América 1 - 4 Tigres

¡TIGRES HIZO EL MILAGRO! ¡SE VIENE EL CLÁSICO DEL NORTE!

¡TIGRES HIZO EL MILAGRO! ¡SE VIENE EL CLÁSICO DEL NORTE!Mauricio Cabrera | MEDIOTIEMPOEstadio Azteca. Domingo 4 de diciembre de 2005Tigres hizo lo que todos consideraban imposible: eliminó al América y lo venció por tres goles de diferencia. Después de un primer tiempo inolvidable para los felinos, Walter Gaitán, en un par de ocasiones, y Sixto Peralta tenían a los suyos en las semifinales. América reaccionó, marcó el de Kléber, pero no le alcanzó. Julio César se vistió de héroe, metió el cuarto en la agonía y eliminó a los moribundos campeones. PRIMER TIEMPOTigres pisó la grama del Coloso de Santa Úrsula con mucho que ganar y muy poco que perder. El conjunto norteño comprendió que la ley de probabilidades no estaba con ellos; sin embargo, apelaron al amor propio para luchar por una proeza aparentemente imposible. La apuesta de inicio fue un tanto temeraria: adelantaron líneas y quedaron expuestos a un posible contragolpe de la letal artillería americanista. Claudio López, Kléber e Ismael Rodríguez coquetearon con el arco rival, pero no pudieron pasar de la amenaza a la realidad. La peligrosidad de los atacantes azulcremas en cada intento de contragolpe provocaba que las apuestas en torno al minuto en que caería el primer tanto de las Águilas proliferaran. Parecía cuestión de tiempo para que se finiquitara la eliminatoria. Y sí… el grito de gol no tardó en caer, aunque, para sorpresa de muchos, se produjo en las ilusionadas gargantas de San Nicolás de los Garza. El mecanismo empleado fue sencillo y efectivo a la vez: centro caliente de Carlos Morales desde el carril derecho para que Sixto Peralta llegue y fulmine con potente disparo a Guillermo Ochoa. En el banquillo americanista hicieron como que no pasaba nada. Se miraron unos a otros en silencio y quisieron seguir en lo suyo, como si el golpe del rival no fuera más que obra de la casualidad. De pronto, cuatro minutos después, el corazón de Carrillo y demás integrantes de Coapa sufrió un sobresalto de mayúsculas proporciones: Gaitán marcaba el segundo. El culpable, para variar con respecto al primer tanto, fue Carlos Morales, quien envío un excelente disparo-centro que fue materializado en gol por el “Divino”. Entonces sí, América se preocupó, se puso en estado de alerta máxima. El partido siguió con unos Tigres que sentían cerca la gloria. América se sabía clasificado, pero a leguas se notaba el tremendo apuro generado por el par de anotaciones norteñas. Fueron minutos de nerviosismo extremo, en los que la pelota navegaba entre uno y otro.  Pero Carlos Morales y Walter Gaitán decidieron que la certidumbre en el marcador tenía que estar de su lado. El binomio se volvió a poner de acuerdo: pase a profundidad de Carlos Morales para Gaitán. El “Chueco” mata la pelota con la zurda y vence a Guillermo Ochoa. Ver para creer: las Águilas perdían por tres anotaciones. Carrillo decidió que el respeto a las formas era lo de menos. El técnico emplumado perdió la paciencia acostumbrada e ingresó a Diego Cervantes en lugar de Alvin Mendoza. Quedó muy claro que los de Coapa estaban en guerra, que lucharían a ganar o morir en la parte complementaria. SEGUNDO TIEMPOEl Coloso de Santa Úrsula vivió un auténtico suplicio durante los quince minutos de receso. Lo que parecía imposible estaba ocurriendo: los Tigres eliminaban al América. Se escuchó el silbatazo de Marco Antonio Rodríguez. Momento de fijar la mirada en la cancha. Kléber a punto de clavar la pelota en el ángulo; los felinos tratando de matar en el contragolpe. Los nervios de punta, las piernas temblando. Nadie se sentía seguro en el Azteca. Los minutos iniciales de la parte complementaria discurrían sin que los ánimos se encendieran en la tribuna. Miles de americanistas aparentaban ser mudos. En los contados casos en que se permitían emitir una palabra, lo hacían para lamentarse con su acompañante o para emitir palabras de desprecio a un equipo que lo único que estaba haciendo era aprovechar los excesos de confianza de las Águilas. De repente, sin previo aviso, José Antonio Castro y Kléber hicieron de una pared una auténtica obra maestra. El “Gringo” tocó para el de color, quien no desaprovechó la ocasión e hizo que el Azteca se cimbrara. Y la presión se fue para el otro lado. Tigres recuperó su poco deseable rol de obligado; América, el incierto papel del banco que debe asegurar el botín a como dé lugar. Lo que siguió fue la predecible historia de un partido en el que la vida está de por medio. Tigres intentó, luchó, dejó hasta la última gota de sudor. América quiso acabar la serie, marcar el segundo y echarse a la hamaca. Sólo el primero cumplió con su cometido. Corrían los últimos segundos del cotejo, un tiro de esquina desde la izquierda se produjo. Todos bailando en el área. La de gajos rebotó en Diego Cervantes y terminó en las redes gracias a la heroica aparición de Julio César, quien remató como pudo para clasificar a su equipo a las semifinales del Apertura 2005. Lo dicho: los milagros son posibles. Hoy, Tigres se apunta contra su odiado rival para luchar por llegar a la gran final; América simplemente se va. GOLES0-1 Centro de Carlos Morales realizado desde el corredor derecho que es rematado con precisión por Sixto Peralta. (18´) 0-2 Tigres repite la fórmula. Disparo-centro de Carlos Morales que es concretado por Walter Gaitán. (22´)  0-3 Pase a profundidad de Carlos Morales para Walter Gaitán, quien mata el esférico entre dos hombres y dispara con la zurda para vencer Ochoa. (35´) 1-3 Magnífica pared entre José Antonio Castro y Kléber. Después de un pase preciso del “Gringo”, Kléber quedó solo frente al portero y marcó el del descuento. (54´)1-4 Después de un rebote en Diego Cervantes, Julio César remata como puede y clasifica a los Tigres a las semifinales del Apertura 2005. (90´) EL ARBITRAJEAceptable de Marco Antonio Rodríguez. Sus constantes aspavientos contra los jugadores y algunas faltas dejadas de marcar sobre Cuauhtémoc Blanco impiden que se le otorgue una mejor calificación. [mt]

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