojos del Toluca en la cancha del Nemesio Díez. Con anotaciones de Sinha y José Manuel Abundis, los de casa se fueron arriba en el marcador, pero Andrés Orozco y Sebastián Abreu se

Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Nemesio Díez. Sábado 5 de noviembre de 2005

Los Dorados de Sinaloa rescataron la igualada a dos goles ante los Diablos Rojos del Toluca en la cancha del Nemesio Díez. Con anotaciones de Sinha y José Manuel Abundis, los de casa se fueron arriba en el marcador, pero Andrés Orozco y Sebastián Abreu se encargaron de garantizar el punto para la causa sinaloense.

PRIMER TIEMPO

Los Diablos amanecieron con la satisfacción de estar dentro de la fiesta grande. La derrota de Santos en la víspera clasificó matemáticamente a los amos del infierno, quienes ya piensan en llevarse la gloria del balompié mexicano. No es que menospreciaran la contienda frente a los Dorados, pero la exigencia no era la misma: el primer objetivo se consiguió; sólo les resta  mejorar su posición en la tabla. Sin presiones y con el apoyo de su afición, los choriceros saltaron a la grama del Nemesio Díez.

Toluca se adueño de la confrontación durante los minutos iniciales. Explotó el toque a velocidad y pretendió tomar ventaja. Tras un ligero periodo lleno de tensión para el cuadro sinaloense, la amenaza de peligro se diluyó. El equipo de Juan Manuel Lillo superó el comienzo, incluso tuvo ciertas ocasiones en el área rival por medio de balones para Sebastián Abreu. Pero la ofensiva escarlata reencontró la fuerza para hacer daño. Un remate de Manuel de la Torre estremeció las redes por primera vez. Para su mala fortuna, se encontraba un paso adelantado. Cuando menos sirvió como advertencia, porque a los treinta y dos minutos, Vicente Sánchez tocó para el arribo de Sinha, quien disparó con pierna zurda para incrustar la de gajos en el ángulo inferior derecho de Cirilo Saucedo. Ningún imprevisto surgió para impedir que la ventaja roja se cristalizara. Por si fuera poco, un testarazo de José Manuel Abundis derivó en el dos a cero para los de casa.

El silbatazo intermedio propició los aplausos desde la tribuna. La gente estaba contenta con el desempeño de su escuadra. Dorados sólo pensó en hallar el mecanismo para revivir en el partido.

SEGUNDO TIEMPO

La escuadra choricera se convirtió en una máquina infernal. Con Vicente Sánchez y Sinha como directores de orquesta, el conjunto anfitrión se postró una y otra vez ante la meta de Cirilo Saucedo. La contundencia quedó como rubro pendiente, y a la postre traería ciertas complicaciones; lo que resalta es la verticalidad con que la pelota transitó de un lugar a otro. De pronto, como si se tratara de un mágico recuerdo, el Nemesio Díez revivió la espectacularidad de la época en que José Saturnino Cardozo devoraba a los rivales. El matrimonio entre fanáticos y jugadores fue palpable. Todos los de escarlata fueron ovacionados; hasta Américo Gallego, que ya es decir. 

Dorados se vio sorprendido ante el dinamismo del oponente. Juan Manuel Lillo cambió sus piezas sobre el tablero y colocó a Hurtado, Bonvín y Castañeda. El esfuerzo tuvo eco a los setenta y cinco minutos, cuando un saque de esquina de Jonathan Fabbro fue concluido satisfactoriamente por el colombiano Andrés Orozco.  Un duelo que parecía definido readquirió interés con el tanto del descuento.

Sinha tuvo en sus pies la posibilidad de redondear una espléndida tarde. Después de jugar a placer con los rivales, disparó con pretensiones de gol; la de gajos impactó las redes por fuera. Se jaló el cabello, miró al cielo, imploró… nada cambió, se había perdido la de la certeza. Más tarde sabría que en dicho fallo se esfumó la victoria.

Cinco minutos antes del final, Abreu había pasado desapercibido. Si acaso, sus constantes gritos y manoteos llamaron la atención. En lo futbolístico, cero. Pero un remate preciso cambió por completo la calificación de Abreu: consiguió una igualada que parecía imposible y, de paso, se encumbró en la tabla de goleo con diez anotaciones.

Contrario a su costumbre, el Diablo tuvo piedad; en el pecado llevó la penitencia. Dorados valora más que nunca el jamás haberse dado por vencido.

GOLES

1-0 Vicente Sánchez toca para la llegada de Sinha, quien de primera, sin contemplación alguna, le pega con pierna zurda e incrusta la de gajos en el ángulo inferior derecho de la puerta de Cirilo. (32´) 

2-0 Tiro de esquina desde el costado izquierdo. Abundis remata de cabeza, ante la complacencia de la zaga rival, y vence al cancerbero visitante. (35´)

2-1 Saque de esquina por la punta derecha. Andrés Orozco remata con la testa y acerca a los visitantes. (75´)

2-2 Centro de Carlos Hurtado para Sebastián Abreu; el artillero charrúa se eleva y finiquita la heroica igualada. (85´)

El arbitraje

Aceptable de Gabriel Gómez. Se trató de un partido intenso y tuvo los arrestos para soportar la presión.

[mt]

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