La fiesta fue total en el Tecnológico

Don Gerardo Estrada Martínez es un carpintero que vive en la Colonia Independencia. En 57 años que tiene de vida, ésta era la segunda vez que visitaba el Estadio Tecnológico, "mi hijo me llevó...
 Don Gerardo Estrada Martínez es un carpintero que vive en la Colonia Independencia. En 57 años que tiene de vida, ésta era la segunda vez que visitaba el Estadio Tecnológico, "mi hijo me llevó hace como 6 años, pero no me gustó tanta brincadera", dice mie

Dulce Moncada | MEDIOTIEMPO (corresponsal)Estadio Tecnológico, 26 de Noviembre de 2005

Don Gerardo Estrada Martínez es un carpintero que vive en la Colonia Independencia. En 57 años que tiene de vida, ésta era la segunda vez que visitaba el Estadio Tecnológico, "mi hijo me llevó hace como 6 años, pero no me gustó tanta brincadera", dice mientras le da un ataque de risa.

"Ahora ando contento mija, si viera cuánto batalló Carlitos pa´ comprarme un boleto para este partido... Es que hoy es mi cumpleaños, y me lo dio en la mañana", platica don "Jerry" y las lágrimas caen sobre sus mejillas.

Este sólo es uno de los miles de casos en la ciudad de Monterrey, en donde la gente que obtiene el salario mínimo en su trabajo le da un valor extra a los partidos del Monterrey a los que pueda asistir... y más cuando el rival es el América.

El Estadio Tecnológico fue testigo, una vez más, de la fidelidad de la afición regiomontana hacia los Rayados de Monterrey. El reloj marcaba las 14:00 horas y la zona de preferente ya estaba a su máxima capacidad.

En la cancha, mientras los titulares americanistas calentaban, Cuauhtémoc Blanco hizo su aparición y después de platicar con Gilberto Alcalá, el árbitro central del partido, el "Cuau" inició una amena y, al parecer por la esbozada sonrisa, divertida charla con Claudio el "Piojo" López, quien salió a la cancha con unas chanclas negras.

Algunos comentaristas de radio locales aprovecharon para tomarse la foto del recuerdo con Blanco y López, mientras otros tantos les seguían.

Llegó la hora del juego y los dos mejores equipos del futbol mexicano saltaron a la cancha. El arquero de las Águilas, Juan de Dios Ibarra, fue recibido con abucheos en su primer toque de balón  por un gran sector del graderío pues hace menos de seis meses vestía la casaca albiazul.

No pasaban más de 5 minutos cuando Miguel Herrera, vestido de traje gris, ya estaba pegando gritos a Paulo Serafín, su jugador consentido para dicha tarea.

El éxtasis de los hinchas locales llegó cuando Guillermo Franco envió la bola a las redes. El grito de "Oé, oé, oé, Guille, Guille" retumbó en el Tecnológico con gran fuerza apenas al minuto 7. Álex Fernandes repitió la dosis al 19, al aprovechar un error del arquero Ibarra, para que el júbilo estallara de nueva cuenta.

Los jugadores del América buscaron de inmediato llegar al arco de Christian Martínez y, tras un garrafal error del arquero y de Joel González, el aclamado Kléber empujó el balón para el 2-1.

Herrera estaba furioso pues, se repitió nuevamente un error de comunicación en sus jugadores que se reflejó con un gol en contra, tal y como sucedió la semana pasada ante Cruz Azul.

Mientras tanto, el sector americanista, desde la zona de general, comenzó a pedir la salida del arquero Ibarra y la entrada de Guillermo Ochoa.

Para Herrera, la banda izquierda no estaba funcionando con el joven Alanís y como el "Chaco" estaba entrado a placer por ese lado, lo sacó en el minuto 25 y metió a Ricardo "Pepito" Martínez, jugador que le dio otra cara al equipo regio.

Mientras la barra del Monterrey, "La Adicción" cantaba, el América buscaba en los trazos largos a Reinaldo Navia una oportunidad para empatar el juego, pero la marca férrea de Baloy y Serafín no se lo permitieron. Los disparos de Kléber hacia afuera de la portería de Christian, provocaron que la afición local gritara el famoso e irónico "Kléber, Kléber" que se hizo conocido en la Semifinal del Clausura 2003.

En las gradas todo era felicidad, mientras en el banquillo del Monterrey, Miguel Herrera le pedía nuevamente a Paulo Serafín que moviera con más velocidad el balón, pues Jesús Arellano apareció en varias ocasiones solo por la banda izquierda, cuando se cambiaba de banda con Erviti.

Si alguien creía que Alex Fernandes de brasileño sólo tenía la nacionalidad y el idioma, está muy equivocado, pues el delantero intentó una y otra vez durante el partido, driblar a sus adversarios. En un par de ocasiones lo logró, en otras se quedó en el camino, pero deleitó a sus seguidores, pero siempre fue un peligro.

En la banca del América, el Director Técnico Mario Carrillo parecía una verdadera fiera enjaulada, incluso en el palco de prensa un periodista dijo: "Mira el técnico grande".

El medio tiempo fue despedido por aplausos para los locales y mientras Herrera pensaba en cómo aniquilar a su rival, Carrillo se dirigió al vestidor con la preocupación del funcionamiento de su equipo pues era lo que deseaba observar mas que obtener un resultado positivo.

El segundo tiempo fue para el Monterrey. En la zona de superpalcos, donde el boleto por persona costará arriba de 700 pesos cuando Tecos visite la ciudad, el olor al puro se expandió, mientras la cancha se convirtió en un ruedo de toros cuando los jugadores del Monterrey tocaban la bola.

"Pepito" Martínez provocó el suspiro en las tribunas con sus disparos de media distancia y sus recortes hacia el centro del campo.

Alex ya había festejado su gol número 100 y después festejó el 101, y todo gracias a la lucha de un joven de 19 años que nunca dio un balón por perdido. Y así fue como Álex consiguió el tercer gol de la tarde para los Rayados. Severo recuperó la bola, llegó a la línea de fondo y tras un yerro de Luis Pérez, Álex conectó para el 4-1.

Minuto 20 del segundo tiempo y el Tecnológico estaba temblando, ¡Y no es broma! El inmueble comenzó a moverse cuando más de 30 mil personas brincaron de alegría por la gran victoria, incluso los meseros que laboran el superpalcos también lo hicieron. "Hay que saltar, hay que saltar, el que no salte se va al Volcán", rezaban los aficionados rayados.

América llegaba, pero no acertaba y el encuentro, más claro que el agua, se definió. La felicidad de los hinchas regios permanecerá en la ciudad hasta que se celebre el partido de ida de los Cuartos de Final en donde, seguramente, Don "Jerry" no estará presente ya que tiene que entregar un pedido "muy especial".

Al final, ni Cuauhtémoc ni Carrillo quisieron hablar. Por lo pronto, la Directiva albiazul ya hizo su agosto en noviembre de nueva cuenta. Para el encuentro ante Tecos aumentarán los precios a un 20%...

[mt][foto: Mexsport]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×